Mostrando las entradas con la etiqueta Cuentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Cuentos. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de enero de 2010

Carta a los Reyes Magos (O A Quien Corresponda...)

¡Hola, Mis muy queridos Reyes Magos!

Les escribo una vez más, como cada año, no tanto para pedirles mi regalo, sino más bien para que sepan que aún existimos sus "fans". Sé que ya casi no hay quién les escriba (mucho menos quien les lea)...
...y por eso, para subsanar este déficit (y en nombre de todos los humanos que ya no acostumbran escribir, más que para mostrar que conocen las consonantes [kmo n ste kso, ke m da + pna d la k kren!! TRADUCCIÓN: "como en este caso, que me da más pena de la que creen!!) ... ... este descontinuado representante de los Caballos con Cuerno, pone a la consideración de ustedes, su clásica CARTA A LOS REYES MAGOS.

Mis añorados Baltasar, Gaspar, Melchor:

Este año me porté... bueno, creo que aceptablemente: no eliminé ningún Dragón (a pesar de estar rodeado de ellos, en el gran castillo Draconiano que aquí acostumbran llamar "El Congreso de la (des)Unión".
Tampoco neutralizamos gente vil, descastada y malvada, a pesar de poder hacerlo (como aquél ladrón, que a poco de neutralizarlo y denunciarlo, salió sonriente después de despedirse de mano del agente del Ministerio Público en Xochimilco... han de ser cuates de mucho tiempo, supuse yo!) .
Mucho menos desaparecimos entes masculinos (¿merecen llamarse Hombres?), de esos que no cumplen su palabra, que son cobardes, acomodaticios y aparte, "maricones" (en el sentido, no de "afeminados", sino de "poco valor, ánimo y esfuerzo") . Algo así como los gobernantes de este desafortunado y estoico país, que no tienen Palabra, "haiga sido como haiga sido".

No. No me porté mal. Por eso, ¿podría pedirles algo especial?

Quisiera que me dejaran...
1. - Mi autopista "Scalextrix", pero ¡¡con cuatro carriles!! Digo, para compartir. Es que por acá, se les ha olvidado, hace muchísimo tiempo, entre los hijos de aquélla Raza de los Hombres, que sólo en compañía, en conjunto, hombro con hombro, podían hacer maravillas. Desde el Pleistoceno (¿tan pronto se les olvidó?), cuando sobrevivieron las inclemencias del tiempo y de los depredadores... hasta las últimas tragedias y desgracias, donde se unían y sacaban lo mejor de ellos mismos, JUNTOS, UNIDOS... hace mucho que sólo veo tristezas y añoranza por los tiempos en que se daban la mano, sin pensar en retribuciones. Obséquienme, por favor, el Valor para Compartir, queridos Reyes.

2. - Unas "pistolas de agua". Quiero recordar cuando nos divertíamos, y nos poníamos a dirimir (resolver, en castellano elegante, vaya!) nuestros problemas con caballerescos "duelos de honor"... pistola y globos de agua en mano. Sí, ya sé que ahora está penado desperdiciar el vital líquido, pero... ¿podríamos usar una poca? Total, si la gente desperdicia su Tiempo, su Alegría, su Fe, su Disciplina, su Esperanza y los recursos que regala a sus corruptos e impunes "defensores del pueblo" (diputontos y senadores, entre otros)... no creo que les importe gastar un poco más de agua. Es una pena que no defiendan lo bello que tienen.
Recuérdenme entonces defender lo que Vale la Pena, y no lo superfluo que me rodea.

3. - Mi DVD de la Pantera Rosa, El Correcaminos, Inki y el Pájaro Minah, etc. ¿Recuerdan cuando se divertían y carcajeaban con cosas simples, directas, sin avergonzarse por reír y hacer reír sin complejos? Sin necesidad de beber, o de aspirar polvitos "mágicos" para producir "alegría", o risas en la chica (o chico) de sus sueños, y poder conquistarlos con su personalidad. Caramba, porque ¿sí se acuerdan lo que era "Personalidad", ¿O NO?
Regálenme entonces mi DVD... y una Personalidad Digna de mis congéneres.

4. - Y finalmente (pero no por último), ¿podrían dejarme un poco de pelo de camello en la alfombra, o algo de manchas de caballos en el piso? Digo, para correr triunfante a decirle a mis Padres... ah, caray, digo, a mis pequeños Avarim, como hace años, que los Grandiosos Reyes Magos pasaron por mi humilde y pequeño hogar, y que no importando lo que me dejaran, lo Verdaderamente Importante era que Existían, y SE HABÍAN ACORDADO DE MÍ. De que YO les IMPORTABA. Y que había Misterios en la Vida que Hacían Que Valiera la Pena Vivirla.
Tráiganme la Capacidad de Asombrarme y Gozar lo que me Rodea. De Confiar en las Personas Buenas. Y de Cambiar a las que han Olvidado Serlo.

5. - Y ahora, en esta Cíclica e Inolvidable Noche-Madrugada de los Reyes, viendo susurrar, reír y dormitar a mis Avarim, también les pido, por último, que no olviden dejarnos, en nuestros viejos y desgastados zapatos, algo de Esperanza (para pensar que ningún niño se quede, ya no sin regalo, sino por lo menos con algo que comer y beber, además de un mejor futuro), bastante Fe (para no demeritar nuestros recuerdos y anhelos) y mucho, pero mucho Coraje y Voluntad (para no desmerecer nuestro Espíritu de antaño, no caer en el cinismo y la amargura y NO contagiarla a los pequeños que nos siguen los pasos, aún sin querer).

Y, pensándolo bien, creo que todo se resumiría en que...

¿No podrían regalarme el que regresaran, del baúl de los viejos regalos, donde los tengan guardados, a mis Queridos Amigos de la Antigua Raza de los Hombres?

Están por allí, como cuando de niño me escondían los presentes por toda la casa. Y quizás, entonces, solamente sea cosa de encontrarlos... y despertarlos, ¿no, Melchor, Gaspar y Baltasar?
Así Entonces, Queridos Lectores... vayámonos a dormir.

Que puede que los Reyes Magos nos encuentren despiertos... y no me traigan lo que les pedí. Y ahora que lo necesito tanto. Que lo necesitamos todos.

Que tengan buenos sueños, mis hermanos. Y que al amanecer, sigilosa y nerviosamente, encuentren al menos uno de sus más caros deseos en su Hogar... como cuando éramos orgullosos Hijos de esa Raza de los Hombres,

Son Los Más Mágicos (y hasta cursis, quizás... ¡y qué!) Deseos de

Un Transporte de los Reyes Magos... nomás que con un Cuerno...

martes, 28 de julio de 2009

¿Promesa o Sacrificio?

Supongamos, heroicos Cibernautas, que tienen una visión, un sueño.

Y supongamos también que, como todo ser humano que se respete, tienen amistades, compañer@s, hasta admiradores que os siguen.

Digamos que, implícitamente, prometen (aún en contra de sus imperativos) guiarlos y ver por ellos, a pesar de no acostumbrar hacer tales desmanes.

Y ahora, digamos que por cuestiones ajenas a ustedes, todo se complica, la gente se desespera, pierde la fe, y os arrastra a las profundidades del fracaso.

Y, gracias a cierta preparación y entrenamientos, o quizás las experiencias de su vida hasta el momento, logran de milagro, salir ilesos y pueden ver que van a llegar a buen puerto, a pesar de todas las adversidades.

Y cuando la salvación ya está a la mano, cuando el puerto seguro y el triunfo personal está a nuestros pies... recordáis aquélla Promesa. Y aquéllos rostros de los que tuvísteis que dejar atrás.

No es vuestra Culpa. Y en el peor de los casos, NO es vuestra Responsabilidad.

¿¿VOLVERÍAN SUS PASOS??

¿¿REGRESARÍAN A LA POSIBILIDAD DE OTRO FRACASO POR LOS QUE QUEDARON ATRÁS??

Se aceptan opiniones... antes del siguiente escrito.

(En todo caso, "Alea iacta est".)

Con un pensativo saludo, se despide por el momento,

El Críptico Unicornio...

martes, 16 de diciembre de 2008

Presentación: Cuentos para una "Navidad en crisis"

Hola, queridos camaradas de la Red.

Estamos ya a principios de Diciembre, en los inicios de lo que se conoce en México como "Marathon Guadalupe-Reyes", haciendo referencia al periodo que va desde el 12 de Diciembre, Día de la Virgen de Guadalupe, hasta el Día de los Santos Reyes, el 6 de Enero. Estas fechas, como a muchos niños, me daban mucha ilusión... excepto por un pequeño detalle.

Recuerdo a mi Tía Nena, que para darnos ejemplos de comportamiento, nos relataba cruentas historias de niños desobedientes o rebeldes, a los cuales les pasaban cosas que... bueno, con decirles que las maldades de Freddie "Navajas" Kruger y Jason "Viernes 13", en conjunto, no se comparaban a lo que les pasaba a los personajes de los cuentos de la Tía Nena, jejeje. Se supone que estas historias tenían fines "educativos", pero la verdad, eran traumatizantes.


Ahora, un siglo después, quise retomar esa tradición para relatar historias fuera de lo común, pero ahora intentando distraer, inspirar si se podía o por lo menos hacer pensar un poco a los infantiles escuchas de mi región. El problema es que ahora ocurrió el efecto contrario: l@s niñ@s y adolescentes me preguntaron si esos cuentos navideños tenían sentido en nuestro mundo moderno, con tantas guerras, actos de violencia y de maldad, y entre noticias de tragedias y desesperanza. ¿Para qué creer en la historia de San Nicolás de Bari (luego evolucionado a Santa Claus en muchos lugares), los Reyes Magos o las "Florecillas" de San Francisco de Asís, si esas situaciones, personas y, sobre todo, VALORES, sólo son ecos de un pasado legendario, pero ya extinto? (Lo que preguntan los chamacos de hoy, vive Dios!!).



Y ahí fue donde ocurrió. Como sabrán, los miembros de la Cofradía de los Unicornios ha pasado por muchos de los peores lugares de esta Tierra (y si no lo sabían, bueno, ya solté el chisme): lugares en guerra hasta desastres naturales (y otros no tanto) en diversos sitios (Nicaragua, México, Perú, etc.) y misiones tipo "Médicos Sin Fronteras". Y en muchos de estos sitios, donde la Oscuridad campea, siempre hemos visto brillar un tenue Rayo de Luz, que generalmente se convierte en un faro que guía a lo mejor de las personas hacia el exterior, aun cuando no supieran que fueran capaces de hacer esas hazañas o milagros... como quieran llamarles.


Estas historias no tratan de ser melosas. De hecho, algunas pueden ser traumatizantes. Pero de todas ellas podemos extraer una lapidaria conclusión: desgraciadamente (pero también afortunadamente) el Ser Humano saca lo Mejor de Sí Mismo... cuando las Cosas Ya no Pueden Estar Peor...!


Curiosamente, l@s jovencit@s que escucharon estos "cuentos" quedaban con mejor semblante y más motivados que los que escuchaban los clásicos cuentos navideños de amor y esperanza. Quizás porque ahora sabían que, aún en las peores situaciones que hemos enfrentado (y sin mencionar el Pleistoceno, jejeje), cuando todo parece ir empeorando, es cuando nos hemos probado a nosotros mismos que, sí, valemos la pena, después de todo... y que podemos superar estas "crisis"... UNA VEZ MÁS.


Entonces, los Caballitos con Cuerno invitan el café de olla y comenzaremos a relatar los...









"Cuentos de Navidad para Tiempos de Crisis".

Iremos desde las "Navidades Pasadas" hasta la "Navidad Futura", pasando por la "Presente" (y que nos perdone tomar prestada "ligeramente" la idea nuestro buen Carlitos. Nomás por un ratito. Gracias, Mr. Dickens). Espero no aburrirlos demasiado, y que me acompañen en el viaje, como lo hicieron l@s chav@s que inspiraron estos relatos.

Nada más consigo descifrar cómo carambas subir un video a estos escritos (llevo 5 días intentándolo... si será "borrico" y no "caballito" con cuerno el tal Unicornio... Auxilio!!!), y si no, les pongo la liga a YouTube, con tal de no retrasar más esta "plática".

Así, el siguiente "post" tratará sobre...

"La Navidad que Pudo Detener Una Guerra: Ypres, Bélgica, 1914".

Y si desean acompañarme frente a la fogata del campamento, con un legendario café de olla y los tamalitos de picadillo del Norte (pero de Veracruz, pues'n), los espero pasado mañana, para compartir una crónica más del


Ignorante Borriquito ("Con mi burrito sabanero vamos todos a Belén...") con Cuerno.

P.D. Después... ¿podría pedir ayuda este desinformado Uniborriquito para "subir" videos al tal "Blogger"? ¡Caramba, qué pena!

jueves, 3 de julio de 2008

El Unicornio no tiene quién le escriba, no, más bien, no tiene idea de qué escribir (gulp!!)

Hoy...


Recuerdo un cuento (de cuyo nombre no puedo acordarme... perdón, Cervantes, hoy vengo medio alzhaimeroso...), donde el personaje era un "Contador de Cuentos". Pasaba por los pueblos y llenaba de magia, esperanza y poesía las rutinarias vidas de sus habitantes. En particular, los niños eran los que más lo esperaban. De sus paseos y visiones, de las claras aguas y frondosas nubes, se inspiraba para inventar imágenes y cuentos, para llegar y relatar historias de princesas y ogros, de dragones y valientes príncipes; de aviesos duendes y luminosos unicornios, de curiosos gnomos, pétreos centauros y elusivas hadas...

Y sucedió un día que, al transitar por un camino no acostumbrado, en un ignoto y espeso bosque, se vió de pronto saludado por pequeños Avarim (una de las razas de los Unicornios), vigilado por curiosos faunos y escurridizas hadas, y vió cómo peleaban unos fornidos Centauros, y el vuelo de las Aves Fénix, y el retumbar de las Quimeras, y el súbito paso de unos duendecillos...

Y cuando salió del bosque, y llegó al siguiente poblado, al verse rodeado de los habitantes, ansiosos de escucharle, respondió a la pregunta de un niño:


- Narrador de Historias, Narrador... ¿Qué fue lo que viste hoy? ¿Qué nos vas a contar ahora?


Y el narrador contestó, mirando al cielo:



- Hoy... justo hoy, no he visto Nada...




Queridos amig@s, me encuentro como el Narrador del cuento. Y no sé que compartirles...

Estos días he visto y oído demasiado... y el cansancio. Muchas labores, la mayoría sin relevancia pero necesarias. Y las demás, cansan pero llenan de satisfacción... pero no el estómago, de modo que estoy cansado pero también malnutrido (caramba, qué confesiones me cargo hoy).


De modo que ¿me podrían ayudar?


Un ejemplo: Ayer me preguntaba uno de los Avarim por qué se debía ceder el asiento a las señoras embarazadas (aclaro: no necesariamente a la embarazosas, N. del U.) y señoras ancianas. Le contesté que era una Honrosa Tradición, que en general se aplica no sólo a las señoras grandes o en "estado de Buena Esperanza" (otra frase de la ya casi célebre Tía Nena), sino a todo aquél que esté más desvalido que uno. Luego, al preguntarme el otro Avarim si por eso se decía "Mujeres y Niños Primero", le tuve que contestar: No. Ese es el legendario "Ejercicio Birkenhead": la máxima demostración de cortesía y sacrificio en la Mar Océano, aunque aplicable a cualquier situación de emergencia. Y prometí explicárselos en cuanto nos dejaran salir del Baño Turco capitalino (léase "Metro"). Puede ser un tema...


Otro ejemplo: al estar practicando algunos cánticos para una fiesta de bodas y de quince años, junto con algunos antiguos amigos del Conservatorio (¡qué tiempos, Señor Don Simón!), después de dejar completamente opacados (sí, sí, espérenme tantito...) a los chavos de "Il Divo" con nuestra interpretación ranchero-operística del "aria" (porque "h-aría como que cantaba") "Hasta mi final" y opacar a Paul Potts con nuestra versión "a capela" (y sí, efectivamente, la canción "a-cá-peló", jajaja) de "Por tí seré" (ni modo, esas son las que le gustaron a los novios), surgió la pregunta de si correríamos el riesgo de "romper" las copas de los comensales con nuestras estentóreas voces (tenor, contratenor, barítono y bajo). Les dije, "Sí, sobre todo tú, mi José Carreras y tú, carnal Rolando Villazón, yo te aviso, juar, juar!!" Creo que se enojaron un poquito por los "apodos" (si sólo era broma!) y entonces desviamos la pregunta hacia los efectos físicos del ultra- e infra-sonido.
Y surgió el comentario conciliador del hocicón Caballito con Cuerno: "esto también funcionaría como un arma para acabar con células cancerosas e incluso virus..." Después de las "musicales" carcajadas (in tempo de fuga, Allegro ma non troppo, Finale molto vivace!!), les dije que se había demostrado que esto era posible... y el silencio incrédulo de mis operísticos cuates dio pie a una futura explicación del fenómeno... Otra posible historia.


Y justo hoy, estábamos pensando dar el seminario que nos toca, acerca de actividades médicas alternativas: fisioterapia para tratar pies planos, cavos o con juanetes, así como para mejorar trastornos refractivos de la visión (miopías y hipermetropías ligeras, por ejemplo) y Tai-Chi para mejorar la postura y hábitos musculoesqueléticos de la gente mayor, e impedir así la aparición temprana de osteoporosis y artrosis... Puede ser otro tema .


Aparte, una querida amiga de este árido y unicorniano sitio (¡Buen Día, Cuquita! ¿Cómo estás?) me dejó pensando acerca de las 8 cosas 8 que más me agradan, en campos como el Cine, la Música, Libros, etc. Y cada que pienso en una posibilidad me tengo que preguntar (horrible defecto de los Cuacos con Cuerno: todo se cuestionan... méndiga Curiosidad Genética...) "¿por qué me gusta?" (para darles una razón, no nada más porque sí). De modo que tengo otra tarea... y posible tema.


Otro gran amigo del ciberespacio (Gracias, Miguel!) me honró con una mención honorífica y la tarea (si entendí bien, jeje) de repartir generosamente la premiación con otros weblogs que merezcan la distinción por su Esfuerzo Personal. Como ya saben los que medio conocen a los Caballos con Cuerno, para mí Todos aquellos que vierten una parte de su Alma, Espíritu aventurero, Pasión por algún Arte o Tema, o simplemente comparten su Gusto por estar Vivos, nada más ni nada menos, MERECERÍAN un reconocimiento al Esfuerzo Personal. Por Amistad, por Honor, porque todos formamos parte de una Humanidad que nos NECESITA para hacerla sobrevivir, yo repartiría este reconocimiento no a 7 mínimo, sino a 70 veces 70 weblogs... de modo que no sé ni por dónde empezar, y aparte me emocioné y esto sonó como a la propaganda de la película Armageddon (ya saben, Liv Tyler -válgame Dios!- el tal Bruce Willis, el Ben Afleck, el pavor-oso Michael Clarke Duncan, el higadito del Owen Wilson, Jessica - mmmhhh! - Steen y el cara de loco de Steve Buscemi, jajaja).


Agréguenle a esto que las mundialmente (¡sí, cómo no!) famosas "Historias Olímpicas" han llamado la atención y mis alumnos quieren más entregas por la proximidad de los Juegos Olímpicos en Beijing, y sabrán por qué ya no sé de qué escribir...


¡A U X I L I O!


Por ello, el tema de este escrito (¿se dice "post"?) es. . .



¿De qué quieren que les escriba?


Y como sé que en una sociedad de consumo, donde el trabajo humano debe ser equilibrado por las herramientas de producción de plusvalía, dado que... ¡Bueno, YA, Basta Ya!

Perdón, si les digo que estoy... bueno... les decía que, como sé que su valioso tiempo no es para nada gratuito, podría ofrecerles por sus invaluables consejos y orientaciones alguna curiosidad musical de mi musicoteca (¿puedo adoptar tu idea, Cuquita? 'chas gracias!). Por lo menos, si no les gusta, podrán presumir de tener "una melodía tan rara, que creo todavía no se inventa", jejeje.

Creo que podría ser algo de la obra poco conocida de


- Vivaldi (Ejemplo: El concierto para dos mandolinas, un teorbe, un "violini in tromba marina", dos "salmoés", cuerdas y bajo continuo, y creo que hasta director francés, grabación alemana y precio en "aquéllos" nuevos pesos... ¿qué más se puede pedir?).

- O algo del oscuro y buen Jazz: John Coltrane y su versión al clásico de todos los tiempos en voz de Julie (Una de mis novias de juventud... nomás que no lo sabía) Andrews, "My Favorite Things"; o alguna pincelada sincopada de jazz alemán con "Passport", o quizás algo de jazz crucero con Earl Klugh o ya de perdida una muestra de relajante jazz mexicano con... Jorge Torres, si mal no recuerdo.

- Música medieval y/o renacentista, pero no de la de Hollywood, sino de la buena, la original y popular, de cuando había que darle gusto al cuerpo después del baile, al estilo del Decamerón.

- ¿Algo de Serrat, de la Trova Cubana, de Lila Downs o Susana Harp?



-¿Sopranos líricas? ¿Algo de Enya, Anna Netrebko, Sarah Brigthman, Emma Shapplin, Inva Mula-Tchako?


- ¿Curiosidad por Vangelis y Jon Anderson, los reencuentros y desencuentros del grupo Yes, las aventuras musicales de Rick Wakeman en la literatura, o la saga completa del colaborador de los Beatles y cofundador del "rock sinfónico", Alan Parsons?


- ¿A alguien le interesaría algo de música de fusión: Balada Rock y Música Prehispánica?


- ¿Acaso Jazz-Blues y Barroco Tardío? ¿O guitarra flamenca y jazz crucero?


- ¿Alguien mencionó a Beethoven y su única incursión en la samba?


- ¿Alguien sabe quién mató a Kennedy?... Uupppsss, perdón, ya empecé a desvariar.

Como se habrán dado cuenta, SÍ que necesito ayuda (y al rato, sólo espero que no sea sicológica, jajaja). Ahí sabrán vuesas mercedes si deseáis dar un poco de vuestro socorro a este pobre y desorientado Caballito casi Sin Cuerno...

Un saludo fraternal y cariñoso para todos los que, voluntaria o involuntariamente, pasen por aquí. Y ya saben: ¡Que tengan un Luminoso Día, Dondequiera que estén! Y que puedan transmitir esa luz a los que les rodean, son los mejores deseos del

Necesitado Unicornio... (Ich bin ein krank Einhorn...)

martes, 12 de febrero de 2008

Preparación...


Mis Muy Estimad@s Damas y Caballeros...

Tengo un dilema: debo contarles de los Principios Básicos del Bushido, como se los aseguré, pero ¿cómo hacerlo sin parecer pedante o sermoneador? ¿Cómo traducir el núcleo del sentido sin desvanecerlo en interpretaciones materialistas? ¿Cómo compartir algo en lo que creo sin aburrir y cansar a los que intento transmitir lo que siento?


Vaya, bienvenidos al mundo del didacticismo y la narrativa. Y la frustración. Si alguno de los presentes alguna vez ha intentado el Noble Arte de la Enseñanza, sabrá que, si amamos lo que tratamos de enseñar, en ocasiones es frustrante la sensación de no poder transmitir todo lo que quisiéramos a nuestros escuchas, público o alumnos. A veces, uno se queda con la sensación de ser un completo zopenco, con la certeza de que todo el conocimiento que se tiene es casi inútil al no poder transmitirlo en su totalidad, con su importancia, con su transparente (al menos para el que enseña) claridad.


Y entonces debo usar un truco del salón de clases: los ejemplos. ¿Qué mejor que traducir un concepto teórico a un ejemplo práctico? Creo que sería la mejor manera de tratar de mostrarles lo que yo veo del tema, y así, poder recibir buenas críticas, comentarios y correcciones, al entender de lo que se trata sin complejidades artificiales.

Entonces, comenzaré el primer tema con uno (o varios) ejemplos. Espero que no los aburra en el proceso. Y nos vemos (leemos), si así lo desean, mañana.

Tengan un productivo día (y que el nuevo día pueda traerles mucha inspiración), son los mejores deseos del






Entrampado Unicornio...










miércoles, 21 de noviembre de 2007

¿El egocentrismo es autóctono aquí?

Esta vez estoy triste. Cómo no estarlo después de ver todos los infortunios de nuestros hermanos en las zonas de desastre por los fenómenos meteorológicos recientes en el Sureste Mexicano. Quisiera uno quedarse, pero también hay mucho trabajo por acá, en la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de México.

Estas son las ocasiones en que quiero (y debería) tomar a mi fiel compañera, abrazarla fuertemente, sentir sus curvas frente a mi cuerpo, y suave, delicadamente, hacerla cantar, para llevarse con sus sonidos la pena que embarga mi alma. Después de todo, nada como una hermosa dama española de seis cuerdas, que responde al nombre de "Alhambra".

Es que te duele (bueno, a los Unicornios sí les cala) ver que, después de la tempestad... NO viene la calma: más bien, llega la desesperación. Al irse "secando" las zonas antes inundadas, aparecen los escombros de lo que una vez fue una casa, un comedor, una cocina, etc. Y entonces la desesperanza y la angustia se reflejan en los rostros, de por sí cansados y pesimistas, de los lugareños.
Y como ustedes ya sabrán, si han leído los escritos del Cuaco con Cuerno, lo que más me lastima son los peques. Sobre todo cuando los personajes en quien más confían en el mundo, sus padres y familiares mayores, se comportan a veces como niños malcriados, a veces como infantes indefensos, pero de todas formas los hacen sentirse desvalidos y con mucho miedo.

Me explico: he visto cómo las personas discuten y hasta llegan a los golpes por una despensa que podrían compartir. Y quizá digan ustedes "¡es comprensible!"... pero, ¡¿entre miembros de la misma familia??!! Y obviamente los niños se asustan y no comprenden y lloran, más que por falta de alimento, por miedo a esta situación.

¿Será una constante de nuestros pueblos? ¿Por qué podemos ser personas tan galanas en situaciones límite, y con personas ajenas a nosotros, pero también TAN egoístas cuando se trata de la gente que nos está más cercana (familiares, vecinos, en fin, Mexicanos)?

Existe una frase que aborrezco, de entre muchas otras. Es una especie de "dicho popular" por estos lares: "¡Po's de que lloren en mi casa, a que lloren en la tuya, mejor que lloren en la tuya!" Me molesta sobremanera que el egoísmo más estúpido tome carta de naturalización entre mi querido pueblo en forma de un "dicho de sabiduría popular". (Luego por qué ciertaj imbécilej autoridadej explican los linchamientoj en araj de los "usos y costumbres" del pueblo).

[Aquí vale la pena una aclaración: el Unicornio NO insulta gratuitamente. Lo que hace es DEFINIR. De modo que no crean que califico a las "autoridades" de la Ciudad de México y otros lares como "imbéciles", noooo, de ninguna manera. Lo quiero decir es que SON Imbéciles: i.e., "atontados, escasos de razón", según la definición. Gracias por la atención debida a este breviario cultural. Continuamos].

Sin embargo, hay esperanza: en comunidades más pequeñas, las cosas se repartían como iban llegando, entre los que se hallaban más necesitados. Eso me hizo recordar una vieja historia (en versión super-abreviada) que me contaban mis mayores, en tiempos navideños (y que me hace recordar a Virgilio, no sé por qué):

Érase una vez, que un santo varón se preguntaba por qué, si todos los hombres eran hermanos, hacían tanta diferencia entre ellos. Y sufría al pensar en el castigo que sobrevendría para aquéllos que no comprendieran que el Amor era más importante que el Egoísmo.

Y resulta entonces que vino el Ángel de la Muerte. Y se dispuso a llevarlo al Paraíso. Sin embargo, antes de entrar, pidió conocer los infaustos castigos que se deparaban a aquéllos que habían sido egoístas, malvados, envidiosos...

El divino guía lo transportó entonces a un salón, de donde escapaban los gritos y aullidos más estremecedores. Al entrar, apreció una escena espeluznante: en una mesa enorme, adornada y repleta con las más exquisitas viandas y manjares, se encontraban una gran cantidad de personas, peleando por un bocado de comida. Todos tenían una especie de cucharón, unido a sus manos de manera fija... ¡¡pero con una longitud del doble de sus brazos!! De esta forma, podían tomar los alimentos, y también golpear hasta hacer sangrar a los demás comensales... ¡¡PERO NO PODIAN ACERCAR LA COMIDA A SUS PROPIAS BOCAS!! ¡¡NINGUNO DE ELLOS!! Los aullidos y alaridos eran por el hambre, la furia, la frustración y el odio que emanaba de aquella habitación maldita.

Aterrado, el santo varón pidió salir: su sensitivo corazón parecía estallarle ante las dantescas imágenes. De este modo, se le llevó a observar la contraparte de este sitio, en el Paraíso. Cual no sería su sorpresa cuando, al llegar al sitio equivalente en ese lugar, observó con enorme sorpresa que todo era PRACTICAMENTE IGUAL que en la habitación infernal que acababa de abandonar, PERO...

...allí se percibía un ambiente de paz, casi festivo. Todos COMÍAN de buena gana, y con gran alegría, de las viandas repartidas en EXACTAMENTE los mismos lugares en que las había visto en el infernal comedor. LA UNICA DIFERENCIA ES QUE, AQUI, TODOS LOS COMENSALES SE DABAN DE COMER LOS UNOS A LOS OTROS, con sus largos y surrealistas utensilios ... !!

Así, así me hubiera gustado ver a la mayoría... pero no ocurrió de ese modo. De manera que hay trabajar más para reforzar nuestra capacidad de empatía para lograr, aunque sea de poco a poco, mejorar cada vez más... haciendo mejorar a los demás.

¿Es este deseo una ilusión, un espejismo de la mente? No, no lo creo así. Ya han existido épocas doradas en las que el Hombre logró gobernarse (y gobernar) de manera excelente, tolerante, respetuosa, inteligente y bondadosa, involucrando a TODOS para el bien de TODOS. Ya les platicaré la próxima vez de una de estas épocas, entre los años 90 a 180 de nuestra Era "Cristiana", en la antigua Roma.

Y por el momento, permítanme dejarlos aquí. Les deseo un buen principio de semana y fructíferos y animosos momentos para este y los días que le siguen.

(Y que alguien me de ánimos a mí, jejeje.... ¿se puede?)

Un abrazo entonces, desde el Sureste Mexicano (y la Muy Noble y Muy Leal también) a todos los rincones del ciberespacio, de parte del


Melancólico Unicornio.

miércoles, 17 de octubre de 2007

¿Soy tonto por ser egoísta o Soy egoísta por ser tonto?

"...y, si no puedo resolver la partición... ¿qué tiene de malo sacarle provecho?"


Nuevamente, mi cuate el "Chafofas" mostraba su profundo conocimiento de la RHP ("Reacción Humana Promedio") y viéndose en la necesidad de repartir las carnitas pa'l desayuno, pues tomó aproximadamente la mitad para él (total, fue y pagó por ellas), como una tercera parte para el cuate que puso pa' los chescos y una sexta parte para el que no puso nada (pero que siempre decía que para la próxima él invitaba). Sin embargo, nadie quedaba conforme, y se quejaba amargamente del egoísmo humano.


Le comenté que "matemáticamente" podía hacerse una división "exacta", pero no justa, o una partición justa, pero no "perfecta". Claro, como siempre que hablamos de cosas tan banales y sin alburear, se me quedó viendo con ojos de plato, y me invitó un taco, diciendo, "a qué mi mai, ya le hace falta algo en la panza, para no desvariar".


Y le conté (po's para amenizar el taco) una célebre leyenda árabe (que tiene diversas versiones) acerca de las matemáticas, la generosidad y el amor.


Érase una vez, que un viejo jeque sintió que su tiempo llegaba a su fin. Por tanto, mandó llamar a sus 3 hijos y les comenzó a repartir sus bienes. Como a los tres los quería por igual, les otorgó su herencia por partes iguales, exceptuando su envidiable hato personal de camellos, que por tradición debía repartirse según una proporción de medias y tercios. Y a pesar del anterior reparto, surgieron las envidias y egoísmo de los jóvenes herederos:

El problema era que, aparte del muy querido Al-Schira, un camello grande, hermoso y brillante (de ahí su nombre), el favorito del padre y que había apartado para viajar sus últimos días, quedaban 35 bellísimos ejemplares, cada uno digno de ser montura de califas. Sin embargo, por tradición, debían repartirse entre los tres de la siguiente manera:


La mitad (1/2) al hermano mayor.
La tercera parte al siguiente (1/3).
La tercera parte elevada al doble (1/9) para el menor.

Esto es, tendrían que sacrificarse TRES camellos, para dar 17 camellos y "la mitad" de uno al hermano mayor; 11 y "2/3" al hermano siguiente y 3 con "8/9" al menor... y aún así se desperdiciaría uno de los bellos animales (o por lo menos, parte de su carne).


Veamos por qué: 17 camellos para el primer hermano, 11 para el segundo y 3 para el tercero darían 31 camellos. De los 4 restantes se tendrían que sacrificar 3 para "repartirlos" a fin de dar 1/2 + 2/3 + 8/9 = 111/54, aproximadamente igual a 2.06. O sea 2 camellos y un cachito.


Las discusiones subían de tono. El menor reclamaba que, ya que le tocaba casi otro camello "entero" (8/9), se le otorgaran 4 en vez de "3 y 8/9". Los demás alegaban que no, porque se rompía la tradición (se me hace que era pretexto: par de egoístas). Y así continuaron hasta que su padre, con tristeza, se les acercó y les dijo: "no me place ver que mis amados hijos se pelean por algo tan poco importante como ésto". Entonces, el hijo menor se puso serio y declaró que renunciaba a su parte extra, reclamando solamente TRES camellos. Los demás, felices al principio, casi llegan a las manos al NO ponerse de acuerdo sobre cómo repartirse los "8/9" que dejaba el hermano menor.


Observando la escena, el padre movió la cabeza, acercó a su hijo menor y le dijo: "en ocasiones, hay que tomar medidas extremas para resolver problemas exagerados". Y palmeando fuertemente, llamó la atención de los muchachos y les comentó:

"En vista que no se logra llegar a un acuerdo, y que me duele ver que mi sangre discute sin utilizar ni su cabeza ni su corazón, he decidido darles un ejemplo y entregar a mi querido compañero Al-Schira para que se lo repartan también".


El hijo menor respingó. Abrazó a su padre y le dijo: "¡No, padre mío! Entrego mis jamales en lugar del tuyo. Ya con lo que nos has repartido me es suficiente y no me hace falta más". El mayor, avergonzado, declaró: "¡Perdón, padre amado! Permíteme ofrecer la parte extra que me corresponde para que mi otro hermano no reciba 11 sino 12 animales, y nuestro hermano pequeño reciba 4 hermosas bestias. ¿Acaso no soy bueno?"

El padre le contestó: "Han hablado con el corazón, pero no con la cabeza. Y con la cabeza, pero no con el corazón, sino también con vanidad. Pero yo voy a arreglar el problema, y entonces mantengo mi decisión".


Y así, agregó su animal favorito al hato, y acto seguido habló de este modo:


"Tú, Hamed, el mayor de mis descendientes, recibirás estos 18 camellos, que es la mitad de los 36 que ahora tengo aquí. Puedes proceder a llevártelos".

Acto seguido, se dirigió al siguiente hijo: "Tú, Omar, tendrás 12 camellos, la tercera parte de los 36 que se juntaron. Y espero que no tengas ya ninguna objeción al respecto".


Finalmente, acariciando el semblante de su último hijo, sentenció: "En cuanto a tí, Selim, no es necesario que te sacrifiques por tus hermanos. Hé aquí, noble hijo mío, tus 4 camellos, los más espléndidos de mi hato personal. Tómalos sin pesar alguno, puesto que son 1/9 exacto de nuestros 36 camellos".


Admirados y sorprendidos, los hijos miraban a su padre, mientras éste montaba sonriendo en su camello favorito mientras tomaba otro más, listo para partir.


"Pero, Padre... ¿cómo...?", exclamaba Selim. Efectivamente, habían obtenido más de lo que originalmente esperaba cada uno, ya que

36*(1/2) = 18

36*(1/3) = 12

36*(1/9) = 4


Y cuya suma arrojaba un resultado de 18 + 12 + 4 = 34. De manera que sobraba un ejemplar más, aparte del favorito de su Padre, es decir DOS jamales!


Antes de marcharse, el padre les dirigió estas palabras: "Espero que recuerden esta última lección, hijos míos. Porque a veces, para resolver algo, tienes que hacerlo con Amor. Y si lo haces bien, eso que entregues volverá a tí, y multiplicado además". Y diciendo así, se dirigió con sus DOS camellos al frente de la caravana, para volver a la tierra que lo había visto nacer, y descansar por siempre en ella.

¡Iallah!

Y el Cuento se terminó...


Después de hacer cuentas varias veces, el Chafofas se quedó pensativo. Acto seguido, se levantó y repartió equitativamente las carnitas restantes, procediendo además a partir un par de aguacates que llevaba en su lonchera. Posteriormente, me dijo: "oiga, mi buen: como que la comida sabe más sabrosa así, sin contarle los tacos a cada quién, no?? Caraxo! Y el unicornito, ya casi con lagrimillas en los ojos (es que la arena del desierto es canija, pensé yo), sintió como que el día había sido venturoso...

...hasta que mi cuate me espetó: "...pero eso sí, LA CHELA LA TRAJE YO!! Y después de repartir "sólo" un chorrito en cada vaso, se refinó casi 1/2 de caguama él solo!!! (y aquí no hubo caguamas, digo, camellos que valieran!!).

Bueno, por algo se empieza...

Con un gran eructo... ¡NO! ¡Perdón!, quise decir, con un gran Saludo (es que esas carnitas estaban...!), se despide

el didáctico Unicornio.

P.D. Total: a mí ni me gustan las chelas bien elodias...