Les escribo una vez más, como cada año, no tanto para pedirles mi regalo, sino más bien para que sepan que aún existimos sus "fans". Sé que ya casi no hay quién les escriba (mucho menos quien les lea)...
...y por eso, para subsanar este déficit (y en nombre de todos los humanos que ya no acostumbran escribir, más que para mostrar que conocen las consonantes [kmo n ste kso, ke m da + pna d la k kren!! TRADUCCIÓN: "como en este caso, que me da más pena de la que creen!!) ... ... este descontinuado representante de los Caballos con Cuerno, pone a la consideración de ustedes, su clásica CARTA A LOS REYES MAGOS.
Mis añorados Baltasar, Gaspar, Melchor:
Este año me porté... bueno, creo que aceptablemente: no eliminé ningún Dragón (a pesar de estar rodeado de ellos, en el gran castillo Draconiano que aquí acostumbran llamar "El Congreso de la (des)Unión".
Tampoco neutralizamos gente vil, descastada y malvada, a pesar de poder hacerlo (como aquél ladrón, que a poco de neutralizarlo y denunciarlo, salió sonriente después de despedirse de mano del agente del Ministerio Público en Xochimilco... han de ser cuates de mucho tiempo, supuse yo!) .
Mucho menos desaparecimos entes masculinos (¿merecen llamarse Hombres?), de esos que no cumplen su palabra, que son cobardes, acomodaticios y aparte, "maricones" (en el sentido, no de "afeminados", sino de "poco valor, ánimo y esfuerzo") . Algo así como los gobernantes de este desafortunado y estoico país, que no tienen Palabra, "haiga sido como haiga sido".
No. No me porté mal. Por eso, ¿podría pedirles algo especial?
Quisiera que me dejaran...
1. - Mi autopista "Scalextrix", pero ¡¡con cuatro carriles!! Digo, para compartir. Es que por acá, se les ha olvidado, hace muchísimo tiempo, entre los hijos de aquélla Raza de los Hombres, que sólo en compañía, en conjunto, hombro con hombro, podían hacer maravillas. Desde el Pleistoceno (¿tan pronto se les olvidó?), cuando sobrevivieron las inclemencias del tiempo y de los depredadores... hasta las últimas tragedias y desgracias, donde se unían y sacaban lo mejor de ellos mismos, JUNTOS, UNIDOS... hace mucho que sólo veo tristezas y añoranza por los tiempos en que se daban la mano, sin pensar en retribuciones. Obséquienme, por favor, el Valor para Compartir, queridos Reyes.
2. - Unas "pistolas de agua". Quiero recordar cuando nos divertíamos, y nos poníamos a dirimir (resolver, en castellano elegante, vaya!) nuestros problemas con caballerescos "duelos de honor"... pistola y globos de agua en mano. Sí, ya sé que ahora está penado desperdiciar el vital líquido, pero... ¿podríamos usar una poca? Total, si la gente desperdicia su Tiempo, su Alegría, su Fe, su Disciplina, su Esperanza y los recursos que regala a sus corruptos e impunes "defensores del pueblo" (diputontos y senadores, entre otros)... no creo que les importe gastar un poco más de agua. Es una pena que no defiendan lo bello que tienen.
Recuérdenme entonces defender lo que Vale la Pena, y no lo superfluo que me rodea.
3. - Mi DVD de la Pantera Rosa, El Correcaminos, Inki y el Pájaro Minah, etc. ¿Recuerdan cuando se divertían y carcajeaban con cosas simples, directas, sin avergonzarse por reír y hacer reír sin complejos? Sin necesidad de beber, o de aspirar polvitos "mágicos" para producir "alegría", o risas en la chica (o chico) de sus sueños, y poder conquistarlos con su personalidad. Caramba, porque ¿sí se acuerdan lo que era "Personalidad", ¿O NO?
Regálenme entonces mi DVD... y una Personalidad Digna de mis congéneres.

4. - Y finalmente (pero no por último), ¿podrían dejarme un poco de pelo de camello en la alfombra, o algo de manchas de caballos en el piso? Digo, para correr triunfante a decirle a mis Padres... ah, caray, digo, a mis pequeños Avarim, como hace años, que los Grandiosos Reyes Magos pasaron por mi humilde y pequeño hogar, y que no importando lo que me dejaran, lo Verdaderamente Importante era que Existían, y SE HABÍAN ACORDADO DE MÍ. De que YO les IMPORTABA. Y que había Misterios en la Vida que Hacían Que Valiera la Pena Vivirla.
Tráiganme la Capacidad de Asombrarme y Gozar lo que me Rodea. De Confiar en las Personas Buenas. Y de Cambiar a las que han Olvidado Serlo.
5. - Y ahora, en esta Cíclica e Inolvidable Noche-Madrugada de los Reyes, viendo susurrar, reír y dormitar a mis Avarim, también les pido, por último, que no olviden dejarnos, en nuestros viejos y desgastados zapatos, algo de Esperanza (para pensar que ningún niño se quede, ya no sin regalo, sino por lo menos con algo que comer y beber, además de un mejor futuro), bastante Fe (para no demeritar nuestros recuerdos y anhelos) y mucho, pero mucho Coraje y Voluntad (para no desmerecer nuestro Espíritu de antaño, no caer en el cinismo y la amargura y NO contagiarla a los pequeños que nos siguen los pasos, aún sin querer).
Y, pensándolo bien, creo que todo se resumiría en que...
¿No podrían regalarme el que regresaran, del baúl de los viejos regalos, donde los tengan guardados, a mis Queridos Amigos de la Antigua Raza de los Hombres?
Están por allí, como cuando de niño me escondían los presentes por toda la casa. Y quizás, entonces, solamente sea cosa de encontrarlos... y despertarlos, ¿no, Melchor, Gaspar y Baltasar?

Así Entonces, Queridos Lectores... vayámonos a dormir.
Que puede que los Reyes Magos nos encuentren despiertos... y no me traigan lo que les pedí. Y ahora que lo necesito tanto. Que lo necesitamos todos.
Que tengan buenos sueños, mis hermanos. Y que al amanecer, sigilosa y nerviosamente, encuentren al menos uno de sus más caros deseos en su Hogar... como cuando éramos orgullosos Hijos de esa Raza de los Hombres,
Son Los Más Mágicos (y hasta cursis, quizás... ¡y qué!) Deseos de
Un Transporte de los Reyes Magos... nomás que con un Cuerno...








