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martes, 4 de mayo de 2010

"Divagaciones Abrileiras", o "¿Quién (Qué) me ha robado el mes de Abril?..."

Estimados (y anónimamente incógnitos desconocidos... pleonasmos habemus!) camaradas de la Red:

Como este mes de Abril me llovióchamba... y aparte mi "contador" me dejó "colgado de la brocha", me puse a recopilar información para la famosa y nunca mal ponderada declaración anual de impuestos. Esta es la razón fundamental por la cual he tenido abandonada la Segunda, ¡sí!... Segunda Época del mundialmente enigmático y desconocido Proyecto: Unicornio (anuncio no pagado por el patrocinador)... aparte de continuar las investigaciones para saber dónde quedó el mes de Abril... lo que en México, evidentemente, será una labor imposible, es decir, una "Bazbazeada".

[Paréntesis informativo para los amables lectores de otras latitudes: debido a un sonado caso policiaco-trágico-cínico-impune ocurrido en el Estado de México, donde desapareció una niñita de 4 años de la noche de un día a la mañana del siguiente, y después de una campaña de búsqueda y anuncios en los medios, casi frente a un grupo de investigadores y policías que habían registrado su departamento "de arriba a abajo"... apareció el cuerpecito de la niña "al lado de la camita"... el eximio (?!) Procurador de Justicia del Estado de México, Alberto Bazbaz (no me vean feo: así se llama, de verdad!) insistió en dar versiones contradictorias, titubeantes, ridículas y... bueno, en pocas palabras, "bazbazeantes". De modo que, ahora se ha acuñado el término "Bazbazear":


Pero también el mes de abril (dicen) tiene sus asegunes. Tan sólo recordemos que entre la noche del 14 al 15 de ese mes, pero del año de Gracia de 1912, empezaron las consecuencias del "calentamiento global": por dormir calientito y querer llegar pronto a su destino, el capitán del famoso Titanic provocó sin querer la tragedia épica del aquél buque considerado "insumergible".

Por cierto... Aprovechemos este comentario para INAUGURAR una NUEVA y (espero) gustada (en un futuro) sección:
Para apantallar a los cuates 
(sin ser muerto en el intento)
[sección pensada para que, en caso de no tener qué decir ante la persona amada, deseada, o por lo menos interesada, o en caso de haber hablado mal de la suegra o la esposa del jefe, sin saber que estaba presente, pueda distraerse la atención del respetable público, mientras se lleva a cabo una graciosa huida... o algo por el estilo...]

. . . En 1898, el escritor norteamericano Morgan Robertson escribió una obra literaria denominada "Futility, or The Wreck of the Titan" ("Futilidad: el Naufragio del Titán"). Nada del otro mundo: únicamente trataba sobre un trasatlántico de lujo, de última generación, considerado imposible de hundir, que al chocar con un iceberg en el Atlántico Norte en su viaje inaugural, un mes de abril, naufragaba con gran pérdida de vidas humanas. Y 14 AÑOS DESPUÉS, en abril de 1912, como mencioné, el Titanic chocó contra un iceberg en el Atlántico Norte en su viaje inaugural, con gran pérdida de vidas humanas. (Caray, como que me dieron escalofríos, ¿no?).

Para qué se los presento si ya lo conocen: el RMS Titanic (Gracias, Wikipedia!)

Por cierto, el hundimiento del RMS Titanic (en inglés: Royal Mail Steamship Titanic, "Buque de Vapor de Correo Real Titanic"), con 1513 vidas humanas perdidas, a pesar de la épica labor de convencimiento del eximio James Cameron, Leo DiCaprio, Kate Winslet y compañía, NO HA SIDO el desastre marino más grande de todos los tiempos (¿me oí muy ceremonioso?). Aproximadamente 30 años después, en plena Segunda Guerra Mundial, los soviéticos se apuntaron otra "joyita" más, cuando el submarino S-13 (catastrofistas y seguidores de Walter Mercado: favor de no empezar sus elucubraciones acerca de la "Cábala", "Numerología" y el "Karma" en este científico sitio, por favor!!) torpedeó al navío llamado Wilhelm Gustloff en el Mar Báltico, el 31 de enero de 1945. En esta tragedia, murieron aproximadamente 8800 (sí, OCHO MIL ochocientas) personas, la mayoría viajeros civiles, mujeres y niños, lo que fue casi 6 veces 6 el número de víctimas en el Titanic.

Modelo a escala del Wilhelm Gustloff (Gracias de nuevo, Wiki!)

(Y ya pueden distraer a los papás de sus parejas, cuando les pregunten "Y los hijos, cuándo???"...)
[Esperamos les haya gustado esta insumergible sección. Regresamos a nuestra programación habitual...]

Y, por lo tanto, haciendo eco de las lúgubres palabras de Sabina, me disculpo ante ustedes, y esperando encontrar "Quién me ha robado el mes de Abril", me despido hasta la siguiente disertación.

(... que espero sea más animada que ésta, jeje!).

Tardíamente, se despide,

el Anecdótico Unicornio...

lunes, 29 de marzo de 2010

El Birkenhead, la Cortesía Perdida y el Bushido ("¡Mujeres y Niños Primero...!")

Damas y Caballeros:

Bienvenidos a la "Segunda Temporada" del Internacional, Inefable, Inclito, Insano, Introspectivo, Insoportable, Inescrutable, Insípido, Insalub... uuppsss!, creo que estoy echando a perder la presentación y...

Comenzemos de nuevo...

Bienvenidos sean a la Temporada 2.0 del orgullosa e internacionalmente ignorado

P r o y e c t o : U n i c o r n i o

Pues bien...,
Erase una Vez que se Era, Que...
 Iba pensando en  lo que quería compartir con ustedes, en el transporte público conocido como "micros" o "microbios", cuando acabé con la vista fija en un par de personas que ocupaban el asiento trasero que era para ¡5 - CINCO - 5 Personas!

Estaban sentados muy cómodamente, mientras de pie se encontraban un señor ya grande y una chica llevando de la mano a una pequeñita como de 4 años, que iba de un lado a otro por el movimiento del transporte. Y ninguno de los dos hacía nada por moverse un poco, para dejarles lugar en el asiento.

Sobre todo el abúlico y gordito... qué digo gordito: panzón, desparramado y gordo jovenazo que se "despatarraba" al lado de la curvilínea chica que iba al lado (Nótese cómo nos habrá impresionado el anchísimo pasajero, que hasta después percibimos lo "curvilíneo" de la muchacha! Observen la foto:)
 .
Nótese el AH-CARAYYY (o sea,
Angulo Horizontal
de Composición de Apertura de Rodillas,
Abriéndolas como Yo-Yo en Yoga).
El ángulo en VERDE es casi normal.
Pero...el ángulo en ROJO es un abuso, lo que explica
el sobrenombre que se da a los chavos que se
"desparraman" y roncan en los micros:
 ¡Huevones! (Y ¿Esto explica tamaña apertura de... patotas, ggrr?).

La muchacha ocupaba SU lugar, como debía ser, mientras que el "caballeroso" (porque parecía caballo y oso, jijos de.... ) muchacho abarcaba TRES lugares... y aparte se hacía el dormido. ¿Ustedes, habrán visto alguna vez este rarísimo caso de DESCORTESÍA? NNOOO, cómo creen, esto sólo pasa en lejanos y incivilizados sitios, como ¿Suecia, Dinamarca... o lejanas islitas como Bretaña?

Alguna vez, les platiqué de las "Virtudes" del Bushido (aquí). Entre ellas, tenemos la del RESPETO o la CORTESÍA [ 礼 - Rei - Respeto ], algo que un Samurai debe mostrar, INCLUSO hacia sus enemigos.

Quizás en estos tiempos de modernidad, donde ya ni el Civismo es considerado algo relevante para la educación básica (y luego por eso se quejan del país que tenemos) la Cortesía se vea como un artefacto del pasado, un comportamiento quizá hasta "hipócrita" entre los integrantes de la Sociedad...

... pero desde ahí estamos mal. La Cortesía es algo más que sólo "reglas". Es lo que mantiene unida a un conglomerado de seres humanos, como en un frágil tejido celular. Es algo que puede ser tan humilde como el acto de levantar del suelo un objeto para una persona más débil... o hasta entregar lo más valioso para nosotros por ayudar al indefenso.

Habrán oído hablar de la tradición o protocolo que muchos hemos escuchado (y algunos hasta seguido), en momentos de urgencia o desastre: "¡¡Mujeres y Niños Primero!!", ¿no? Es tal vez la máxima regla de cortesía en situaciones límite. Pero... ¿saben cómo se inició esa noble tradición? Fue en Sudáfrica (ahora que está de moda futbolera!!)... y si me lo permiten, esta es su historia:

El Birkenhead era un barco de vapor de acero, con ruedas de paletas, tres mástiles y aproximadamente 1900 toneladas,  al mando del capitán Robert Salmond, de la Real Armada Inglesa. Había partido el 7 de enero del año de 1852 con refuerzos para los regimientos que combatían en la 8a. guerra fronteriza de Eastern Cape y familiares (mujeres y niños) que iban a reunirse con sus maridos o padres.

El miércoles 25 de febrero de1852, el navío inició la escala final de su travesía, partiendo de Simon's Bay y navegando por False Bay en una ruta costera de Sudáfrica, pasando por el cabo Hangklip hacia Danger Point, unas 30 millas más allá. El nombre de "Punta Peligrosa" ("Danger Point") era porque la profundidad disminuye rápidamente cerca de esa Punta.
 
Y quizás para apresurar el viaje, el capitán Salmond indicó un rumbo que pasaba a menos de 3 millas de ese lugar. Fue un error de orientación, de cálculo o simplemente una corriente inesperada, pero el barco se desvió ligeramente hacia los bajos y como a las 2 de la madrugada, ocurrió el choque que inició la tragedia.

A bordo iban 638 personas, entre tripulantes, soldados y pasajeros. Y, como ocurre en estas historias, los botes salvavidas sólo alcanzaban para una tercera parte de tripulación y pasajeros!!! 

[Paréntesis flemáticametne británico: parece que no aprendieron la lección y repitieron el argumento para el Titanic. Lo que hacen algunos para tener argumentos para DiCaprio y la Winslet. Cerremos el paréntesis sarcástico].

Por supuesto que el pánico y la confusión aparecieron. Fue allí donde se necesitaba serenidad y liderazgo para controlar la situación, y surgió en la persona del Teniente Coronel Alexander Seton. Ordenó a sus oficiales que se encargaran de que las órdenes del capitán del navío fueran obedecidas y se mantuviera el orden.
El problema (igualito que con nuestros *"#+%&? gobernantes) es que por un héroe necesario, aparecen los torpes con iniciativa (y aparte, "recomendados", ggrrr!). Se dio la orden de dar marcha atrás, con la idea de liberar el barco... y lo que ocurrió es que se abrió el orificio aún más, lo que aceleró la entrada de agua y el hundimiento. 

En medio de todo este caos, lograron bajarse únicamente TRES botes salvavidas, de los ocho disponibles. Y allí fue donde comenzó la leyenda:


Se bajaron a las mujeres y los niños, justo a tiempo para evitar fueran arrastrados por el navío que se estaba despedazando. La actitud firme de los oficiales mantuvo serenos a soldados y marineros, hasta el final: la proa se desprendió y acabó con casi la mitad de los tripulantes. Entonces, el capitán Salmond dio su última orden;
Pidió que los que pudieran se lanzaran al agua y trataran de salvar la vida... tratando de alcanzar algo para flotar o a los botes salvavidas. 

No se sabrá nunca cuál fue el sentido de estas palabras. El hecho es que los oficiales del ejército entendieron de inmediato las consecuencias, y en un acto que perduraría para la posteridad. el Tte. Coronel Seton se puso al frente y les gritó a los hombres:

¡Firmes! Pido a ustedes, Caballeros, que NO se precipiten sobre los botes de las Mujeres y Niños. Los hundirían y condenarían a morir".

Recordemos que, en su gran mayoría, los soldados eran personas provenientes de familias humildes y pobres, sin una gran educación, enrolados más por aligerar la miseria que por alcanzar la gloria o la riqueza. Sin embargo, en esta hora aciaga, la más amarga de sus vidas, ante una muerte segura si no intentaban escapar... ¿qué hubieran hecho ustedes, modernos y republicanos camaradas?

Pues, a diferencia de muchos patanes y abúlicos conocidos que enarbolan frases como "De que lloren en tu casa a que lloren en la mía... mejor que lloren en la tuya (Puuaaajjjhhh!)"..., solamente 3 o 4 saltaron por la borda, buscando sobrevivir. Los demás, casi 200 Hombres, dando preferencia primero a mujeres y niños, cedieron su derecho a salvarse y permanecieron en la destrozada cubierta, preparándose para morir:


El final no fue nada agradable: aparte de la ruptura del casco de la nave y el choque contra las rocas, había tiburones en esas traicioneras aguas. Los pocos sobrevivientes fueron aquéllos que alcanzaron lugar en los botes y otros más que permanecieron más de 12 horas entre los restos de la embarcación destruida: apenas 193 de los 638 que habían zarpado de Simon's Bay.

Desde entonces, gracias al heroísmo, valor y compasión de aquéllos Hombres, este trágico episodio pasó a la Inmortalidad con el nombre de Ejercicio Birkenhead ("Birkenhead Drill"); un evento legendario que hasta ahora se recuerda cuando aquéllos más fuertes deben de socorrer a los más débiles en la Mar Océano... y en Cualquier Otra Circunstancia, como Hombres de Honor que somos (¿o deberíamos ser?).

Y... ya qué les puedo decir. Deberíamos ser corteses, porque es de esas virtudes básicas que (todavía) nos diferencian de los animales (y de narcogruperos viles, narcopolíticos cobardes, diputontos lamebotas, jueces traicioneros y presidentes estúpidos... ¿me faltó alguien?).
...y podríamos empezar por los asientos en el transporte público, ejem!!

Y ya los dejo. Ahí viene el "microbus" de regreso. De modo que les dejo un afectuoso saludo hasta el siguiente fin de semana, donde me gustaría que me ayudaran a saber...

¿Por qué en esta tierra nos hemos hecho tan torpemente egoístas? ¿Falta de autoestima? ¿O cobardía existencial?

Un abrazo (cediendo el asiento) de parte del

Cortesano Unicornio...

P.D. ¡¡Y me voy a hacer el dormido, jejeje!!

sábado, 19 de septiembre de 2009

Hoy me hicieron recordar... (Jueves 19.Sept.1985)

Creo que no les ha contado mucho de mí. No era necesario (y de hecho, no lo es) para los propósitos del original "Proyecto Unicornio". Pero hoy varias personas, algunas sin querer, me recordaron una fecha muy relevante en mi vida.

Adivinaron: un 19 de septiembre como hoy, pero de 1985. Fecha de uno de los terremotos más devastadores para la ciudad de México en toda su historia.












Una de las causas del surgimiento de los Caballitos con Cuerno, fue ESA fecha. Y otra de las razones del lento (demasiado lento, para mi gusto y el de muchos) despertar de los compadres mexicanos, lo fue también ese día fatídico.

Amig@s y compañer@s. Alumn@s y maestr@s. Colegas y heroic@s desconocid@s, que nos hermanamos por días y luego... nos despedimos.

Les confesaré algo, aquí entre nos... oficialmente, negaré haberlo contado, estamos? (jejeje, ya parezco político en intermedio de entrevista televisiva!) En esos días aprendí muchas cosas, entre ellas... ejem! (a ver si mi imagen de Hombre-Caballo-Con-Cuerno BPP/MVM/VNMR3 no se ve denigrada!!!) a... llorar sin motivo, sin pena, en compañía. Al escuchar una canción en la noche, tratando de distraer, de alejar el pánico creciente, la sinrazón aparente. Les cuento:

Había, entre los universitarios que ayudaban en los albergues, un casi-colega fuera de lo común: estudiaba para físico y para cantante de ópera. Una noche, tratando de animarlos, comencé con una de las historias que me sé. PERO... Minutos después, inició la segunda gran réplica del terremoto, y el miedo y el pánico empezó a apoderarse de los presentes. En ese instante, alguien empezó a intentar orar, diciendo "... ojalá que amanezca, ojalá que se vaya el miedo y esta oscuridad!!!" Mi camarada y yo, recordando la historia que estábamos relatando (y que alguna vez ya les conté en ESTE POST), y creo que más por temor que por inspiración, comenzamos a cantar una aria y entonces...

La leyenda cuenta que, cuando acabamos de cantarla (y el albergue donde estábamos, de retumbar: mis cuates tenían buenas voces!) el pánico, el olor a miedo y humedad y polvo, el cansancio y hasta el pesimismo, habían desaparecido.
(Y, sí: "cuando despertamos, el terremoto de réplica ya no estaba ahí", jejeje!)

Nunca olvidaré ese momento. Como les decía en el ante-anterior post, la magia de la música siempre me ha sorprendido y la he amado... pero pocas veces había sentido su PODER. Así, de fácil y así de sencillo. Incluso la letra de aquélla legendaria aria, nunca la olvido (la traducción, entre paréntesis. De nada.):

Nessun dorma, nessun dorma!
(Que nadie duerma, que nadie duerma!)
Tu pure, oh Principessa,
(Tampoco tú, Princesa,)
Nella tua fredda stanza
(en tu frío cuarto)
Guardi le stelle
(Mira las estrellas)
Che tremano d'amore e di speranza.
(Que tiemblan de amor y de esperanza).
Ma il mio mistero è chiuso in me,
(Pero mi misterio lo llevo dentro de mí)
il nome mio nessun saprà!
(Nadie mi nombre sabrá!)
No, no,
sulla tua bocca lo dirò
(sobre tu boca lo diré)
quando la luce splenderà!
(cuando la luz vuelva a resplandecer)
Ed il mio bacio scioglierà il silenzio
(Y mi beso romperá el silencio)
che ti fa mia!
(que te hace mía!)

CORO:
Il nome suo nessun saprà!
(Su nombre nadie lo sabrá!)
E noi dovremo, ahimè morir, morir!
(Y nosotros, ay, deberemos morir, morir!)

Dilegua, oh notte!
(Desaparece, oh noche!)
Tramontate, stelle!
(Ocúltense, estrellas!)
Tramontate, stelle!
(Ocúltense, estrellas!)

All'alba Vincerò!
( [porque...] Al Alba Venceré...!)

Vincerò!
(Venceré...!)
Vincerò!
(Venceré...!)



(Digo... no nos comparamos, pero nos defendíamos bien! La adrenalina, sabrán...)
(Para oirlo mejor, pongan Pause en el cuadrito de música, arriba a la derecha.)
(Pueden interrumpirlo a los 3'24". Gracias por su atención).

(Y jornadas después, al amanecer de un nuevo día, la Vida superó a tanta muerte: se rescataron personas, niños y ¡bebés!, ¡vivos!)

Se que muchos no gustarán de este género musical, la ópera. No se trata de cuestiones elitistas o de poco cultivarse musicalmente. Se trata de "sentir", de permitirse que las notas y las vibraciones de la voz humana, herencia de todos nosotros, pase por el oído, hacia el cerebro y se anide ahí, en ese rinconcito que está entre el espíritu y el corazón. ¿Me comprenden?

Si no, no es tan importante. Un día lo sentirán. Después de todo, parece que esa hermosa aria sigue teniendo sus efectos en la gente (¿Recuerdan este famoso video? Adelántenlo al tiempo entre 0:30 y el 2:30, para apreciar el efecto. No se compara a la versión del video anterior, pero el punto es el efecto que causa. ¡Gracias, Puccini!)


Pues bien, en aquellos días me pregunté: y qué vamos a hacer con todo lo que perdimos?! ¿¡La gente buena, los futuros médicos, los ilusionados estudiantes de ingeniería y medicina, que podrían haber hecho grandes cosas por este país?!

Y en ESOS días aciagos, en otra madrugada, varios nos hicimos la promesa de burlar al destino, de hacer TODO lo posible por compensar los caídos. Estábamos tristes, desconsolados y MUY enojados (el gobierno y sus inútiles empleados, incluyendo el idiota jefe de gobierno de México, D.F., y el no menos imbécil y cobarde presidente, junto con los funcionarios que robaban la ayuda internacional... ¡malnacidos!). Pero también había un aire de fortaleza, de saber que si siempre estuviéramos así de unidos, así de enfocados, así de conscientes, nada podía detenernos (ni siquiera nuestras ¿autoridades? ultrapendej... perdón, es que nomás de acordarme). Y ahí fue...

...cuando entonces, los que de algún modo compartimos esos días de terror y esperanza, decidimos multipicarnos y tratar de compensar todo lo que ya no harían nuestr@s querid@s compañer@s. Pensamos: "*%&inche muerte, #%!uta suerte, no se van a salir con la suya tan fácilmente!".

Es necesario que haya sucesos tan dramáticos para que la gente se concientice y trate de hacer mejor las cosas?

Por eso, en estos tiempos tan "interesantes", quisiera que recordáramos otra vez que NOSOTROS tenemos la capacidad de hacer cosas mejores, A PESAR de la idiotez congénita de nuestras "autoridades". Insisto: hagámosles saber que ya no les va a ser tan fácil deshacer nuestro querido país entre sus inútiles y ambiciosas pezuñas, digo, manos!

Ayudémonos a decirles, como en aquella lejana, pero presente para muchos, madrugada de septiembre de 1985: "*%&inche muerte (y ahora, *+&inches #%utos políticos!!), no se van a salir con la suya tan fácilmente!".

Con el corazón arrebatado y memorioso, se despide con afecto (y coraje... ya me acordé!),

el sudoroso (¿¡de los ojos?! Mmmhh, debe ser el calor...!) Caballo con Cuerno en Ristre...

domingo, 16 de agosto de 2009

Cumplir la Palabra: un Unicornio en conflicto [Parte 1].


¿Les ha ocurrido, camaradas,que a veces quisieran meter sus imperativos, traumas y prejuicios, así como viejas enseñanzas, en una bolsa y tirarla enmedio de la Mar Océano?

¿Se han mirado al espejo, UNA VEZ MÁS, y se han preguntado por qué hicieron lo que aseguraron NO volverían a hacer?

Cuando los caballitos con cuerno eran peques, nos enseñaron varias cosas que demostraron fehacientemente ser del todo inoperantes en el "Brave New World" de la Sociedad Occidental Moderna.

Nos educaron de manera completamente atávica, obsoleta. Nos contaban historias propias de lecciones medievales, como la de una agradable y oscura, pero reconfortante Noche de Diciembre, entre los Cuentos de Navidad e Historias de Héroes y Caballeros, acerca de la Historia de la Luz hecha forma, de cómo fue creado el Primer Unicornio, nacido de la Luz y con el Destino de Guiar:

"Pero... he aquí que el Creador de Todo quiso ser conocido, aunque ya conocía todas las cosas. Y entonces creó al Hombre. El Unicornio se maravilló mirándolo, y de pronto se sintió modesto y vergonzoso. Y como no participó en su creación, lo amó aún más y lo vió como un compañero, como alguien a quien servir".

Desde entonces, nos decían, "el Destino de ambas Razas se vinculó como ninguna otra: el Unicornio conduce hacia la Luz... pero sólo el Hombre puede seguirlo allí, si lo desea".

También nos enseñaron que todas las niñas podían llegar a ser Princesas, y todos los niños, a Príncipes, porque desde siempre estaban destinados a eso. Preceptos como ayudar a los más débiles que nosotros, tratar de consolar a los afligidos, ayudar a otros, si no nos afectaba. Supongo que todo se resumía en "servir".

"Dios mismo podría decirse que es el Gran Servidor", nos leían. "Nos ha dado todo lo necesario para ser felices, nos ha provisto de todo en abundancia. Y nos corresponde servir a tanta bondad haciendo lo mismo con los demás", remataban.

Esto viene a colación, porque a veces quisiera desembarazarme (¡¡no, NO soy hermafrodita, déjenme acabar!!!), decía, quisiera liberarme de aquéllas antiguas enseñanzas. Sobre todo en momentos como estos...
(Aviso a los amables lectores: prepárense con un cafecito de olla y galletas de nueces y canela, porque esto puede degenerar en una confesión unicorniana... nada que no hayan visto en TV, jejeje! Sobre aviso no hay engaño. Continuamos??)

Cuando recientemente fuimos enviados para hacer una, digamos "evaluación" de campo, se me encomendó formar un equipo. Después, al presentarlo a los superiores, se me dijo que urgía enviarnos a "campo", aunque aún no hubiera un responsable directo. De modo que a pesar del riesgo burocrático de no tener validez administrativa, mi equipo decidió aceptar la situación poco común, si yo quedaba al frente del equipo.

Ocurrió entonces que ante los superiores, acordé que en caso de que no hubiese un responsable del proyecto designado, mi informe sería aceptado como Reporte Definitivo de Responsable de Misión. Y ante la preocupación de los "muchachos" les dije que yo asumiría la responsabilidad de las personas bajo mi guía. Y ellos confiaron en esto, porque sabían que siempre les he cumplido lo prometido. Bueno, no prometí nada. Pero por las circunstancias, supongo que había una promesa implícita de cuidarles (cuidarnos) las espaldas.

Todo marchaba según lo planeado... hasta que llegó el "responsable" directo. Un chavo recomendado, engreído, prepotente, ignorante. Igual el asunto hubiera salido, aun con dificultades. Pero aparte, nuestro "líder" tenía el peor defecto de un mando: soberbia cobarde (No, no ha sido candidato "de unidad" de algún partido político!!).

Cuando notó que las cosas estaban saliendo de la patada, insinuó que las actividades en campo y la interacción con las personas era lo que estaba mal. Y a escondidas, fue llamando a cada uno de los integrantes del equipo: A, B, C, D, E, F y U (but of course), en ese orden. Comentó que alguien en su posición NO podía fallar (y menos siendo un recomendado, pensé yo), y que entonces modificaría el plan original por uno que sí daría resultado... pero que el tiempo e insumos perdidos debían atribuirse a alguien... sí, adivinaron, "el de la culpa fue (el simpático, carismático y nada desconfiado) U".

Me sentí como Andrej Manué: víctima de un "compló". Pero esperaba algo así. Lo que nunca esperé (aunque lo contemplé tácticamente como una pesadilla tipo Freddy Krueger) es que la gente por la que estaba arriesgándome y que estaba bajo mi cuidado, colaborara con este inútil, al que horas antes estaban insultando y ridiculizando con singular alegría (por eso empezé a sospechar).

No obstante, a pesar de "meter cizaña" al ver que los resultados no eran los esperados, y convencer a todo el equipo para apoyarlo, dos de ellos (E y F, compañeros de muchas batallas) no aceptaron. Así que nos dejaron dejaron solos y se "agandallaron" (¡mexicanísima palabra y acción!) otro proyecto alterno y más "sencillo"... con todo y equipo.

Pero, como sabrán, en la ciencia pocas cosas suelen ser lo que parecen al principio. Aquí, lo reconozco, tuvimos que ser más estratégicos... y despiadados. Presentamos un panorama más "benigno" para el proyecto alterno, fingimos aceptar colaborar, y tuvimos que trabajar día y noche para adelantar el nuestro, el original, mientras los otros se confiaban. Como en el ajedrez, no fue engaño. Fue un contragambito.

La estrategia ordena efectuar acciones y presiones extremas. Existen momentos donde uno mismo NO debe permitirse perder, para no hacerlo.

Así, logramos sacar nuestro proyecto casi arrastrándonos (nos quitaron equipo y suministros). Y al preparar el regreso, supimos que mis demás ex-compañeros habían fallado y aparte dejaron atrás equipo y desperfectos. ¡Ahh! Y su "pseudo-líder-recomendado" los dejó SOLOS (volvió con un pretexto de enfermedad... y ya no volvió).

OFICIALMENTE, YO YA NO ERA SU LIDER DE PROYECTO. Y no debía entrometerme con sus Informes de Actividades (por cuestiones de protocolo): eso era ya obligación de su nuevo y "recomendado" líder, al cual aparte, habían ELEGIDO ELLOS!!!

No obstante, existía un pequeño problema: como ya mencioné, al asignarme el proyecto, implícitamente nos comprometimos a salir lo más airosos posibles de la misión, para no afectar los buenos expedientes personal involucrado. Además, aceptaron ir conmigo, NO con el recomendado.

En una buena estrategia y liderazgo, se les otorga a los miembros del equipo AUTONOMÍA y Libertad de elección, pero también Disciplina para seguir las pautas elegidas por la mayoría o e Protocolo. Y SE ASUMEN LAS CONSECUENCIAS DE NUESTRAS DECISIONES. Ya no somos niños chiquitos (bueno, eso creo... A veces, la realidad me dice lo contrario...). De modo que partimos de regreso con la misión cumplida, quizás un bono por el éxito y... esperando una "purga" de compañeros por los eventos ocurridos.

PERO... méndigo código Unicorniano. Una promesa (aunque sea implícita) se debe cumplir. Por qué? Porque cuando ya no estemos acá, y nuestro paso por la tierra sea tan sólo un pálido recuerdo en la memoria de los que nos quisieron... lo único que perdurará serán nuestros actos. Y el modo en que honramos nuestra palabra. Es una norma del Bushidō (武士道) ["El Camino del Guerrero"]. Ya lo mencioné ANTES, y lo pueden consultar AQUI.

Ya sabrán lo que pasó. Uno de mis leales colegas me recordó una historia que yo les conté alguna vez, en antárticas tierras: la historia del Endurance y Sir Ernest Shackleton. Y eso hizo que la decisión fuera más sencilla. Regresamos. Hablamos con nuestros antiguos compañeros y quedamos en mencionarlos en nuestro informe. El recomendado tendría que explicar SOLO el fracaso, así como los dejó solos también.

PERO... ya desde allí, a pesar del alivio en sus miradas, y el estrechar las manos con firmeza... sus expresiones me decían otra cosa: ESTABAN "SENTIDOS". En el fondo, creo que se sintieron "humillados", a pesar que les dije que comprendía sus acciones, debido a las amenazas del otro tipo. Quizás pensaron que me "deberían" un favor... y ¿cómo lo "cobraría"? Que los avergonzaría un día si no hacían lo que les ordenara. Que me portaría, en resumen, como el patán recomendado ese.

Y eso me dolió más que ninguna otra cosa. Quizás por vanidad propia, lo reconozco, porque pensé: "Qué, ¿no les he demostrado que pueden confiar en mí?" "¿Qué hice mal ahora?" Y supongo que cae uno en la fácil trampa de la autocomplacencia y la autocompasión.

Porque ayudarlos implica que tendremos que "exagerar un poco" el informe original. Bueno, un "mucho", quizás. Y esperar que nos apoyen, considerando que eso nos pondría en riesgo de "alterar información delicada de proyección de metas". Pero mi preocupación es que, si yo decido arriesgarme laboral y/o profesionalmente (la historia de mi vida, je), mis 2 DOS 2 leales compañeros, qué digo, AMIGOS,... no tendrían por qué arriesgarse. Y lo hicieron.

Y en honor de estos grandes amigos, les resumiré aquélla historia del "Endurance", esperando que os ayude a vosotros en alguna decisión difícil, acerca de si hacer o no lo que es lógico y justo... pero quizá ni Noble ni Humano.

Quiero preparar bien este relato, de modo que lo dejaré para mañana.

Por lo pronto, parece que las cosas se están enfriando. Pero ha sido un episodio muy estresante (los Caballos con Cuerno también envejecen, caray). Y aún no sé si tenga consecuencias para mis leales amigos. Por un lado siento algo de temor (por ellos), coraje (por los que "recomiendan") y pena (por los otros). Pero se siente fenomenal saber que, a pesar de mis muchos defectos y enormes debilidades, puedo tener el honor de contar con amigos del alma en mi país.

De modo que nos vemos mañana, en la continuación de este relato, que espero no os haya aburrido demasiado.

Con mis mejores deseos para ustedes (y sus verdaderos amigos),

el confesado Caballo con Cuerno...

sábado, 20 de diciembre de 2008

Capítulo Primero: La Navidad que detuvo una Guerra, Ypres, Bélgica, 1914.

Queridos lectores y amigos del ciberespacio:
Estamos en 1914 y el año comenzaba prometedor para una Europa en su apogeo cultural, material y político. Desde fines del siglo pasado, el XIX, las grandes potencias europeas habían mantenido la paz a pesar de crisis políticas diversas. Sin embargo, existía la semilla de una confrontación dadas las condiciones histórico-políticas de la región.

Como se sabe, cuando el archiduque y heredero del Imperio Austro-Húngaro, Francisco Fernando y su esposa sufren un atentado mortal en Sarajevo en junio de 1914, la tardanza en la reacción de Austria, convierte una crisis local en una crisis política europea, y se sale de control, dando origen a la "Gran Guerra".

Curiosamente, al principio esto provoca una euforia patriótica y nacionalista sin precedentes. Algo que al final de la guerra se convertiría en una decepción que arrastró al mundo a consecuencias impredecibles, desde el ascenso de un gobierno socialista y el voto femenino, hasta la caída de grandes imperios europeos y un nuevo orden mundial, donde los Estados Unidos se convertirían en la nueva potencia mundial. El Mundo ya no volvería a ser el mismo...

Sin embargo, esta "Gran Guerra" también es recordada por haber dado origen a un hecho sin precedentes en la historia. Los registros históricos relatan que este breve paréntesis de Hermandad y Humanidad enmedio de una de las confrontaciones bélicas más sangrientas y terribles de nuestros tiempos se inició en Ypres, en Bélgica, en el frente occidental.


Los historiadores le han llamado: "La Tregua de la Navidad"...
En la víspera de Nochebuena de 1914, informes de inteligencia militar aseguraban que, aprovechando la proximidad de dicha festividad de paz y amor, los alemanes (que eran descritos como unos "monstruos" por la propaganda británica) atacarían a gran escala aprovechando el sentimiento en la mismísima Nochebuena. Al ver esto, del lado alemán también se prepararon para una posible ofensiva "traicionera" durante una fecha tan especialmente señalada.
Así, los soldados británicos apostados en la llamada "Tierra de Nadie" (zona fortificada de trincheras y armamento entre los frentes) en Ypres, Bélgica, fueron obligados a mantenerse alertas y vigilantes, sin otorgar permisos (mas que a los altos oficiales, como se imaginarán) y soportando la soledad, el frío, la tensión y el miedo, en vísperas de Navidad... del mismo modo que los teutones.
Permítanme introducirlos al ambiente: la mayoría de estos combatientes eran jóvenes imbuidos de fervor patriótico, que pensaban (como la mayor parte de los europeos) que su bando llegaría a una rápida victoria, por ser los "buenos" y por tanto, tener el favor de Dios. Después de meses de estancamiento, llegaron a la deprimente y terrible "guerra de trincheras", una confrontación donde se peleaba en frentes de kilómetros extensos de zanjas, sin un avance real, y donde un descuido como asomar un poco de más la cabeza implicaba morir a manos de algún francotirador enemigo. Cuando en momentos "apropiados" se escuchaba el temido silbato de un oficial, había que salir de las trincheras para atacar las posisiones enemigas, ganar unos metros, y perderlos luego en la retirada, cuando eran salvajemente bombardeados por la artillería enemiga y el consiguiente contraataque... y así para ambos bandos. No había allí ninguna Gloria, ni Honor, ni nada de lo que les habían dicho antes de reclutarse. Sólo Horror y Desesperación (¿alguien sabe de una guerra que no los tenga?).
Entonces, volvamos a esa fría y estresante Nochebuena de 1914. Cuando los nerviosos y cansados vigías británicos observaron movimiento y luces en el lado alemán, dieron la voz de alerta y se prepararon para lo peor.
Y aquí comienza la Leyenda:
Los sobrevivientes de ese hecho contaban que los soldados alemanes colocaron arbolitos de Navidad que les habían enviados por orden del Káiser, con raciones extra de alimentos y licores, sobre el borde de sus trincheras. Otros relataron que comenzaron a escucharse villancicos en el lado de los teutones, y después la respuesta cantada desde el otro bando, intercambiando canciones como antes se intercambiaban balas y morteros...


Este es un fragmento de la galardonada película "Joyeux Noël" ("Noche de Paz"), donde se hace una reseña de los sucesos que desencadenaron aquélla legendaria "Tregua de Navidad" de la Nochebuena de 1914, en Ypres, Bélgica.[La versión equivalente en español se puede ver en http://mx.youtube.com/watch?v=o__bJZVk49U&feature=related ].
...hasta que en ese inesperado y casi irreal clima de confraternidad, algunos soldados germanos comenzaron a salir desarmados de sus trincheras, mientras los soldados franceses y británicos (ingleses, escoceses, galeses) los miraban asombrados, hasta que también se decidieron a salir, para después compartir chocolate, tabaco, pan y licor.
Posteriormente, harían el intercambio de objetos personales: fotografías, recuerdos, incluso los que no tenían nada que dar se arrancaban los botones de la casaca para entregarlos a sus nuevos "conocidos": con los que hacía unas horas se estaban matando.

Luego, cada bando pudo recoger a sus muertos y darles una digna sepultura (como se aprecia en el 2do. video). Imagínense una de estas escenas: alemanes enterrando a sus amigos y hermanos, recibiendo la bendición de un capellán inglés, al acorde de una marcha de honor interpretada por gaiteros escoceses y ayudando a sepultarlos por manos francesas. Al final, se celebraron ceremonias religiosas conjuntas y cuenta la leyenda (y algunos testigos, como Hubbert "Bertie" Felstead, fallecido en el 2001 a los 106 años!) que se celebraron partidos de fútbol entre uno y otro bando, donde ganaron los alemanes (desde entonces, caramba!!) por 3-2 y 2-1, aunque según Felstead, "éramos más de 100 soldados, como 50 por bando, pateando una especie de pelota y al final ya nadie contaba los goles!!".

Esta tregua comenzó a extenderse por todo el frente, hasta que inevitablemente los mandos superiores se dieron cuenta de lo que pasaba. Hubo castigos y represalias diversas en contra de los principales "instigadores" de esta Tregua: la mayoría fueron enviados a posiciones más ofensivas. Algunos franceses fueron pasados por las armas, como escarmiento. Los alemanes fueron enviados al terrible frente oriental, contra los rusos. Y desde entonces, cada víspera de Navidad se realizaban terribles bombardeos sobre el frente para evitar que se "relajara la combatibidad de los soldados" (??!!).


Los comandantes de cada bando ocultaron estos hechos. Las fotografías y cartas donde se evidenciaba este legendario hecho, fueron confiscadas y destruidas. Sin embargo, una mínima parte logró pasar la censura, y los sobrevivientes de este hecho llevaron la Leyenda de La Tregua de Nochebuena a sus familias, como Alfred Anderson, un escocés fallecido en noviembre de 2005, a los 109 años!! Fue el último sobreviviente aliado testigo de este increíble suceso. Y a pesar de todo, ahora sabemos de esta historia que pareciera argumento de película, pero que, para Honor y Gloria de la especie humana, realmente ocurrió.
Y de hecho, se convirtió en una referencia recurrente, como en la película de donde se toman los fragmentos que ilustran este post: "Joyeux Noel", 2005. (En particular, me gusta por las interpretaciones de nuestro conocido, tenor mexicano Rolando Villazón, que dobla a uno de los actores principales de la película). También la película "Oh,What a Lovely War!" (1969), de Sir Richard Attenborough (del que recordarán la superproducción "A Bridge Too Far", 1977, con Liv Ullmann, Sean Connery, Michael Caine, Robert Redford, etc.) y el video de Paul McCartney "Pipes of Peace" (1983) hicieron referencia a este extraordinario hecho.



Quizá nosotros, aunque en tiempos de crisis, no podamos imaginar lo que significa sentir la solidaridad y la hermandad humanas, como se debe sentir en situaciones de verdad límites. Tal vez nos quejamos con justa razón de vivir un tiempo con dificultades. Pero no olvidemos a los obreros, campesinos, artesanos y estudiantes que con cierto equivocado idealismo y engañados por ideas falsas de Honor, Patria y Gloria, sacrificaron sus vidas en vano, hasta que en una fecha como estas, descubrieron que ante todo y después de todo, Todos Nosotros Somos Hermanos. Y que podemos contar con quien menos esperaríamos, solamente dándonos la oportunidad de conocernos... y compartir nuestro afecto y amistad.

¿Demasiado idealista? Quizás sí. Pero a veces hay que apostar Todo a nuestros Antiguos Principios. Porque si eso no vale la pena, entonces, ¿¡qué diablos hacemos aquí!?
Esperando que estas épocas los llenen de la Confraternidad y Esperanza que acompañó a los soldados de Ypres, en esa Navidad de 1914, y con el primero de muchos abrazos afectuosos y con enorme cariño, se despide por ahora,
El Idealista (se nota?) Unicornio...
P.D. Espero no haberlos aburrido, pero tenía que contarles todos los antecedentes. Si gustan, los espero en la próxima entrega, en otra Navidad inolvidable para muchos marinos y soldados: Capítulo Segundo: La Navidad que pudo cambiar la Guerra: Alejandría, 1941.

lunes, 28 de julio de 2008

Y la Suerte... ¿sólo es suerte?

Ibamos en viaje de comisión (ya saben, no le llegamos todavía a "Médicos Sin Fronteras", como mi cuate el gran "Jilemón", pero la lucha se hace) médica de apoyo, cuando el imberbe cafrecito que conducía la chatarra con ruedas empezó a acelerar "demasiado" en curvas.

[Aquí, una reflexión cinemática, gravitacional y paroxística: las carreteras tienen el famoso "peralte", es decir, una inclinación hacia el centro de curvatura (gravedad) de la (valga la redundancia) curva. Se calcula el vector "momentum" (es decir, la velocidad por la masa) y de acuerdo a ello (y otras variables en las que de momento no abundaré) se obtiene la magnitud de la inclinación para que la misma masa y aceleración de la partícula (en este caso, el destartalado transporte) tengan un componente que apunte hacia el centro de curvatura y así compense su propio peso y ayude a que la susodicha carcacha no se despeñe o se salga de la carretera].

Decía: al cuestionarle que no estábamos en el circuito de Mónaco, nos dijo con cara de diarreico en hospital "¡¡po's es q'esto ya se quedó sin frenos!!"

Le dijimos que parara con motor y que buscara "bombear" el pedal del freno para obtener algo de presión. Y nuestra versión de Jason Bourne del sureste nos dijo "No, po's si freno con velocidad po's se va a ...ingar el motor y luego qui hago!"

¡¡Háganme el refavrón cabor!! Por eso estamos como estamos: tenemos las prioridades equivocadas. De modo que brinqué (brincamos) para moverle la palanca e incluso la pusimos en reversa. Obvio que se tronó la caja, pero alcanzó a frenar un poco, justo antes de la curva de entrada...

...de manera que, al rodar fuera del acotamiento, la rueda delantera derecha se "voló", y nuestro "Jason Bourne" autóctono volanteó al lado contrario de donde DEBÍA hacerlo: es decir, del lado izquierdo. Esto ocasionó, por supuesto, que el carcachón se volcara por la resultante de las fuerzas contrarias.

De ahí, una disculpa por abandonar a los amables lectores que tienen la bondad de pasar por aquí, habiendo tantas cosas importantes en sus agendas. Ya estamos mejor, a pesar de los golpes y contusiones (según mis colegas, estoy "multicontundido"... jejeje, yo pensé que estaban hablando del blog, donde estoy "multiconfundido"). Ahora, a mi colección de "heridas de guerra", puedo agregarle una ligera perforación en el hombro izquierdo y cortes en la pierna izquierda, además de la espalda baja izquierda también.

"Tuvieron mucha suerte", fueron los comentarios en general al llegar al hospital. Lo que ocurre es que la reacción instintiva (gloriosos reflejos corporales) ayudó a girar con el vehículo y sostenernos de los pasamanos superiores, por lo que no acabamos como ensalada en licuadora, aparte de que al final, la carcacha se dirigió de forma tangencial hacia la pared del cerro donde pasaba la carretera.

No pretendo hacer un argumento tipo "Rápido y Furioso III: el carro contra el cerro". Sólo les pido paciencia en lo que nos dan bien de alta y puedo escribir un poco más rápido (aunque aquí es donde el software de dictado demuestra que vale cada moneda que se invirtió en él, ¡ajúa!).

Realmente, pensamos luego, la suerte fue la capacidad de reacción de los involucrados, el entrenamiento de varios años y lo que aquí quiero etiquetar como "instinto": la capacidad de reaccionar "sin pensar", pero porque ya se tiene una cantidad de entrenamiento o de acciones repetitivas que se hacen hábitos, y que en situaciones límite surgen como reflejos salvadores.

¿No les ha ocurrido algo así? Pienso que incluso el efecto del "Déjà vu" tiene que ver con información colateral que se va almacenando y procesando de modo que en ciertas situaciones repetimos patrones probados para la supervivencia o la observación y "pareciera" que "ya hemos vivido" una situación similar. Ya luego abundaré sobre este y otros efectos del intercambio mente consciente-inconsciente.

De modo que pensé: ¿qué tanto la suerte es "Suerte" y qué tanto es la capacidad de reacción de nuestros maravillosos cuerpos, entrenados a través de toda nuestra vida, y con el conocimiento "genético" de generaciones anteriores? Por ejemplo, hemos tenidos casos donde una "simple" caída desde un 1er. piso, al confiarse la gente, provoca que caiga mal y haya un desenlace fatal, donde en general sólo acaba uno con raspones y uno que otro chipote. ¿Fue mala suerte, o la falta de una reacción adecuada de un cuerpo, si no entrenado, al menos flexible? Generalmente, debo decir, es lo segundo.

Les debo sus "complacencias". No se me han olvidado. Y para todos los queridos visitantes y amigos (¿puedo considerarlos ya así? ¡Gracias!) de este sitio perdido en el Universo "bloguil", Sibyla, Viv, Cuquita, Miguel, Mariluz, Fire, A, Sofía, Nyman, J.Page, Mme. Rodríguez, Geisha, Sergio, Bar, Svor, Speranza, Leticia, Nube, Cristina, CuatroLetras, Angie, Vidita-Gaby, y otros más, que si olvidé mencionarlos es por el dolro de cabeza que aún permanece, no por hacerlos menos (y si me llaman la atención, de inmediato corrijo mi torpe olvido.

Nos estamos viendo, perdón, leyendo, a la brevedad posible.

Con todo mi afecto, les deseo toda la "Suerte" del mundo.

Aleatoriamente, se despide,

el afortunado Unicornio (por tener la suerte de estar aquí, pero sobre todo, por conocerlos...)

miércoles, 21 de noviembre de 2007

¿El egocentrismo es autóctono aquí?

Esta vez estoy triste. Cómo no estarlo después de ver todos los infortunios de nuestros hermanos en las zonas de desastre por los fenómenos meteorológicos recientes en el Sureste Mexicano. Quisiera uno quedarse, pero también hay mucho trabajo por acá, en la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de México.

Estas son las ocasiones en que quiero (y debería) tomar a mi fiel compañera, abrazarla fuertemente, sentir sus curvas frente a mi cuerpo, y suave, delicadamente, hacerla cantar, para llevarse con sus sonidos la pena que embarga mi alma. Después de todo, nada como una hermosa dama española de seis cuerdas, que responde al nombre de "Alhambra".

Es que te duele (bueno, a los Unicornios sí les cala) ver que, después de la tempestad... NO viene la calma: más bien, llega la desesperación. Al irse "secando" las zonas antes inundadas, aparecen los escombros de lo que una vez fue una casa, un comedor, una cocina, etc. Y entonces la desesperanza y la angustia se reflejan en los rostros, de por sí cansados y pesimistas, de los lugareños.
Y como ustedes ya sabrán, si han leído los escritos del Cuaco con Cuerno, lo que más me lastima son los peques. Sobre todo cuando los personajes en quien más confían en el mundo, sus padres y familiares mayores, se comportan a veces como niños malcriados, a veces como infantes indefensos, pero de todas formas los hacen sentirse desvalidos y con mucho miedo.

Me explico: he visto cómo las personas discuten y hasta llegan a los golpes por una despensa que podrían compartir. Y quizá digan ustedes "¡es comprensible!"... pero, ¡¿entre miembros de la misma familia??!! Y obviamente los niños se asustan y no comprenden y lloran, más que por falta de alimento, por miedo a esta situación.

¿Será una constante de nuestros pueblos? ¿Por qué podemos ser personas tan galanas en situaciones límite, y con personas ajenas a nosotros, pero también TAN egoístas cuando se trata de la gente que nos está más cercana (familiares, vecinos, en fin, Mexicanos)?

Existe una frase que aborrezco, de entre muchas otras. Es una especie de "dicho popular" por estos lares: "¡Po's de que lloren en mi casa, a que lloren en la tuya, mejor que lloren en la tuya!" Me molesta sobremanera que el egoísmo más estúpido tome carta de naturalización entre mi querido pueblo en forma de un "dicho de sabiduría popular". (Luego por qué ciertaj imbécilej autoridadej explican los linchamientoj en araj de los "usos y costumbres" del pueblo).

[Aquí vale la pena una aclaración: el Unicornio NO insulta gratuitamente. Lo que hace es DEFINIR. De modo que no crean que califico a las "autoridades" de la Ciudad de México y otros lares como "imbéciles", noooo, de ninguna manera. Lo quiero decir es que SON Imbéciles: i.e., "atontados, escasos de razón", según la definición. Gracias por la atención debida a este breviario cultural. Continuamos].

Sin embargo, hay esperanza: en comunidades más pequeñas, las cosas se repartían como iban llegando, entre los que se hallaban más necesitados. Eso me hizo recordar una vieja historia (en versión super-abreviada) que me contaban mis mayores, en tiempos navideños (y que me hace recordar a Virgilio, no sé por qué):

Érase una vez, que un santo varón se preguntaba por qué, si todos los hombres eran hermanos, hacían tanta diferencia entre ellos. Y sufría al pensar en el castigo que sobrevendría para aquéllos que no comprendieran que el Amor era más importante que el Egoísmo.

Y resulta entonces que vino el Ángel de la Muerte. Y se dispuso a llevarlo al Paraíso. Sin embargo, antes de entrar, pidió conocer los infaustos castigos que se deparaban a aquéllos que habían sido egoístas, malvados, envidiosos...

El divino guía lo transportó entonces a un salón, de donde escapaban los gritos y aullidos más estremecedores. Al entrar, apreció una escena espeluznante: en una mesa enorme, adornada y repleta con las más exquisitas viandas y manjares, se encontraban una gran cantidad de personas, peleando por un bocado de comida. Todos tenían una especie de cucharón, unido a sus manos de manera fija... ¡¡pero con una longitud del doble de sus brazos!! De esta forma, podían tomar los alimentos, y también golpear hasta hacer sangrar a los demás comensales... ¡¡PERO NO PODIAN ACERCAR LA COMIDA A SUS PROPIAS BOCAS!! ¡¡NINGUNO DE ELLOS!! Los aullidos y alaridos eran por el hambre, la furia, la frustración y el odio que emanaba de aquella habitación maldita.

Aterrado, el santo varón pidió salir: su sensitivo corazón parecía estallarle ante las dantescas imágenes. De este modo, se le llevó a observar la contraparte de este sitio, en el Paraíso. Cual no sería su sorpresa cuando, al llegar al sitio equivalente en ese lugar, observó con enorme sorpresa que todo era PRACTICAMENTE IGUAL que en la habitación infernal que acababa de abandonar, PERO...

...allí se percibía un ambiente de paz, casi festivo. Todos COMÍAN de buena gana, y con gran alegría, de las viandas repartidas en EXACTAMENTE los mismos lugares en que las había visto en el infernal comedor. LA UNICA DIFERENCIA ES QUE, AQUI, TODOS LOS COMENSALES SE DABAN DE COMER LOS UNOS A LOS OTROS, con sus largos y surrealistas utensilios ... !!

Así, así me hubiera gustado ver a la mayoría... pero no ocurrió de ese modo. De manera que hay trabajar más para reforzar nuestra capacidad de empatía para lograr, aunque sea de poco a poco, mejorar cada vez más... haciendo mejorar a los demás.

¿Es este deseo una ilusión, un espejismo de la mente? No, no lo creo así. Ya han existido épocas doradas en las que el Hombre logró gobernarse (y gobernar) de manera excelente, tolerante, respetuosa, inteligente y bondadosa, involucrando a TODOS para el bien de TODOS. Ya les platicaré la próxima vez de una de estas épocas, entre los años 90 a 180 de nuestra Era "Cristiana", en la antigua Roma.

Y por el momento, permítanme dejarlos aquí. Les deseo un buen principio de semana y fructíferos y animosos momentos para este y los días que le siguen.

(Y que alguien me de ánimos a mí, jejeje.... ¿se puede?)

Un abrazo entonces, desde el Sureste Mexicano (y la Muy Noble y Muy Leal también) a todos los rincones del ciberespacio, de parte del


Melancólico Unicornio.