lunes, 28 de julio de 2008

Y la Suerte... ¿sólo es suerte?

Ibamos en viaje de comisión (ya saben, no le llegamos todavía a "Médicos Sin Fronteras", como mi cuate el gran "Jilemón", pero la lucha se hace) médica de apoyo, cuando el imberbe cafrecito que conducía la chatarra con ruedas empezó a acelerar "demasiado" en curvas.

[Aquí, una reflexión cinemática, gravitacional y paroxística: las carreteras tienen el famoso "peralte", es decir, una inclinación hacia el centro de curvatura (gravedad) de la (valga la redundancia) curva. Se calcula el vector "momentum" (es decir, la velocidad por la masa) y de acuerdo a ello (y otras variables en las que de momento no abundaré) se obtiene la magnitud de la inclinación para que la misma masa y aceleración de la partícula (en este caso, el destartalado transporte) tengan un componente que apunte hacia el centro de curvatura y así compense su propio peso y ayude a que la susodicha carcacha no se despeñe o se salga de la carretera].

Decía: al cuestionarle que no estábamos en el circuito de Mónaco, nos dijo con cara de diarreico en hospital "¡¡po's es q'esto ya se quedó sin frenos!!"

Le dijimos que parara con motor y que buscara "bombear" el pedal del freno para obtener algo de presión. Y nuestra versión de Jason Bourne del sureste nos dijo "No, po's si freno con velocidad po's se va a ...ingar el motor y luego qui hago!"

¡¡Háganme el refavrón cabor!! Por eso estamos como estamos: tenemos las prioridades equivocadas. De modo que brinqué (brincamos) para moverle la palanca e incluso la pusimos en reversa. Obvio que se tronó la caja, pero alcanzó a frenar un poco, justo antes de la curva de entrada...

...de manera que, al rodar fuera del acotamiento, la rueda delantera derecha se "voló", y nuestro "Jason Bourne" autóctono volanteó al lado contrario de donde DEBÍA hacerlo: es decir, del lado izquierdo. Esto ocasionó, por supuesto, que el carcachón se volcara por la resultante de las fuerzas contrarias.

De ahí, una disculpa por abandonar a los amables lectores que tienen la bondad de pasar por aquí, habiendo tantas cosas importantes en sus agendas. Ya estamos mejor, a pesar de los golpes y contusiones (según mis colegas, estoy "multicontundido"... jejeje, yo pensé que estaban hablando del blog, donde estoy "multiconfundido"). Ahora, a mi colección de "heridas de guerra", puedo agregarle una ligera perforación en el hombro izquierdo y cortes en la pierna izquierda, además de la espalda baja izquierda también.

"Tuvieron mucha suerte", fueron los comentarios en general al llegar al hospital. Lo que ocurre es que la reacción instintiva (gloriosos reflejos corporales) ayudó a girar con el vehículo y sostenernos de los pasamanos superiores, por lo que no acabamos como ensalada en licuadora, aparte de que al final, la carcacha se dirigió de forma tangencial hacia la pared del cerro donde pasaba la carretera.

No pretendo hacer un argumento tipo "Rápido y Furioso III: el carro contra el cerro". Sólo les pido paciencia en lo que nos dan bien de alta y puedo escribir un poco más rápido (aunque aquí es donde el software de dictado demuestra que vale cada moneda que se invirtió en él, ¡ajúa!).

Realmente, pensamos luego, la suerte fue la capacidad de reacción de los involucrados, el entrenamiento de varios años y lo que aquí quiero etiquetar como "instinto": la capacidad de reaccionar "sin pensar", pero porque ya se tiene una cantidad de entrenamiento o de acciones repetitivas que se hacen hábitos, y que en situaciones límite surgen como reflejos salvadores.

¿No les ha ocurrido algo así? Pienso que incluso el efecto del "Déjà vu" tiene que ver con información colateral que se va almacenando y procesando de modo que en ciertas situaciones repetimos patrones probados para la supervivencia o la observación y "pareciera" que "ya hemos vivido" una situación similar. Ya luego abundaré sobre este y otros efectos del intercambio mente consciente-inconsciente.

De modo que pensé: ¿qué tanto la suerte es "Suerte" y qué tanto es la capacidad de reacción de nuestros maravillosos cuerpos, entrenados a través de toda nuestra vida, y con el conocimiento "genético" de generaciones anteriores? Por ejemplo, hemos tenidos casos donde una "simple" caída desde un 1er. piso, al confiarse la gente, provoca que caiga mal y haya un desenlace fatal, donde en general sólo acaba uno con raspones y uno que otro chipote. ¿Fue mala suerte, o la falta de una reacción adecuada de un cuerpo, si no entrenado, al menos flexible? Generalmente, debo decir, es lo segundo.

Les debo sus "complacencias". No se me han olvidado. Y para todos los queridos visitantes y amigos (¿puedo considerarlos ya así? ¡Gracias!) de este sitio perdido en el Universo "bloguil", Sibyla, Viv, Cuquita, Miguel, Mariluz, Fire, A, Sofía, Nyman, J.Page, Mme. Rodríguez, Geisha, Sergio, Bar, Svor, Speranza, Leticia, Nube, Cristina, CuatroLetras, Angie, Vidita-Gaby, y otros más, que si olvidé mencionarlos es por el dolro de cabeza que aún permanece, no por hacerlos menos (y si me llaman la atención, de inmediato corrijo mi torpe olvido.

Nos estamos viendo, perdón, leyendo, a la brevedad posible.

Con todo mi afecto, les deseo toda la "Suerte" del mundo.

Aleatoriamente, se despide,

el afortunado Unicornio (por tener la suerte de estar aquí, pero sobre todo, por conocerlos...)

jueves, 3 de julio de 2008

El Unicornio no tiene quién le escriba, no, más bien, no tiene idea de qué escribir (gulp!!)

Hoy...


Recuerdo un cuento (de cuyo nombre no puedo acordarme... perdón, Cervantes, hoy vengo medio alzhaimeroso...), donde el personaje era un "Contador de Cuentos". Pasaba por los pueblos y llenaba de magia, esperanza y poesía las rutinarias vidas de sus habitantes. En particular, los niños eran los que más lo esperaban. De sus paseos y visiones, de las claras aguas y frondosas nubes, se inspiraba para inventar imágenes y cuentos, para llegar y relatar historias de princesas y ogros, de dragones y valientes príncipes; de aviesos duendes y luminosos unicornios, de curiosos gnomos, pétreos centauros y elusivas hadas...

Y sucedió un día que, al transitar por un camino no acostumbrado, en un ignoto y espeso bosque, se vió de pronto saludado por pequeños Avarim (una de las razas de los Unicornios), vigilado por curiosos faunos y escurridizas hadas, y vió cómo peleaban unos fornidos Centauros, y el vuelo de las Aves Fénix, y el retumbar de las Quimeras, y el súbito paso de unos duendecillos...

Y cuando salió del bosque, y llegó al siguiente poblado, al verse rodeado de los habitantes, ansiosos de escucharle, respondió a la pregunta de un niño:


- Narrador de Historias, Narrador... ¿Qué fue lo que viste hoy? ¿Qué nos vas a contar ahora?


Y el narrador contestó, mirando al cielo:



- Hoy... justo hoy, no he visto Nada...




Queridos amig@s, me encuentro como el Narrador del cuento. Y no sé que compartirles...

Estos días he visto y oído demasiado... y el cansancio. Muchas labores, la mayoría sin relevancia pero necesarias. Y las demás, cansan pero llenan de satisfacción... pero no el estómago, de modo que estoy cansado pero también malnutrido (caramba, qué confesiones me cargo hoy).


De modo que ¿me podrían ayudar?


Un ejemplo: Ayer me preguntaba uno de los Avarim por qué se debía ceder el asiento a las señoras embarazadas (aclaro: no necesariamente a la embarazosas, N. del U.) y señoras ancianas. Le contesté que era una Honrosa Tradición, que en general se aplica no sólo a las señoras grandes o en "estado de Buena Esperanza" (otra frase de la ya casi célebre Tía Nena), sino a todo aquél que esté más desvalido que uno. Luego, al preguntarme el otro Avarim si por eso se decía "Mujeres y Niños Primero", le tuve que contestar: No. Ese es el legendario "Ejercicio Birkenhead": la máxima demostración de cortesía y sacrificio en la Mar Océano, aunque aplicable a cualquier situación de emergencia. Y prometí explicárselos en cuanto nos dejaran salir del Baño Turco capitalino (léase "Metro"). Puede ser un tema...


Otro ejemplo: al estar practicando algunos cánticos para una fiesta de bodas y de quince años, junto con algunos antiguos amigos del Conservatorio (¡qué tiempos, Señor Don Simón!), después de dejar completamente opacados (sí, sí, espérenme tantito...) a los chavos de "Il Divo" con nuestra interpretación ranchero-operística del "aria" (porque "h-aría como que cantaba") "Hasta mi final" y opacar a Paul Potts con nuestra versión "a capela" (y sí, efectivamente, la canción "a-cá-peló", jajaja) de "Por tí seré" (ni modo, esas son las que le gustaron a los novios), surgió la pregunta de si correríamos el riesgo de "romper" las copas de los comensales con nuestras estentóreas voces (tenor, contratenor, barítono y bajo). Les dije, "Sí, sobre todo tú, mi José Carreras y tú, carnal Rolando Villazón, yo te aviso, juar, juar!!" Creo que se enojaron un poquito por los "apodos" (si sólo era broma!) y entonces desviamos la pregunta hacia los efectos físicos del ultra- e infra-sonido.
Y surgió el comentario conciliador del hocicón Caballito con Cuerno: "esto también funcionaría como un arma para acabar con células cancerosas e incluso virus..." Después de las "musicales" carcajadas (in tempo de fuga, Allegro ma non troppo, Finale molto vivace!!), les dije que se había demostrado que esto era posible... y el silencio incrédulo de mis operísticos cuates dio pie a una futura explicación del fenómeno... Otra posible historia.


Y justo hoy, estábamos pensando dar el seminario que nos toca, acerca de actividades médicas alternativas: fisioterapia para tratar pies planos, cavos o con juanetes, así como para mejorar trastornos refractivos de la visión (miopías y hipermetropías ligeras, por ejemplo) y Tai-Chi para mejorar la postura y hábitos musculoesqueléticos de la gente mayor, e impedir así la aparición temprana de osteoporosis y artrosis... Puede ser otro tema .


Aparte, una querida amiga de este árido y unicorniano sitio (¡Buen Día, Cuquita! ¿Cómo estás?) me dejó pensando acerca de las 8 cosas 8 que más me agradan, en campos como el Cine, la Música, Libros, etc. Y cada que pienso en una posibilidad me tengo que preguntar (horrible defecto de los Cuacos con Cuerno: todo se cuestionan... méndiga Curiosidad Genética...) "¿por qué me gusta?" (para darles una razón, no nada más porque sí). De modo que tengo otra tarea... y posible tema.


Otro gran amigo del ciberespacio (Gracias, Miguel!) me honró con una mención honorífica y la tarea (si entendí bien, jeje) de repartir generosamente la premiación con otros weblogs que merezcan la distinción por su Esfuerzo Personal. Como ya saben los que medio conocen a los Caballos con Cuerno, para mí Todos aquellos que vierten una parte de su Alma, Espíritu aventurero, Pasión por algún Arte o Tema, o simplemente comparten su Gusto por estar Vivos, nada más ni nada menos, MERECERÍAN un reconocimiento al Esfuerzo Personal. Por Amistad, por Honor, porque todos formamos parte de una Humanidad que nos NECESITA para hacerla sobrevivir, yo repartiría este reconocimiento no a 7 mínimo, sino a 70 veces 70 weblogs... de modo que no sé ni por dónde empezar, y aparte me emocioné y esto sonó como a la propaganda de la película Armageddon (ya saben, Liv Tyler -válgame Dios!- el tal Bruce Willis, el Ben Afleck, el pavor-oso Michael Clarke Duncan, el higadito del Owen Wilson, Jessica - mmmhhh! - Steen y el cara de loco de Steve Buscemi, jajaja).


Agréguenle a esto que las mundialmente (¡sí, cómo no!) famosas "Historias Olímpicas" han llamado la atención y mis alumnos quieren más entregas por la proximidad de los Juegos Olímpicos en Beijing, y sabrán por qué ya no sé de qué escribir...


¡A U X I L I O!


Por ello, el tema de este escrito (¿se dice "post"?) es. . .



¿De qué quieren que les escriba?


Y como sé que en una sociedad de consumo, donde el trabajo humano debe ser equilibrado por las herramientas de producción de plusvalía, dado que... ¡Bueno, YA, Basta Ya!

Perdón, si les digo que estoy... bueno... les decía que, como sé que su valioso tiempo no es para nada gratuito, podría ofrecerles por sus invaluables consejos y orientaciones alguna curiosidad musical de mi musicoteca (¿puedo adoptar tu idea, Cuquita? 'chas gracias!). Por lo menos, si no les gusta, podrán presumir de tener "una melodía tan rara, que creo todavía no se inventa", jejeje.

Creo que podría ser algo de la obra poco conocida de


- Vivaldi (Ejemplo: El concierto para dos mandolinas, un teorbe, un "violini in tromba marina", dos "salmoés", cuerdas y bajo continuo, y creo que hasta director francés, grabación alemana y precio en "aquéllos" nuevos pesos... ¿qué más se puede pedir?).

- O algo del oscuro y buen Jazz: John Coltrane y su versión al clásico de todos los tiempos en voz de Julie (Una de mis novias de juventud... nomás que no lo sabía) Andrews, "My Favorite Things"; o alguna pincelada sincopada de jazz alemán con "Passport", o quizás algo de jazz crucero con Earl Klugh o ya de perdida una muestra de relajante jazz mexicano con... Jorge Torres, si mal no recuerdo.

- Música medieval y/o renacentista, pero no de la de Hollywood, sino de la buena, la original y popular, de cuando había que darle gusto al cuerpo después del baile, al estilo del Decamerón.

- ¿Algo de Serrat, de la Trova Cubana, de Lila Downs o Susana Harp?



-¿Sopranos líricas? ¿Algo de Enya, Anna Netrebko, Sarah Brigthman, Emma Shapplin, Inva Mula-Tchako?


- ¿Curiosidad por Vangelis y Jon Anderson, los reencuentros y desencuentros del grupo Yes, las aventuras musicales de Rick Wakeman en la literatura, o la saga completa del colaborador de los Beatles y cofundador del "rock sinfónico", Alan Parsons?


- ¿A alguien le interesaría algo de música de fusión: Balada Rock y Música Prehispánica?


- ¿Acaso Jazz-Blues y Barroco Tardío? ¿O guitarra flamenca y jazz crucero?


- ¿Alguien mencionó a Beethoven y su única incursión en la samba?


- ¿Alguien sabe quién mató a Kennedy?... Uupppsss, perdón, ya empecé a desvariar.

Como se habrán dado cuenta, SÍ que necesito ayuda (y al rato, sólo espero que no sea sicológica, jajaja). Ahí sabrán vuesas mercedes si deseáis dar un poco de vuestro socorro a este pobre y desorientado Caballito casi Sin Cuerno...

Un saludo fraternal y cariñoso para todos los que, voluntaria o involuntariamente, pasen por aquí. Y ya saben: ¡Que tengan un Luminoso Día, Dondequiera que estén! Y que puedan transmitir esa luz a los que les rodean, son los mejores deseos del

Necesitado Unicornio... (Ich bin ein krank Einhorn...)

domingo, 15 de junio de 2008

Por Todos Nuestros Padres... Historias Olímpicas IV: Amor (Filial)

Historias Olímpicas IV: Amor (Filial) (William y Frank Havens, USA)

Hola a todos...Esta vez, les ofrezco la "crónica de una historia ya contada", pero mejorada y que viene como anillo al dedo para este día del padre. Felicidades a los papás de To2!!!

Ustedes disculparán, amables lectores. Debido a las responsabilidades de mi puesto (catar tequilas añejos, repartir "domingos", colocar láseres, entrenar pa'l maratón, quemar el desayuno y asuntos parecidos) no había podido cumplir con el cometido de todo Unicornio que se respete. Pero ahora puedo hacerlo, y sin más preámbulo, pongo a su consideración una Historia/Reflexión/Confidencia más, esperando que no los aburra con tanto relato "histórico-olímpico":

Esta es una de las historias que más me han gustado y emocionado. Dadas las circunstancias personales en que me ha tocado vivir, supongo que me identifico con el personaje, porque mi Padre hizo mucho por nosotros, a pesar de sus limitaciones, tragedias personales y su cansancio final. Cuando ya pude haberle retribuido con creces sus sacrificios y su bondad ilimitados... era demasiado tarde. Su mismo espíritu de sacrificio lo llevó a intervenir en un accidente (hasta la fecha, dudoso) y las complicaciones se lo llevaron, antes de que yo pudiese haber hecho algo más por él. Me hubiese gustado, no saben cuánto, haber hecho algo parecido a lo que hizo Frank Havens.

Fotografía de Frank Havens. Campeón. Olímpico. Atleta. Hijo.

Este muchacho estaba destinado a ser un gran atleta olímpico, desde el día en que nació. Havens compitió en cuatro Juegos Olímpicos: 1948 en Londres, Inglaterra; 1952 en Helsinki (Finlandia), 1956 en Melbourne (Australia) y 1960 en Roma, Italia. Él era el candidato principal para ser el abanderado de Estados Unidos en las ceremonias de inaguración olímpica en Roma, pero el honor le fue otorgado al decatleta Rafer Johnson en el último momento.

En su primera participación en unos juegos olímpicos, en 1948, terminó en segundo lugar, detrás del checoslovaco Frantisek Capek por ¡apenas 35.4 segundos, y en una canoa que le prestaron los checos! Pero en la siguiente cita olímpica, estableció un récord mundial en una canoa que él y su hermano Bill tuvieron que importar de Suecia (por la "módica" cantidad de US$160), ganando la agotadora prueba de 10,000 metros en la carrera de canotaje de "singles canadienses" (una prueba ahora descontinuada debido al enorme gasto físico que representaba. ¿No les digo? Qué, ¿cada vez somos menos resistentes?), dejando la plata a Gabor Novak, de Hungría y el bronce a Alfred Jindra, de Checoslovaquia (¡Saludos a aquellos grandes atletas del pasado!).

Sin embargo, sus triunfos y su enorme ejemplo de perseverancia y compromiso NO FUERON su momento de Mayor Gloria. A pesar de los reconocimientos y los éxitos deportivos, el instante que lo inmortalizó fue producto de una hermosa Historia de Amor... y la conmovedora relación con su Padre, el también campeón, pero "Sin Corona", Mr. William Havens (¡Déjenme ponerme de Pie!).

Permítanme contarles entonces (si la emoción no me gana), la "Historia de William y Frank Havens". ¿Me acompañan por favor, querid@s amig@s?

Bien, usemos la imaginación. Ahora estamos en 1924. Y los Juegos Olímpicos van a ser en la "Ciudad Luz" ¡París!... y los Estados Unidos de Norteamérica confían en una segura medalla de oro, gracias a su campeón en canotaje, un atleta especialista en el evento de "singles" Canadienses.
Pero unos meses antes de que el equipo viaje hacia la Ciudad Luz, William Havens (el atleta en cuestión), que tenía poco de haberse casado, supo que iba a tener un hijo, cuyo nacimiento se esperaba para cuando él ¡estuviera en los juegos olímpicos! (caramba, un punto a favor de planificar la familia).

(Aquí, se hace obligatoria una reflexión. Estamos en 1924. NO hay vuelos trasatlánticos, NI el Concorde (bueno, ya tampoco vuela), ni nada por el estilo. El viaje América-Europa-América se hace por barco. Y estos tardan más que automóvil en Periférico bloqueado por grupos de protesta de partidos políticos inútiles. Ya hecha la aclaración, sigamos imaginando).

Después de mucho pensarlo, Bill Havens tomó su decisión. CEDERÍA SU LUGAR en el equipo olímpico y permanecería con su esposa (que estaba un poco delicada) hasta que el nene (del náhuatl, "nenetl" = muñeco(a), y no el vocablo "bebé", de... ¡¿baby?!) hubiera nacido. Sus amigos, compañeros de equipo y familiares insistieron en que fuera a París. Incluso su propia esposa le suplicó que lo reconsiderara, que ella estaría en las mejores manos y que no le pasaría nada... pero nuevamente William se rehusó. Decidió que era más importante su hijo, que la certeza de un Campeonato Olímpico, quizás uno de los sueños de su vida.

El equipo olímpico partió sin él. Su hijo Frank nació el 1o. de Agosto de ese año, CUATRO DÍAS después de los juegos, mientras que el equipo estadunidense viajaba de regreso.

De este modo, durante muchos años (¡TODOS!) nuestro gallardo personaje tuvo la duda de si había hecho bien en no asistir a la cita con su destino olímpico, pero resignado, gozaba de la vida con su familia... y quizás soñaba con lo que pudo ser...

Pero, al fin, un soleado verano de 1952, sus espíritu se tranquilizó y pudo descansar de las dudas que le atormentaban, cuando recibió un telegrama desde Helsinki, escenario de los Juegos Olímpicos del '52, donde le informaban que le entregarían una medalla de oro, 28 años más tarde.

¡¿Cómo?!, (se preguntarán ustedes), ¿así nomás? Leamos juntos el texto original del comunicado:



"Dear Dad... Thanks for waiting around for me to get born in 1924. I'm coming home with the gold medal you should have won".


El mensaje iba firmado...:
"Your loving son, Frank".

Amorosamente, Frank Havens, de 28 años de edad, en una de las carreras más agotadoras y emocionantes de los Juegos Olímpicos..., ¡¡acababa de ganar la medalla de oro en la misma competencia de "singles Canadienses"!!, para él... y para su padre.

(Debo de ser la mar de sentimental cuando me gustan estas historias... y cuando siento que ya no pude hacer algo así con mi querido Padre, E.A.B. (Jul./192?-Oct./1977+). Permítanme un momento... ).

...Y ya recuperado de la emoción, puedo contarles el epílogo.

Nuestro (ya no tan joven) héroe, en honor a su herencia familiar, no se "durmió en sus laureles": En los "Master Games" efectuados en Toronto, Frank, a la edad de 61 años, obtuvo siete medallas de oro en siete carreras de canotaje. Seguía practicando ese noble deporte y SIGUE SIENDO EL ÚNICO representante norteamericano que haya ganado una medalla de oro olímpica en el evento de "singles" en canotaje.

Y por el momento, creo que no le sigo más, so pena de tener que ir a comprar unos pañuelos desechables. ¡¡¡Debe haber muchísimo calor, porque me empezaron a sudar exageradamente los ojos!!!

Se despide entonces, con un abrazo a todos ustedes por acompañarme en este pequeño viaje en el tiempo dedicado a mi (y a sus) Padre(s),

Emocionadam... digo, Atentamente:

El sentimental Unicornio. (Y nos vemos o leemos en la siguiente, si es que ustedes gustan. Un abrazo y hasta pronto).

(P.D. algo personal: ¿Sabrás lo mucho que te extraño, papá? Te mando un beso, dondequiera que estés... ¡Saludos al Vuelo, Don Efrén Alatorre Becerril!).

martes, 3 de junio de 2008

Nada es Verdad, Nada es Mentira, pero... ¿¡de quién es el Cristal con que se Mira?!

Mentir: Dar por cierto (de manera deliberada) lo contrario de lo que se tiene por verdadero.

Mentira: expresión contraria a la verdad; (fig) vanidad, error, ilusión.

Durante estos últimos tiempos, el que este escribe ha estado en proyectos de ayuda (y de auto-ayuda, que es mejor). El problema es que, sistemáticamente, he visto que las personas involucradas comienzan bien, pero luego empiezan a defender posiciones de provecho personal, y al cuestionarles el por qué (recuérdese que el Unicornio es, generalmente, muy curioso y preguntón, además de "demasiado" directo... en ocasiones), comentan que no es así, que estamos viendo "lo negro" donde todo es "blanco", que vemos "moros con tranchetes" (ya saben, frase tradicional que equivale a "enemigos con cuchillas curvadas"... pero, ¿y si soy moro yo también?) y otras excusas por el estilo.

Y, evidentemente, en cuanto pasa el tiempo nos damos cuenta que mintieron. Y aquí se queda el Caballito con Cuerno, una vez más, solo y su alma. No nos asusta la soledad. Pero sí un poco la falta de respuestas. De modo que, aprovechando el tiempo antes del enfrentamiento que ya se ve venir, me pregunto (y les pregunto)...

¿¿Por qué mentimos??


OJO: los Unicornios NO juzgan. Sólo somos curiosos. Y si hallamos respuestas, mejor que mejor. De modo que les presento algunas de mis preguntas y casos de estudio para pasar un rato ameno de agradable (o incómoda) discusión.

1.- ¿Será por poner una coraza de protección? Eso me recuerda el conflicto Esparta-Atenas. Los primeros, poderosos por encerrarse en sí mismos. Los segundos, abiertos y flexibles. Al final, aunque la guerra de veintitantos años la "ganaron" los espartanos, la flexibilidad social y económica de los atenienses los invadió, rompiendo sin darse cuenta su gran fortaleza: el aislamiento guerrero de los espartanos. Y con esto, tiempo después, caerían los invencibles espartanos por vez primera contra los guerreros de Tebas. Jamás volverían a levantarse.



A la izquierda, ubicación de Atenas en el territorio griego. A la derecha, localización de Esparta, con fines de comparación.
Enmedio, vista del Templo de Zeus, nada más para presumir la composición de la fotografía, ustedes perdonarán.

2.- El famoso experimento de los niños con las marionetas del lobo y el cordero: según este célebre experimento, hasta cierta edad, los niños NO pueden mentir: Se presentaba ante un niño de entre 3 y 6 años (si mal no recuerdo) una marioneta representando un corderito.

Este le decía "Me persigue un lobo. Voy a esconderme por aquí, abajo de (por ejemplo) esa cajita, ¿sí?" Posteriormente, aparecía la marioneta del lobo y le preguntaba a la criaturita: "¡Hola amiguito(a)! Oye, ¿has visto por aquí a un corderito? ¿No sabes dónde está?" Y el niño, inocentemente, le respondía dónde se había ido el corderito.

PERO... Después de cierta edad (4-5 años, si no me equivoco) los niños SE DABAN CUENTA de que si decían la VERDAD, el "lobo" se llevaría como almuerzo al "cordero"... de modo que MENTÍAN (¿una falta "menor"?) para librar de la muerte (¿una falta "mayor"?) al corderito. Esto, ¿es un reflejo de nuestra vida social? Es decir, ¿es aceptable cierto grado de "desinformación" para sobrevivir en un medio?

[Aquí, tendría que solicitar la versada opinión de l@s lector@s con formación en psicología. Ya saben lo curiosos que son los Caballitos con Cuerno. 'chás Gracias].

Ahora bien: a nivel de contendientes o de competencia social, supongo que así tenemos que ser ¿o no? Los antiguos lo llamaban "estrategia" (en honor a los generales griegos, o "strategós"). Maquiavelo, Fouché, Sun-Tzu, lo consideraban privilegio de líderes y príncipes (en el sentido de "privilegiados entre los hombres"). Por lo tanto, ¿es una excusa de sobrevivencia?

3.- Mentir se considera "engañar" en el sentido malsano. Pero hay "mentiras piadosas" que se consideran "socialmente benéficas", sobre todo con aquéllos que, según nosotros, queremos bien, o pra fines que son, EN PROMEDIO, más "benéficos" que otros. ¿Es cuestión de enfoques? Veamos otro ejemplo histórico:









A la izquierda, expansión del Imperio Asirio entre 824 y 671 a. de C.
A la derecha, grabado del ejército asirio.
Enmedio, espacio en blanco, en apoyo (but of course!) al NO calentamiento global (los colores claros reflejan la energía).
(OK, OK, me pasé de chistoso. Continuemos, por favor...)

Los asirios, que conformaban un pueblo humilde, originalmente ganadero y agricultor, se transformaron en un imperio en base a tres simples máximas: 1) La Obediencia a sus Mayores y a su Gran Sacerdote o Rey; 2) Saber montar y luchar, al mismo tiempo, a caballo; y 3) DECIR SIEMPRE LA VERDAD a los suyos.

Nótese por favor la 3ra. máxima. Por sí sola, esa costumbre generaba una Confianza absoluta, proverbial, entre un grupo social cerrado: el pueblo Asirio. Y como todos saben (y si no, ahora se enterarán) el más fuerte catalizador de una civilización es LA CONFIANZA. Con esto, conquistaron otros reinos a su alrededor, más poderosos, sí, pero también más corrompidos o más hedonistas... PERO, eso sí, ya SIN CONFIANZA en sus autoridades, en sus instituciones, en sus líderes... EN ELLOS MISMOS, a fin de cuentas...

... hasta que se contagiaron de estos "virus" sociales y, comenzaron con las intrigas y mentiras palaciegas; ustedes saben, tomaron ciertas costumbres de los pueblos conquistados, entre las cuales se encontraba la de "mentir gentilmente" a sus líderes y superiores, para mantener el "Status Quo". Comenzaron a "civilizarse" cada vez más en este sentido y finalmente, tiempo después, cayeron frente a otros pueblos, más unidos y fuertes... repitiendo este Ciclo sin Fin de las Civilizaciones (y de los Seres Humanos en general).

Luego entonces: ¿nada es verdad ni nada es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira? Y mi curiosidad sería: ¿Quién es el Dueño del "Cristal"? ¿Nosotros? ¿Nuestros prejuicios? ¿Nuestros intereses de grupo o personales? ¿O simplemente nuestros temores e inseguridades?

Lo que sí puedo decirles es que no nos sintamos tan culpables. En realidad, según la Teoría de la Información, cualquier elemento de conocimiento que nos aleje un poco del caos primigenio, o invirtiendo el signo de la Entropía generada (termodinámicamente hablando), contribuiría a construir, no a destruir. Y en tal caso, sea verdad o sea mentira, la información pertinente, vital, será aquella que nos ayude a construir, NO A DESTRUIR.

Y por el momento, los dejo pensando y no sigo más, porque este es uno de esos temas que le ponen "chinita" la piel (léase: "dar escalofríos") a casi cualquier persona. Y me adhiero a los "Motivos del Oidor" para no seguir por el momento (y a que tengo que volver a las actividades que les relataba al principio. Espero que salgan bien esta vez).

Después de todo, siendo ferozmente veraz, o con "mentiras piadosas", como diría una admirada (e inolvidable) amistad:
"Los Hombres hacen lo que DEBEN Hacer... porque DEBEN HACERLO. Todo lo demás, lo que le Sigue, Ya NO LES PERTENECE."

Y, a propósito: ustedes qué opinan. Nada más NO ME MIENTAN, ¿Eehhh?
¡OK, fue una broma...! Y me retiro por el momento, para consultar el Web Site de "El Sotano", una librería mexicana: me dicen mis colegas que ganamos la "trivia". (Mientras no sea uno de esos avisos falsos de "Acaba de ganar un Crucero Todo Pagado... nomás díganos su número de Tarjeta de Crédito y NIP para verificar y ¡Felicidades!" ¿No les ha tocado a ustedes este intento de fraude? ¡No vayan a caer en la trampa, por favor! Es más, mejor ni voy, capaz que nomás quieren atrapar al Unicornio para hacer amuletos con el Cuernito de todos tan querido, jajaja).

Con mis mejores deseos porque tengan un fructífero día, donde la Verdad ilumine sus corazones (porque la peor Mentira, eso sí, es la que se dice uno A SI MISMO... lo demás, es política, jejeje), se despide, alistándose para un jueguito de póker (para poner a prueba la teoría de este artículo, but of course!),

el tahúr Unicornio.

P.D. Cuídense mucho, y hasta la próxima "polémica", digo, ponencia, jejeje.

martes, 6 de mayo de 2008

¿Somos Felices?

"Y después de todo, ¿qué es la Felicidad?"

Sabia (y comprometedora) pregunta de uno de mis pacientes, después de comentarle que ya estaba mejorando y que aparte le veía "como más feliz".

Y después, la estocada final, dada la cercanía del "Día del Niño" (y el "Día de las Madres") y mi ya muy avanzada edad (los Unicornios, recuérdese, viven varios cientos de años, caray!): "¡Creo que nunca se es más feliz que cuando se es niño!"

La pregunta es ¿estamos de acuerdo todos en esta última afirmación?

Una visualización de "la Felicidad en el Mundo", por Adrian White (Analytic Social Psychologist, University of Leicester). En la escala de colores que es casi intuitiva, el Verde implica "mayor felicidad", y en orden descendente, el azul, el morado (o púrpura), el anaranjado o color "naranja" y finalmente el Rojo, que significaría "menor felicidad". Nótese que los latinoamericanos (o hispanoamericanos) no se sentirán los más felices, pero tampoco se consideran los más tristes del planeta. ¿Cómo lo interpretan ustedes? Yo lo interpreto como que los osos polares y los renos son... ¡¡¡tremendamente felices!!! ¡Vámonos para la región Septentrional, Unicornios del Mundo!

En alguno de los múltiples seminarios a los cuales asistí (aparte también del Hábitat del Unicornio), se hablaba del enfoque "hacia la felicidad" de parte de niños y adultos. Una idea recurrente de los expositores se dirigía hacia el "tipo de felicidad" que buscaba un adulto en contraste con el de un niño. Esto nos hizo pensar.

Digámoslo de esta (abreviada) forma: En el caso de los adultos, la felicidad se asocia a menudo con la consecución de los objetivos, con la sensación de plenitud al alcanzar algún objetivo vital para el que lo sigue. En este caso, hablaríamos de la sensación de "recompensa" por un trabajo bien hecho, por una idea realizada, por un sueño alcanzado, por un aplauso y reconocimiento merecidos.

Pero la visión del niño es más inmediata, más "hedonista". Supone el disfrute más primigenio, más vital: el del placer por el placer mismo (si es que entendí bien). porque, en muchas ocasiones, el hecho de alcanzar un objetivo vital implica hacer sacrificios, privarse de momentos cálidos y placenteros... que caen justo dentro de esta otra "Felicidad".


Por lo tanto, estos dos conceptos de felicidad son independientes. Y tiene que ver también su concepción desde el punto de vista "Occidental" y "Oriental". En Occidente, la felicidad está orientada al logro de metas, a la idea de alcanzar la felicidad "en un futuro", próximo, cercano, depende de la situación y de la meta. Para Oriente, se busca más el concepto de "vivir el presente", "concentrarse en el momento inmediato", y por tanto, sentir la felicidad un poco de manera más infantil (que no confundamos con "pueril"). Es decir, sentir el gozo y el placer sin necesidad de una "meta" forzosa de por medio.

De hecho, la idea de "hedonismo" es la que se acerca a este último estado de "Felicidad". Recordemos que el hedonismo (como casi siempre, palabra proveniente del griego "hedoné" = "placer") identifica el bien con el placer. Y en Occidente, con nuestra tradición judeo-cristiana de siglos, pensamos más bien en el "eudemonismo", donde el placer acompaña al bien, pero NO LO CONSTITUYE POR SI MISMO.

Y en esto radica la gran diferencia. Que a veces no nos damos permiso de ser "simplemente felices". Sin pensar que lo merecemos. O que nos lo hemos "ganado" (?!). ¿Quién no ha añorado cómo nos "desconectábamos" del mundo por unos instantes (que luego resultaban ser horas!!) cuando recorríamos el bosque creyéndonos Príncipes luchando contra Dragones, o valientes Princesas resistiendo al villano del bosque (y quizás esperando al tal Príncipe, esto no lo sé, díganmelo ustedes, queridas lectoras), o intrépidos exploradores descubriendo a un monstruo desconocido (aunque sólo fuera un escarabajo de 2 centímetros de largo).

Y dicen los que saben de sicología, que la capacidad de "ensimismamiento" o "desconexión", sea a través del Bushido, del Zen, de la jardinería o de una aventura infantil, es algo que ayuda a disminuir el tan dañino estrés, nuestro actual compañero de todos los días.

Entonces, amigos, amigas, de acuerdo a la muy noble tarea de guía de los Caballitos con Cuerno, los conmino (iba a decir que "los exhorto", pero esa palabra la usa siempre el Papa para los gobiernos del mundo, y ya ven, nadie le hace caso, jejeje) a que, en un momento del día, volteen al cielo, y si no está nublado (y no le temen a los rayos UV-I y II, but of course!), traten de hallarle forma a las nubes, como hacíamos antaño. Quizás vean un carruaje tirado por gallardos corceles. O un barco pirata surcando el azul del cielo. O hasta algunos Unicornios cabalgando sobre ustedes, por supuesto... y quizás hasta yo los salude por ahí, nunca se sabe, jejeje. Un favor: ¡NO lo hagan mientras manejan un tráiler, o al cruzar la calle, o al dar un discurso: pueden chocar, accidentarse o ser confundidos con políticos madrugadores y marrulleros!

Distráiganse un poco cada día. Y ayúdenme a entender que uno puede ser feliz sin esperar a alcanzar algo para merecerlo. Yo lo sabía, se los aseguro. Pero en algún momento lo olvidé.

Esperando a que hoy podamos entender un poquito más eso de la Felicidad (y también esperando a que salga el paciente, para darle su "carnet" y que me cuente un chiste de esos que él sabe contar, jajaja), me despido por el momento, porque el día está despejado... ¡y hay nubes!

Con un afectuoso saludo, se despide,

el melancólico Unicornio.

P.D. Por cierto, ¿cómo pasaron el festejo del "Día de las Madres" (al menos, el que se celebra por acá)? Felicidades tardías a todas las lectoras (y lectores: también hay "papás solteros") que ejercen esta insigne tarea: la de ser "Mamás".

viernes, 4 de abril de 2008

Historias Olímpicas X: Sueños.



Historias Olímpicas X: ...Alcanzar los Sueños...

(Con dedicatoria alfabética a Cristina, Cuquita, Fire, Gaby, Mariluz, Sibyla, Viviana y a Miguel, por quien pude conocer a muchas de estas personas extraordinarias)...



Hace poco, estaba con varios amigos (que también lo son suyos) y conocidos (que no conocen ustedes) acerca de cómo nos iría en estas Olimpiadas. El escepticismo flotaba en el aire, y les dije que había que tener confianza, y había que ser audaces (la suerte persigue a los audaces). Después de tanto escándalo, incluyendo el "affair Hugo", como que no hay lugar para los Sueños, me decían.

Pensé que el esceptisismo, así como el optimismo, se puede regalar. Y que a veces es tan valioso regalar un poco de buena fe, de optimismo, que no lo valoramos lo suficiente, hasta que nos hace falta un poco de ese espíritu, cuando más "apachurrados" estamos. Recordé a todas las personas que he tenido el honor, no, el privilegio de conocer, aunque sólo sea a través de sus escritos, y curiosamente, me di cuenta que la mayor parte eran mujeres. Inteligentes, curiosas, sensibles, apasionadas, con sentido del humor, pero también (una Homérica y heroica combinación) con sentido de la responsabilidad. Algunas, luchando solas y saliendo adelante a pesar de todo. Y otras... aún más solas, porque han decidido ser ellas mismas, y no cambiar lo que son por una compañía de trámite o un estatus falso y engañoso. Pensando en esto, recordé una no tan conocida leyenda que me emocionó y me hizo admirar a aquellas mujeres que desafían todos los problemas por alcanzar sus Sueños:

¿Recuerdan a Jesse Owens? Pues en las mismas Olimpiadas de Berlín, 1936, una jovencita de 18 años, de nacionalidad holandesa (que había conseguido el 5° lugar en salto de altura y el 5° también en la carrera de relevos) le pidió su autógrafo como otra más de sus admiradoras, y pensó "Qué hermoso sueño sería llegar a ganar 4 medallas de oro también... ¿cuatro? ¡Con una sola estaría satisfecha!"

... Sin embargo, Francina Elsje Koen (26/Abril/1918 - 25/Enero/2004), conocida por su nombre de casada de Fanny Blankers-Koen tendría que esperar hasta las Olimpiadas de Londres, en 1948, para intentar alcanzar ese Sueño. Sólo que, con 30 años de edad y multitud de críticas de parte de la prensa y de sus ¡propias compatriotas, y además mujeres!, el asunto no se veía tan fácil.


Ocurría que, habiéndose casado con su entrenador, y teniendo dos hijas pequeñas, los comentarios eran del tipo de "¿Cómo se atreve una señora de 30 años y con dos hijas a andar por ahí, haciendo desfiguros en pantaloncillos cortos?" "¡Esta señora ya está muy vieja para estar haciendo el ridículo así!" "¡Lo que quiere lograr es una locura! ¿Estará mal de la cabeza?" Sin embargo, esto la enfureció, y si tenía dudas, estas se disiparon transformándose en coraje y determinación.

Al comenzar las competencias en Londres, Fanny consiguió de entrada el Oro en la carrera de 100 metros, para posteriormente competir y ganar también la carrera de 80 metros con vallas (obstáculos). Estaba exhausta y después de estos triunfos, quería ir de regreso a su casa. Pero su esposo, Jan Blankers, se opuso terminantemente. "Estas oportunidades se presentan sólo una vez en la vida. Y si estás preparada para enfrentarlas, DEBES hacerlo". Con estas palabras, se convenció Fanny que debía quedarse e intentar algo inusitado: igualar a su ídolo Jesse Owens, ganando otras dos medallas de Oro. ... y efectivamente, Fanny Blankers-Koen se esforzó tremendamente para poder obtener el triunfo en los 200 metros planos, y finalmente para participar en la carrera de los 400 metros con relevos, donde las holandesas no eran las favoritas.

Al arrancar, las australianas y las canadienses consiguen ponerse al frente, y durante los demás relevos, se turnan en la primera posición. A pesar de sus esfuerzos, las holandesas van en el tercer lugar. El último relevo es nuestra amiga Fanny, la cual, en una carrera desesperada, alcanza a las canadienses, y faltando sólo como 20 metros... ¡caramba, también alcanza a las australianas! ¡Holanda gana su cuarta medalla de Oro en atletismo en las Olimpiadas, y Fanny Blankers-Koen ha sido parte de todas ellas!...

...y como siempre, la derrota es "huérfana", pero el triunfo tiene muchos "padres": Al llegar a su patria, Fanny recibió un recibimiento apoteósico (incluyendo aquéllos y aquéllas que le atacaban y se mofaban de sus sueños, por supuesto. Supongo que se dirían "si yo siempre lo dije, esta señora tenía muchas posibilidades", o algo como "sabíamos que podría hacerlo, por eso la apoyamos desde el principio", etc.). No era para menos. Es la única mujer en lograr tal hazaña en unos Juegos Olímpicos.

Así que, ¿qué puedo decir? Sólo espero que valoremos en todo lo que vale (no solamente porque "valga Oro") el cotidiano triunfo de nuestras compañeras en la Vida. Soportan dolor, presiones (familiares, laborales, académicas, intelectuales, artísticas, culinarias, sociales y para acabarla, cibernáuticas). Tienen que vencer prejuicios y desesperanzas. Y el miedo a enfrentar "esos momentos" en la vida que nos pueden dar todo lo que hemos soñado... y lo peor, es que a veces lo hacen por los egoístas hombres (esto incluye novios, esposos y hasta hijos!), porque prefieren verlos felices que opacados (??!!) y por tanto, tristes. ¡De verdad que son heroínas, caramba!

(Anotación personal: este Caballo con Cuerno se incluye en los egoístas que le han hecho una que otra mala pasada a sus mamás. Desde aquí, Madre Mía, perdón por arruinarte aquélla reunión de Año Nuevo: solamente pensaba en nacer, y no pensé en que te arruinaría el "recalentado" del Primero de Enero. ¡Gracias por estar conmigo, y defenderme del canijo doctor que me daba de palmadas para ver si estaba vivo, jejeje!)

Disculpándoe por este exabrupto culpablemente familiar, y esperando que se cumplan los Sueños de la mayoría de las personas que me hacen el honor de visitar estos áridos y unicornianos lugares, sean Damas (¡Hip, hip, Hurra!) o Caballeros (que también existen: si existen los Unicornios, también los Caballeros... ¿o no?), me despido de ustedes, deseándoles un fructífero y luminoso Fin de Semana. Disfrútenlo, señores, en compañía de sus inigualables compañeras. Y ustedes, mujeres del mundo: gracias por existir y aguantarnos, cuando seguramente nadie más lo haría. Esperemos merecer vuestra invaluable compañía.

Un cálido (culpa del Calentamiento Global!!) y afectuosísimo abrazo, les envía, con todo cariño,


El (bastante) soñador Caballito con Cuerno.



P.D. Caramba, esta vez no supe qué decir. La moraleja de la historia, querid@s lectores, propónganla ustedes. ¡Hasta pronto!

viernes, 21 de marzo de 2008

Una Historia Olímpica (I) de Regreso: FE.

(DEDICADA A TODOS MIS, NUESTROS, AMIGOS)

¡¡HOLA!!

Por acá estoy, poco a poco repuesto de achaques por agotamiento. Pero sobre todo, agradecido por la ayuda, comprensión e interés de los muchos amigos y camaradas, incluidos los de esta blogósfera, y que, a pesar del recalcitrante optimismo del Caballito con Cuerno, no creí que tendría.

Les quiero regalar entonces, como presente de amistad, un ramillete de historias, cada una con su dedicatoria en especial. La primera, dedicada a todos los amigos que uno tiene sin saberlo, y que con algo de Fe, puede encontrar uno en todos lados.

HISTORIAS OLIMPICAS I: "FE"...

En ocasiones, cuando las cosas no van tan bien, ¿no se han preguntado, como tantos otros antes que nosotros, y otros que vendrán después, "¿por qué a mí?..." o algo por el estilo? (Supongo que a veces parecemos niños consentidos y por tanto, cuando nos ocurre algo muy bueno, no nos hacemos la misma pregunta de "¿por qué yo?").

Y nos dejamos abatir por la desgracia, en lugar de levantarnos (otra vez, como cuando éramos niños) de la caída, sacudirnos, quizás llorar un poco, y finalmente seguir adelante. (Después de todo, así aprendimos a caminar... si no, ¿se imaginan a media Humanidad todavía gateando por los "traumas" del "fracaso"?!!) Posiblemente nos falte algo que nos sobraba de pequeños: tener FE (en nosotros mismos, en Dios, en el Orden del Universo, en la Humanidad o simplemente en la magia de las caricias de mamá y papá, que todo lo arreglaban).

Quizá entonces Jeff Blatnick recibió muchas caricias cuando era pequeño....

Jeff Blatnick era un atleta norteamericano, especialista en lucha grecorromana. Había calificado para ir a las olimpiadas de 1980, en Moscú, pero su sueño se derrumbó por culpa de "aquél" boicot que ustedes recordarán. Para finales de 1982, a pesar de sus esfuerzos, ya no estaba en condiciones óptimas para intentar de nuevo conseguir una medalla en las siguientes olimpiadas. ¿Y por qué no, no que mucha "fe"? Veamos: para empezar, ningún atleta estadounidense ha ganado jamás una medalla olímpica en lucha grecorromana, en ninguna división. Y estaba fuera de forma por una sencilla (y trágica) razón: no se sentía muy bien desde que había notado unas pequeñas protuberancias en el cuello, y menos aún cuando meses después le diagnosticaron la enfermedad de Hodgkin (¡una variedad de cáncer!). Un mes más tarde le extirparon el bazo y el apéndice y comenzaron a administrarle una dañina (pero necesaria) radioterapia.

Mala suerte, dirán. Pero Jeff Blatnick no se permitió renunciar. Tenía un hermano que adoraba, David, el cual (sí, adivinaron, más tragedias) había fallecido trágicamente en un accidente unos años atrás. Inspirado por su memoria, Jeff se hizo el propósito de entrenar apenas empezara a recuperarse, a pesar de las advertencias médicas. En las pruebas preolímpicas, Jeff ganó en una discutida pelea el derecho de representar a su país en los Juegos Olímpicos del 84 al entonces favorito Peter Lee.

Pero, aún así, Jeff llegó a las competencias olímpicas como alguien sin posibilidades, como un "perdedor" (?!) y sin embargo en su primer encuentro superó al favorito (otra vez) para el oro, el yugoslavo Refic Memisevic, al ser éste descalificado por pasividad en el combate. Pero no todo iba a ser miel sobre hojuelas (como diría mi Tía Nena, otra candidata a medalla olímpica en salto de garrocha sobre tendederos, pero esa es "oootra historia"): en su segundo encuentro, sufrió una dolorosa derrota por apenas 4 a 3 contra el griego Panayotis Pikilidis (no me miren feo, así se llama, qué le vamos a hacer).

A pesar de ello, se dio una curiosa combinación para que nuestro heroico personaje pudiera aspirar a una medalla: al día siguiente, Pikilidis fue derrotado por Memisevic y el joven Blatnick se encontró de súbito a UNA VICTORIA de un Campeonato Olímpico (y estoy hablando que necesitaba un triunfo, no una cerveza clara mexicana de exportación!). Tenía que superar al sueco Thomas Johansson, el cual tenía la friolera de ¡275 libras de peso! (35 más que Jeff).

{ Aquí es donde uno podría identificarse con nuestro "suertudo" personaje. ¿No han pasado por épocas donde parece que toda la responsabilidad, angustia, temores, dudas, pesimismo y falta de fe en lo que hemo hecho o hacemos parecen inundar nuestra mente y nuestro espíritu? Los médicos lo pueden llamar Estado de Angustia. O Depresión Reactiva. O Neurosis Urbana. O Agotamiento Laboral ("Burn-Out"). Pero supongo que, a veces, simplemente es el cansancio, el aburrimiento del alma. ¿Qué hace uno en estos casos? ¿Bastaría con el cariño de amigos y familia, para convencernos de que se puede superar eso una y otra vez, si así lo decidimos, si nos tenemos FE? ¿Qué decidió Jeff Blatnick? }

Abrumado por la responsabilidad, por la cercanía de un triunfo o un fracaso, y por el agotamiento físico y nervioso, justo antes del combate saludó a sus padres, que se encontraban debajo de la tribuna. Al darle ánimos y reiterarle la Fe que tenían en él, le recordaron lo que había vivido con su hermano David, lo que significaba para él y para todos ellos.
(En la foto, Alexander Karelin en un lanzamiento contra Jeff Blatnick en Lucha Grecorromana).

Damas y Caballeros: Yo no soy puramente sentimental, ni tampoco sé qué tanta fuerza le pueda dar a uno un recuerdo, o qué tanta fe puedan evocar nuestros sentimientos. Pero en este caso, casi al final de la competencia, después de casi cinco minutos de ardua y cerrada lucha, ninguno de los dos competidores había ganado un solo punto... sin embargo, Blatnick tenía ya DOS amonestaciones, mientras que Johansson tenía sólo UNA. Y con únicamente un minuto restante, Blatnick, haciendo un esfuerzo sobrehumano y con casi sus últimas fuerzas, tomó al pesado sueco y lo puso sobre la colchoneta, ¡anotándose un puntote! Con los gritos del público apoyándolo, aprovechó un titubeo del sueco y se anotó otro punto a 30 segundos del final. Mientras todo un coro de exaltados espectadores hacía el conteo regresivo, en toda la arena comenzó una emotiva celebración: ¡cinco, cuatro, Tres, DOS, UNOOO!

Abruptamente, recuerdo, Jeff cayó de rodillas, se persignó, juntó sus manos en oración y mirando hacia el cielo, comenzó a llorar sin darse cuenta, por vez primera desde la muerte de su hermano mayor. Y, a juzgar por la cantidad de correspondencia que recibiría después, miles de personas lloraron con él. (Ya ven cómo son medio payasos los norteamericanos a veces, pero aquí entre nos - no se lo vayan a decir a nadie, ¿ehhh? - ejem... creo que a mí me empezaron a sudar los ojos... no lo divulguen, por favor, porque... ¿se imaginan a un Unicornio con los ojos acalorados? ¡qué barbaridad!). Jeff Blatnick se había convertido en el primer norteamericano en ganar ORO en lucha grecorromana, contra todo pronóstico (y como ya se habrán dado cuenta, cuando digo "contra todo pronóstico", es que literalmente fue contra Todo!)

¿FE? ¿Determinación? ¿Buenos genes? ¿Espíritu? ¿O simplemente la adrenalina impulsada por el recuerdo de un ser querido que quisiéramos recuperar con Todo el Oro del Mundo (y qué mejor que empezar con un poco de Oro Olímpico)?... son cuestiones que dejo para que ustedes, pacientes lectores, discutan frente a una sabrosa taza de café de olla (y con una buena compañía, ¡mejor!).

Que la Fe en el triunfo, en nosotros, en lo que soñamos alcanzar, nos acompañe siempre (y más en estos tiempos de turbulencia y calentamiento global, jeje). Tengámonos Fe en que podemos alcanzar nuestros sueños, por muy "pesado" que sea el obstáculo (ya sea un luchador sueco, falta de confianza en nosotros mismos, o pensamientos depresivos, por menionar algunos), son los deseos del
Grecorromano Unicornio.

Una húmeda P.D.: ¿Alguien tendrá una servilleta? O me dio catarro, o ya me acordé por qué sudaba de los ojos yo también. ¡Saludos!

miércoles, 12 de marzo de 2008

A veces, los Unicornios también se agotan...

Estimados camaradas:

Los Unicornios están en Concilio. Tenemos a algunos enfermitos. Y yo estoy algo agotado (el médico dice que es una de dos: o es un clásico trastorno de "burn-out" o bien, de ansiedad por exceso de estrés (o trastorno de pánico, por padecer cualquiera de las dos anteriores, agregaría yo)... pero ya no serían "una de dos", ¿verdad?). Luego les platico acerca de este "moderno" mal.

De manera que ni tiempo de andar corriendo libre por estos lares... y eso me entristece (o me disgusta) como no tienen idea.


En fin, antes de quedar "verde" de coraje (o de tristeza), me tendría que poner en "stand by" por recomendación médica...
(pero luego ni pa' creerles a los médicos, caray).

Los veo (con los ojos del corazón) luego...

Que se encuentren con mucha Salud (¡óigame usted, cómo se aprecia algo cuando siempre se tiene y lo perdemos!), Alegría y sobre todo, Entusiasmo por lo que hagan, son los mejores deseos del

Entubado Unicornio...

P.D. ¡Perdón, pero me dio mucha risa imaginarme al Caballito con Cuerno dentro de una tuba, jajaja! Hasta la vista, y se cuidan mucho, mientras me salgo de este instrumento musical!

jueves, 14 de febrero de 2008

Por el Día de la Amistad... Historias Olímpicas V: Hermandad (Amistad)

Buen Día, Queridos Amigos (¿tendré el Honor de que se me considere así?):

Qué mejor que celebrar este día, esta "tradición" occidental, con un regalo. Una historia, al calor de la fogata, o de un sabroso "café de olla". También espero ilustrar alguno de los principios de los que hablamos hace unos días. En particular, la Rectitud, el Coraje, la Benevolencia o Bondad, el Respeto, y finalmente (y no tristemente!) el Honor y la Lealtad.

¿Quisieran acompañarme entonces?...

Como ustedes recordarán, existió una época y un lugar en los cuales, en pleno siglo XX, se pensó que solamente las razas superiores tenían derecho a dirigir los destinos del mundo, y no las razas "inferiores", como los "amarillos", o los "negros", según decían. Y, curiosamente, las Olimpiadas de 1936 se efectuaron en la ciudad capital del "Reich" nazi, Berlín (¿"ese" lugar?).

Irónicamente, esta Olimpiada nos legó emotivos momentos que permanecen para la posteridad: el más conocido (o desconocido) es que a partir de esta Olimpiada, se instituyó el rito del Fuego Olímpico. Y otro de esos momentos fue la inverosímil relación entre el legendario James Cleveland "Jesse" Owens, y el Dr. Carl Ludwig "Lutz" Long, orgullo de la raza aria (y efectivamente lo fue, por otras razones).

Jesse Owens era poseedor del récord mundial de salto de longitud en 1935, con 8.13 metros, el cual permanecería por poco más de 25 años. Parecía un seguro ganador de la medalla de oro. Pero cuando salió a la competencia de salto de longitud, se sorprendió de ver a un alto competidor alemán practicando saltos en el intervalo de los 7.90 metros.

Owens ya sabía del afán Nazi para probar su teoría de la "superioridad Aria", y por supuesto también sabía de la aversión que tenían Hitler y sus seguidores por las razas "inferiores" (y en particular por la más inferior de todas, según ellos: la raza negra). Con esto en mente, para distraerse un poco, y todavía vestido con su traje de prácticas, realizó un simple ensayo de calentamiento, corriendo en la pista del salto largo, para "sentirla" antes de sus saltos oficiales. Increíblemente, los jueces y encargados de la prueba anotaron (para sorpresa de Jesse) esa "carrerita", ¡como su primer intento de la ronda de calificación!

Posteriormente, y ya algo nervioso por lo acontecido, se le marcó falta en su "segundo" intento (quizás de manera "rigorista"). Estaba ante la escandalosa posibilidad de ser eliminado de su mejor evento si "cometía" una falta más.

En estas estábamos, cuando nuestro personaje observó cómo se acercaba con cierta sonrisa indefinible (¿sería de burla, de superioridad o de saludo?) el alto y rubio alemán de ojos azules, prototipo de la raza Aria. Se presentó como Lutz Long, en buen inglés, a lo que Owens respondió cautamente, "Encantado de conocerte, ¿cómo estás?". "Muy bien, gracias; la cuestión es, ¿cómo te encuentras tú?", respondió Long. "¿A qué te refieres con eso?", cuestionó Owens. "¡Algunos deben estarte comiendo vivo!", le dijo Long, haciendo gala de su dominio del inglés. "¡Deberías ser capaz de calificar con los ojos cerrados!". Y así, para asombro de los que los veían, durante varios minutos el hijo negro de unos humildes agricultores descendientes de esclavos y el rubio modelo de la superioridad Nazi charlaron y charlaron y charlaron. Jesse descubrió que Lutz no creía en la teoría racista de dicha superioridad aria, y bromearon y rieron acerca del hecho de que cada uno encajara tan bien en el prejuicioso papel que dicha teoría les asignaba.

Y (como se dice por acá) ya entrados en confianza, y de manera discreta, Long le hizo una recomendación estratégica a su nuevo amigo: puesto que la distancia para calificar era de tan sólo 7.15 metros, ¿por qué Jesse no "pintaba su raya" (literalmente) unos centímetros antes de la marca de salto, y así saltar con la seguridad de que no le marcarían falta? Owens hizo caso al consejo, y calificó fácilmente.

Ya en la final, Jesse Owens abrió con un récord olímpico de 7.76 metros para rematar con otro salto de 7.87 metros. En el quinto de sus seis saltos, Lutz Long hizo rugir a la multitud germana al igualar el salto de Owens. Pero inspirado por el desafío y animado por su nuevo amigo, Jesse Owens se proyectó en el aire en su último salto para llegar a los 8.06 metros y a su segunda de cuatro medallas de oro. Lutz se quedaría con la Plata, y el japonés Naoto Tajima, con el Bronce.

Como reza la leyenda, Adolf Hitler abandonó su palco en el estadio para no tener que saludar al nuevo campeón olímpico (¡un negro, nada más!), pero el honor deportivo alemán fue salvado por Lutz Long, quien a pesar de las miradas de desaprobación (por decirlo decentemente) corrió a felicitar a Jesse Owens, arriesgando su reputación y quizás su futuro por ese gesto, enfrente de todos. Tiempo después, Owens escribiría: "podría haber fundido todas las medallas y copas que tenía, y no alcanzaría para enmarcar la amistad de 24 quilates que sentí por Lutz Long en ese momento".

En uno de los casos de Hermandad deportiva (y más que eso, humana) que surgen a menudo, Jesse Owens conservó la Amistad de ese hombre, a pesar de los terribles acontecimientos en que, años más tarde, se viera envuelta toda Europa y los Estados Unidos también.

Desgraciadamente, estos dos "hermanos olímpicos" jamás se volvieron a abrazar: Lutz Long murió en la Batalla de San Pietro, el 14 de Julio del Año del Señor de 1943: había sido reclutado en el ejército del III Reich. Sin embargo, fiel a esa Hermandad, Jesse Owens continuó escribiéndole a sus familiares, hasta que él también se marchó para acompañarlo, ¿quién lo puede decir?, tal vez a seguir charlando allá, donde todos soñamos con volver a ver a nuestros seres más entrañables.
¿Por qué será tan difícil tener la Rectitud (ser honrado con todos, y saber hacer lo que es Correcto, en oposición a lo Incorrecto) necesaria? ¿Necesitamos quizás de Coraje, Bondad, Respeto hacia el que es, simplemente, Mejor, al menos en esa área, aunque nosotros seamos mejores en otro campo, tener el Honor de aceptarlo y la Lealtad de mantener una Amistad así, a pesar de todo?

Pues bien, Herman@s mí@s, pueden ver que eso SÍ es posible. Lo que ocurre es que quizás tengamos miedo de hacerlo, porque eso nos definiría, sencillamente, como HÉROES. Y a veces uno no se siente que pueda serlo. Pero, ¿por qué no?

Nada más piénsenlo tantito, compañer@s: Lutz y Jesse eran, en el fondo, personas "ordinarias"... PERO DECIDIDAS A HACER ALGO EXTRAORDINARIO...

... AUNQUE SÓLO FUERA POR UN INSTANTE DE SUS VIDAS.

Que tengan entonces un Hermoso Inspirado y Gratificante (y algún día, hasta heroico, que no les asuste la idea, jejeje) Día de la Amistad, camaradas del Ciberespacio.

Y con todo el Afecto del mundo, se despide, con un abrazo igual de fuerte que el que unió a estos dos magníficos seres humanos, hace ya ¡casi 72 años!...
El soñador Unicornio...

P.D. Y ya saben: ¡Que tengan un Luminoso Día, Dondequiera Que Estén!

martes, 12 de febrero de 2008

Preparación...


Mis Muy Estimad@s Damas y Caballeros...

Tengo un dilema: debo contarles de los Principios Básicos del Bushido, como se los aseguré, pero ¿cómo hacerlo sin parecer pedante o sermoneador? ¿Cómo traducir el núcleo del sentido sin desvanecerlo en interpretaciones materialistas? ¿Cómo compartir algo en lo que creo sin aburrir y cansar a los que intento transmitir lo que siento?


Vaya, bienvenidos al mundo del didacticismo y la narrativa. Y la frustración. Si alguno de los presentes alguna vez ha intentado el Noble Arte de la Enseñanza, sabrá que, si amamos lo que tratamos de enseñar, en ocasiones es frustrante la sensación de no poder transmitir todo lo que quisiéramos a nuestros escuchas, público o alumnos. A veces, uno se queda con la sensación de ser un completo zopenco, con la certeza de que todo el conocimiento que se tiene es casi inútil al no poder transmitirlo en su totalidad, con su importancia, con su transparente (al menos para el que enseña) claridad.


Y entonces debo usar un truco del salón de clases: los ejemplos. ¿Qué mejor que traducir un concepto teórico a un ejemplo práctico? Creo que sería la mejor manera de tratar de mostrarles lo que yo veo del tema, y así, poder recibir buenas críticas, comentarios y correcciones, al entender de lo que se trata sin complejidades artificiales.

Entonces, comenzaré el primer tema con uno (o varios) ejemplos. Espero que no los aburra en el proceso. Y nos vemos (leemos), si así lo desean, mañana.

Tengan un productivo día (y que el nuevo día pueda traerles mucha inspiración), son los mejores deseos del






Entrampado Unicornio...










martes, 5 de febrero de 2008

Nobleza, Honor, Lealtad: ¿Mitos, Leyendas?

Estamos de viaje. Abajo, nos rodean esos fantásticos copos gigantes de nieve, nieblas de figuras legendarias, nubes cargadas de fantasía y electricidad. Y me recuerdan imágenes de otros tiempos:


Y de la bruma sedosa, surgían
lentos, inteligentes, increíbles,
como nuestros pensamientos,
como nuestros errores,
como nuestros más profundos temores,
los elefantes imposibles de Aníbal,
nuestras pesadillas e ilusiones...

Y para llenar el tiempo con pensamientos, y no con el sueño de Cartago, nos pusimos a analizar las diferencias culturales de los sitios que visitábamos con nuestras propias costumbres.

Llegamos al extremo de hablar de comportamientos universales. Es decir, formas de actuar que se mantenían como una constante entre culturas y civilizaciones distintas, por considerarse comportamientos que ayudarían a la sobrevivencia de un grupo, llámese familia, tribu, pueblo o nación.

Y la polémica se hizo más incisiva cuando llegamos a los términos "Nobleza, Lealtad". Y a la acción de "Cumplir, Honrar La Palabra". ¿Acaso aún son funcionales en este tiempo? Mi posición (ya se lo habrán imaginado) era que sí, definitivamente sí.

Será porque a lo largo de la Historia, las civilizaciones que pierden contacto con sus principios rectores, con los principios que las hicieron grandes, caen más rápida y estrepitosamente que las que conservan esas guías de comportamiento bajo casi cualquier circunstancia.

"¿Por qué serás tan idealista?", es la pregunta que invariablemente surge. Y la explicación se repite en mi interior (y ahora también ante ustedes). Será que me educaron, sin saberlo, en las antiguas normas o virtudes del "Bushidō".

"¿Qué es el Bushidō?", es la pregunta obligada. De las antiguas conversaciones con amistades japonesas, de las enseñanzas de mis maestros y de la consuetudinaria referencia a los "Wiki-términos", les puedo decir que en la tradición japonesa, el Bushidō (武士道) se traduce como "el camino del guerrero". Puede considerarse un estricto código ético al que los célebres Samurái (o Bushi) entregaban sus vidas. Era un código demandante, ya que exigía tener Lealtad y Honor hasta el fin.

Y aquí empiezan los problemas: Occidente ve de manera "romántica" este tipo de "filosofías orientales". Pero a veces no tiene nada que ver con la superficial visión occidental. Veamos, por ejemplo, lo del "Honor":

Para muchas personas, aún en la actualidad (pleno siglo XXI), el Honor tiene que ver con la pureza, virginidad y prestigio social de sus mujeres y en forma extendida, de sus familias. Tiene que ver más con las apariencias que con el sentido original del término. Desde este punto de vista, el "honor" sería un sentimiento de dignidad personal, PROVENIENTE DEL EXTERIOR, y por tanto, en extremo susceptible e inseguro. Por este tipo de "honor", la gente se ha matado, pueblos enteros se han destruido entre sí, y muchas vidas se han desperdiciado y corrompido. Lo peor de nuestra especie ha salido a la luz a través de esta ventana deformada llamada "honor".

Y para que sepamos de que estamos hablando, les describo lo que serían estas virtudes para el Bushidō. Originalmente, serían siete virtudes vinculadas entre sí:


義 - Gi - (Rectitud)
Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la propia, la que se ha madurado a través de generaciones, de ancestros, y que te ha sido entregada como una sagrada posesión. Para un auténtico samurái no existen "tonalidades" o "matices" en lo que se refiere a honradez y justicia. Sólo existe lo Correcto y lo Incorrecto. Simple. Sencillo.

勇 - Yuu - (Coraje)
Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir. Un samurái debe tener valor heroico. Es arriesgado, sí. Es peligroso, también. Pero es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico NO ES ciego. ES inteligente y fuerte. Es compasivo, pero también implacable. Y reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.

仁 - Jin - (Benevolencia)
Mediante el entrenamiento intenso el samurái se convierte en rápido y fuerte. NO es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos. Tiene Compasión. Ayuda a sus compañeros en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.

礼 - Rei - (Respeto)
Los samuráis NO tienen motivos para ser crueles. NO necesitan demostrar su fuerza. Un samurái es cortés INCLUSO con sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales. Un samurái recibe respeto no solamente por su fiereza y arrojo en las batallas, sino MÁS AÚN por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior del samurái surge como relámpago en tiempos difíciles.

誠 - Makoto - (Honestidad, Sinceridad Absoluta)
Cuando un samurái dice que hará algo, es COMO SI YA ESTUVIERA HECHO. Nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará. NO ha de "dar su palabra" NO ha de "prometer", el simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer. Hablar y hacer son la misma acción.

名誉「名譽 - Meiyo - (Honor)
El auténtico samurái sólo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo. Las decisiones tomadas y cómo son llevadas a cabo reflejan quién el verdadero ser de sus ejecutores. Esto es verdadero, porque NADIE PUEDE OCULTARSE DE SÍ MISMO.

忠義 - Chuugi - (Lealtad)
Haber hecho o dicho "algo", significa que ESE "ALGO" le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan. Un samurái es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, permanece fiel. Porque LAS PALABRAS DE UN HOMBRE SON COMO SUS HUELLAS; puedes seguirlas donde quiera que él vaya.

Si nos damos cuenta, los términos no nos hablan de algo a lo que estemos acostumbrados. Por ejemplo, la última virtud, "Lealtad"... ¿podrían entenderla en este sentido los políticos partidistas, por ejemplo? NO, no lo creo. Porque ellos, basándonos en Maquiavelo, piensan que la Lealtad es una cuestión "estratégica", que debe servir al bien del "Principado" (o partido)... y no al bien común.

Pero creo que ya me metí en un Enorme problema: no me alcanza el espacio ni el tiempo para elucubrar sobre cada uno de estos puntos. De modo que los espero pasado mañana, si así lo desean, para continuar con cada uno de estos "Mitos", que en alguna época llamábamos Principios...

Confiando en Ovidio ("Si lo vas a intentar, culmínalo"), les deseo un Día Luminoso, dondequiera que estén, y nos leemos en dos días (si aterrizamos bien en esta reliquia voladora, jejeje).

Con afecto para todos,

El Bushi Unicornio.