miércoles, 21 de noviembre de 2007

¿El egocentrismo es autóctono aquí?

Esta vez estoy triste. Cómo no estarlo después de ver todos los infortunios de nuestros hermanos en las zonas de desastre por los fenómenos meteorológicos recientes en el Sureste Mexicano. Quisiera uno quedarse, pero también hay mucho trabajo por acá, en la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de México.

Estas son las ocasiones en que quiero (y debería) tomar a mi fiel compañera, abrazarla fuertemente, sentir sus curvas frente a mi cuerpo, y suave, delicadamente, hacerla cantar, para llevarse con sus sonidos la pena que embarga mi alma. Después de todo, nada como una hermosa dama española de seis cuerdas, que responde al nombre de "Alhambra".

Es que te duele (bueno, a los Unicornios sí les cala) ver que, después de la tempestad... NO viene la calma: más bien, llega la desesperación. Al irse "secando" las zonas antes inundadas, aparecen los escombros de lo que una vez fue una casa, un comedor, una cocina, etc. Y entonces la desesperanza y la angustia se reflejan en los rostros, de por sí cansados y pesimistas, de los lugareños.
Y como ustedes ya sabrán, si han leído los escritos del Cuaco con Cuerno, lo que más me lastima son los peques. Sobre todo cuando los personajes en quien más confían en el mundo, sus padres y familiares mayores, se comportan a veces como niños malcriados, a veces como infantes indefensos, pero de todas formas los hacen sentirse desvalidos y con mucho miedo.

Me explico: he visto cómo las personas discuten y hasta llegan a los golpes por una despensa que podrían compartir. Y quizá digan ustedes "¡es comprensible!"... pero, ¡¿entre miembros de la misma familia??!! Y obviamente los niños se asustan y no comprenden y lloran, más que por falta de alimento, por miedo a esta situación.

¿Será una constante de nuestros pueblos? ¿Por qué podemos ser personas tan galanas en situaciones límite, y con personas ajenas a nosotros, pero también TAN egoístas cuando se trata de la gente que nos está más cercana (familiares, vecinos, en fin, Mexicanos)?

Existe una frase que aborrezco, de entre muchas otras. Es una especie de "dicho popular" por estos lares: "¡Po's de que lloren en mi casa, a que lloren en la tuya, mejor que lloren en la tuya!" Me molesta sobremanera que el egoísmo más estúpido tome carta de naturalización entre mi querido pueblo en forma de un "dicho de sabiduría popular". (Luego por qué ciertaj imbécilej autoridadej explican los linchamientoj en araj de los "usos y costumbres" del pueblo).

[Aquí vale la pena una aclaración: el Unicornio NO insulta gratuitamente. Lo que hace es DEFINIR. De modo que no crean que califico a las "autoridades" de la Ciudad de México y otros lares como "imbéciles", noooo, de ninguna manera. Lo quiero decir es que SON Imbéciles: i.e., "atontados, escasos de razón", según la definición. Gracias por la atención debida a este breviario cultural. Continuamos].

Sin embargo, hay esperanza: en comunidades más pequeñas, las cosas se repartían como iban llegando, entre los que se hallaban más necesitados. Eso me hizo recordar una vieja historia (en versión super-abreviada) que me contaban mis mayores, en tiempos navideños (y que me hace recordar a Virgilio, no sé por qué):

Érase una vez, que un santo varón se preguntaba por qué, si todos los hombres eran hermanos, hacían tanta diferencia entre ellos. Y sufría al pensar en el castigo que sobrevendría para aquéllos que no comprendieran que el Amor era más importante que el Egoísmo.

Y resulta entonces que vino el Ángel de la Muerte. Y se dispuso a llevarlo al Paraíso. Sin embargo, antes de entrar, pidió conocer los infaustos castigos que se deparaban a aquéllos que habían sido egoístas, malvados, envidiosos...

El divino guía lo transportó entonces a un salón, de donde escapaban los gritos y aullidos más estremecedores. Al entrar, apreció una escena espeluznante: en una mesa enorme, adornada y repleta con las más exquisitas viandas y manjares, se encontraban una gran cantidad de personas, peleando por un bocado de comida. Todos tenían una especie de cucharón, unido a sus manos de manera fija... ¡¡pero con una longitud del doble de sus brazos!! De esta forma, podían tomar los alimentos, y también golpear hasta hacer sangrar a los demás comensales... ¡¡PERO NO PODIAN ACERCAR LA COMIDA A SUS PROPIAS BOCAS!! ¡¡NINGUNO DE ELLOS!! Los aullidos y alaridos eran por el hambre, la furia, la frustración y el odio que emanaba de aquella habitación maldita.

Aterrado, el santo varón pidió salir: su sensitivo corazón parecía estallarle ante las dantescas imágenes. De este modo, se le llevó a observar la contraparte de este sitio, en el Paraíso. Cual no sería su sorpresa cuando, al llegar al sitio equivalente en ese lugar, observó con enorme sorpresa que todo era PRACTICAMENTE IGUAL que en la habitación infernal que acababa de abandonar, PERO...

...allí se percibía un ambiente de paz, casi festivo. Todos COMÍAN de buena gana, y con gran alegría, de las viandas repartidas en EXACTAMENTE los mismos lugares en que las había visto en el infernal comedor. LA UNICA DIFERENCIA ES QUE, AQUI, TODOS LOS COMENSALES SE DABAN DE COMER LOS UNOS A LOS OTROS, con sus largos y surrealistas utensilios ... !!

Así, así me hubiera gustado ver a la mayoría... pero no ocurrió de ese modo. De manera que hay trabajar más para reforzar nuestra capacidad de empatía para lograr, aunque sea de poco a poco, mejorar cada vez más... haciendo mejorar a los demás.

¿Es este deseo una ilusión, un espejismo de la mente? No, no lo creo así. Ya han existido épocas doradas en las que el Hombre logró gobernarse (y gobernar) de manera excelente, tolerante, respetuosa, inteligente y bondadosa, involucrando a TODOS para el bien de TODOS. Ya les platicaré la próxima vez de una de estas épocas, entre los años 90 a 180 de nuestra Era "Cristiana", en la antigua Roma.

Y por el momento, permítanme dejarlos aquí. Les deseo un buen principio de semana y fructíferos y animosos momentos para este y los días que le siguen.

(Y que alguien me de ánimos a mí, jejeje.... ¿se puede?)

Un abrazo entonces, desde el Sureste Mexicano (y la Muy Noble y Muy Leal también) a todos los rincones del ciberespacio, de parte del


Melancólico Unicornio.

3 comentarios:

Viviana dijo...

Los extremos del ser humano son increíbles de verdad.

Admiro a personas como tú que, no sólamente prestan sus servicios en este tipo de situaciones, si no que son capaces de conmoverse ante lo que tienen enfrente. No pasa siempre. Somos a veces muy insensibles al dolor de los demás.

¿Qué haces por allá?

Saluditos.

Unicornio dijo...

Hola, Viv!

(Ejem..., aquí, un saludo y una observación: como sabrás, los móndrigos unicornios a veces son muy igualados. Como que uno exagera al expandir el concepto de "igualdad", jejeje. Lo que quiero decir es que empecé a llamarte "Viv" sin pedir el debido permiso. Espero no haber molestado por esta confianza. En justa retribución, puedes llamarme "rocín con chipote", "cuaco con cuerno" o "jamelgo megacefálico" o como vuesarcé desee, por favor. Gracias).

Gracias por tus palabras. Lo de conmoverse ante eventos de esta naturaleza... creo que todos tienen la capacidad de hacerlo, lo que ocurre es que no tenemos la oportunidad de experimentarlo tan de cerca. Algún día les contaré por qué los caballitos con cuerno son así: han pasado por sucesos que... n'ombre, para qué los deprimo. Supongo que eso nos hace un poco más sensibles al sufrimiento ajeno.

Nuestra área de competencia profesional se encuentra en el área de Salud, en particular, investigación, neurofisiología y rehabilitación. Luego, existen comisiones para acudir a poblaciones que necesiten de servicios de salud, ya sea en forma programada o por emergencias. Básicamente, es lo que me ha llevado a vivir en carne propia muchas situaciones de este tipo.

Sin embargo, ya estoy de regreso en mi área operativa, por el momento. Pero de todos modos se puede seguir ayudando en la reconstrucción de los daños. Hay que tenerlo presente.

Te mando un gran abrazo. Gracias por tu comentario. Necesitaba algo de ánimo, jejeje. Creo que ya estamos bien, nuevamente.

Saludos afectuosos de parte del

Igualado Unicornio.

blog de respuestas dijo...

Hola Unicornio,
me dio mucho gusto recibir tus respuestas me has ayudado mucho y la colaboración de todos me sirve para ver que detalles estoy perdiendo de vista, que seguramente serán muchos, la última pregunta de que si el internet suitituira las relaciones cara a cara, fijate que esa era mi primera propuesta, pero una maestra me estuvo cuestionando mucho y me hizo hacerme preguntas hasta llegar a un nuevo tema "los blogs como nuevo medio de socialización". yo estoy a favor de la tecnología porque a mi me ha servido mucho, en especial cuando estas lejos de casa (como veo es tu caso) y quieres comunicarte con tu amigos a bajo costo, de manera inmediata, etc.he estado leyendo muchos blogs y yo concluyo que es un medio de socialización (tu respuesta es más o menos la que yo tengo pensada)pero no creo (y espero) que vaya a sustituir las relaciones cara a cara, yo lo veo como un medio más para cierto sector que puede acceder a la tecnología (ya sabemos que desgraciadamente muchas personas se preocupan más por comer que por socializar en blogs)
gracias por tu ayuda, como les dije se van a ir al cierlo con todo y zapatos