lunes, 12 de noviembre de 2007

¿La "Era de la Depresión"? ¿No que la de Acuario?

Por ahí, dentro de los múltiples menesteres científicos que se deben dominar, aparte de la preparación del café (y en particular el de olla original, práctica ancestral de los Unicornios), tenemos la asistencia a los "seminarios" o cursos de diversas especialidades. Y justamente, al acudir impulsado por la curiosidad a uno de ellos, me introduje en un mundo oscuro... solamente comparable al de mis colegas y adversarios, los dragones...



En general, no tengo mucha confianza en la Psicología. Básicamente, es sumamente difícil verificar cabalmente sus teorías, porque es un área donde nuestros métodos de evaluación (mediciones, inferencias, estadística, inducción, deducción, etc.) y adquisición de conocimiento no se pueden aplicar tal cual. Y al mismo tiempo los admiro porque tienen que lidiar con una de las zonas más complejas del universo conocido: el cerebro humano... haciendo uso del mismo para tratar de entenderlo!


En fin, después de asistir a una conferencia sobre "Depresión y Ansiedad en Niños, Adolescentes y Jóvenes" (o algo así)... me pues a pensar en que, más que estar en la "Era de Acuario" (Walter Mercado dixit), estamos en la "Era de la Depre"...!


En resumidas cuentas, entendí (y espero haber entendido bien) que la predisposición a una vida de depresiones y angustias recalcitrantes se tiene que buscar en los eventos "traumáticos" que hayamos tenido de escuincles, según los conferencistas. Claro, dieron más detalles "técnicos", pero para que voy a aburrirlos con toda esa jerga profesional. Básicamente, creo que entendí que se tenían cuatro causas principales:

- Conductual, donde planteaban que acontecimientos negativos en la infancia favorecen los estados depresivos.

- Cognitiva, donde se presentan juicios negativos a consecuencia de experiencias de "fracasos" mal asimilados, situaciones de indefensión aprendida, modelos depresivos familiares, etc.

- Psicodinámica, donde interviene la pérdida de autoestima y/o pérdidas a edad temprana de (así les llaman) "objetos amados", i.e., personas queridas, familiares cercanos, hasta mascotas.

- Biológicas, que tienen que ver con cuestiones funcionales, i.e., disminución de neurotransmisores cerebrales (como la dopamina, la serotonina, etc.) o fallas en el sistema neuroendocrinológico, y hasta componentes genéticos.

Presentándoles a la Dopamina:

... y a la Serotonina:


Pero... también mencionaron algo curioso: muchas veces, al atender a uno de los múltiples pacientitos con diagnóstico INICIAL de TDAH (Trastorno de Déficit de la Atención e Hiperactividad), al no mejorar a pesar de examinar cada una de las posibles causas, incluida la depresión y/o la ansiedad, resultaba que se lograban resultados positivos (y sorprendentes, según uno de los expositores) con 2 sencillas 2 fórmulas:

1.- Tratando a los PADRES... NO al niño!!! Al hacer esto, y al mostrar una mejora el ambiente "familiar", el niño (o incluso el adolescente) se "componía" solo!

2.- Educando a los PADRES... ¡para que EDUQUEN al niño! Es decir, muchas veces, los canijos chamacos NO TENIAN LIMITES... y eso los hacía (además de niños malcriados, but of course!) confundirse y presentar síntomas de hiperactividad extrema o bien, de apatía anormal. Al corregir este punto, también se notaba una mejoría significativa en los infantes...


De aquí me pregunto: ¿realmente estamos dándole más oportunidades a los niños, o los estamos haciendo seres dependientes, incapaces de resolver problemas y enfrentar retos, y sobre todo, impedidos para ser FELICES???!!!


Es tanto nuestro afán por darles TODO lo que no tuvimos, que nos olvidamos de DARLES lo que SI TUVIMOS: disciplina, sentido de responsabilidad, lealtad, DERECHOS, sí, PERO también OBLIGACIONES que implican ESOS Derechos.


Quizás, después de todo, esos sentimientos de Depresión y Angustia son reflejos de nuestros espíritus extraviados, sin una meta o destino al cual dedicar nuestras energías y nuestras esperanzas.


Pensándolo bien, tal vez tenga algo de razón L. Marinoff, cuando plantea que necesitamos "Más Platón (en el sentido de una filosofía, un sentido para la vida) y menos Prozac (Fluoxetina, un popular antidepresivo, del tipo de los inhibidores selectivos de recaptación de serotonina)".


Caray, y por el momento me retiro. Empiezo a deprimirme al ver todo el mal que causa la incapacidad gubernamental, la cobardía política y los berrinches partidistas en una tragedia (que pudo ser previsible) como la de Tabasco (ohh, San Peje, San Peje, ¿por qué los habréis abandonado?). Ya luego les contaré, si es que me envían hasta allá...

Hasta Mañana, entonces...

3 comentarios:

Viviana dijo...

Unicornio:

Llego hasta aquí por el blog de Miguel Cane. Que interesante lo que planteas.

Yo misma me he planteado estos dilemas. Soy psicóloga y tengo una hija diagnosticada con déficit de atención, y de repente todo es muy confuso y las respuestas son difíciles de encontrar.

A veces lo que uno lee no es suficiente, sobre todo cuando el asunto te toca de manera tan personal. Nosotros acabamos de medicar a la niña, después de muchos años de resistencia mía al respecto. Pensé que con terapia (en algunas de las áreas que planteas, cognitivas y psicodinámicas) la niña mejoraría. Pero su avance no ha sido el que esperábamos y se están afectando ya otras áreas que hicieron que se tomara esta decisión a sus 9 años de vida.

Lo curioso es que lleva una semana con el medicamento...y no hay ningún cambio, jeje. No está en dosis terapéutica todavía así que veremos.

Ojalá no sea uno de esos niños que comentas, resistentes al tratamiento...gulp.

No sé ni porque empecé a escribir ésto y me ando ventaniiiaaando gacho.

Es muy interesante lo que escribes. Me encantó tu blog.

Saludos. Te sigo leyendo.

Viviana

Unicornio dijo...

HOLA, VIVIANA!
No te preocupes. Yo TAMPOCO sé por qué escribo todo esto... bueno, creo que tengo una idea, como ya habrás leído, pero, por favor, no digas que te "ventaneas" feo. Yo creo que, como todos nosotros, cuando se trata de un ser querido uno trata de hacer todo lo mejor posible, lo que incluye obtener la información y tratamiento más actualizados y esperanzadores.
Mira, déjame ver si contacto a estos expositores, y estamos en contacto para ver si puedo ofrecerte alguna información que complemente la que tú tienes, o que mejore las expectativas.

Por otra parte, ¿los síntomas de tu peque son de tipo reactivo o más bien funcionales? Alguna vez, en unos chiquillos bastante distraídos (pero que tenían menor edad) sirvió aplicar el tan polémico método Donnan. Este método ayudaba a que leyeran y "aprehendieran" la información niños desde los 2 y 3 años de edad. Consistía en mostrarles la información jugando... pero con letras e imágenes DE GRAN TAMAÑO. Así, podían "capturar" mejor las imágenes y estructurar más rápido los vínculos "símbolo-concepto". Si te interesa, también puedo averiguarlo.
En fin, un saludo, y espero no te aburra entrar en esta "Terra Incognita", que es la tierra de los Caballitos con Cuerno.

Un afectuoso saludo del

Unicornio Amistoso (Gasparín dixit, jejeje)...

Perravida dijo...

Unicornio pues coincido con el expositor del cual hablas: para formar niños felices necesitamos EDUCAR a los padres a ser felices! el niño es una esponja y bastante perceptivo si nosotros como padres somos incapaces de darles disciplina y valores pues entonces estamos fritos!!!

NAdie puede dar lo que no tiene...en fin, buenas reflexiones