jueves, 14 de febrero de 2008

Por el Día de la Amistad... Historias Olímpicas V: Hermandad (Amistad)

Buen Día, Queridos Amigos (¿tendré el Honor de que se me considere así?):

Qué mejor que celebrar este día, esta "tradición" occidental, con un regalo. Una historia, al calor de la fogata, o de un sabroso "café de olla". También espero ilustrar alguno de los principios de los que hablamos hace unos días. En particular, la Rectitud, el Coraje, la Benevolencia o Bondad, el Respeto, y finalmente (y no tristemente!) el Honor y la Lealtad.

¿Quisieran acompañarme entonces?...

Como ustedes recordarán, existió una época y un lugar en los cuales, en pleno siglo XX, se pensó que solamente las razas superiores tenían derecho a dirigir los destinos del mundo, y no las razas "inferiores", como los "amarillos", o los "negros", según decían. Y, curiosamente, las Olimpiadas de 1936 se efectuaron en la ciudad capital del "Reich" nazi, Berlín (¿"ese" lugar?).

Irónicamente, esta Olimpiada nos legó emotivos momentos que permanecen para la posteridad: el más conocido (o desconocido) es que a partir de esta Olimpiada, se instituyó el rito del Fuego Olímpico. Y otro de esos momentos fue la inverosímil relación entre el legendario James Cleveland "Jesse" Owens, y el Dr. Carl Ludwig "Lutz" Long, orgullo de la raza aria (y efectivamente lo fue, por otras razones).

Jesse Owens era poseedor del récord mundial de salto de longitud en 1935, con 8.13 metros, el cual permanecería por poco más de 25 años. Parecía un seguro ganador de la medalla de oro. Pero cuando salió a la competencia de salto de longitud, se sorprendió de ver a un alto competidor alemán practicando saltos en el intervalo de los 7.90 metros.

Owens ya sabía del afán Nazi para probar su teoría de la "superioridad Aria", y por supuesto también sabía de la aversión que tenían Hitler y sus seguidores por las razas "inferiores" (y en particular por la más inferior de todas, según ellos: la raza negra). Con esto en mente, para distraerse un poco, y todavía vestido con su traje de prácticas, realizó un simple ensayo de calentamiento, corriendo en la pista del salto largo, para "sentirla" antes de sus saltos oficiales. Increíblemente, los jueces y encargados de la prueba anotaron (para sorpresa de Jesse) esa "carrerita", ¡como su primer intento de la ronda de calificación!

Posteriormente, y ya algo nervioso por lo acontecido, se le marcó falta en su "segundo" intento (quizás de manera "rigorista"). Estaba ante la escandalosa posibilidad de ser eliminado de su mejor evento si "cometía" una falta más.

En estas estábamos, cuando nuestro personaje observó cómo se acercaba con cierta sonrisa indefinible (¿sería de burla, de superioridad o de saludo?) el alto y rubio alemán de ojos azules, prototipo de la raza Aria. Se presentó como Lutz Long, en buen inglés, a lo que Owens respondió cautamente, "Encantado de conocerte, ¿cómo estás?". "Muy bien, gracias; la cuestión es, ¿cómo te encuentras tú?", respondió Long. "¿A qué te refieres con eso?", cuestionó Owens. "¡Algunos deben estarte comiendo vivo!", le dijo Long, haciendo gala de su dominio del inglés. "¡Deberías ser capaz de calificar con los ojos cerrados!". Y así, para asombro de los que los veían, durante varios minutos el hijo negro de unos humildes agricultores descendientes de esclavos y el rubio modelo de la superioridad Nazi charlaron y charlaron y charlaron. Jesse descubrió que Lutz no creía en la teoría racista de dicha superioridad aria, y bromearon y rieron acerca del hecho de que cada uno encajara tan bien en el prejuicioso papel que dicha teoría les asignaba.

Y (como se dice por acá) ya entrados en confianza, y de manera discreta, Long le hizo una recomendación estratégica a su nuevo amigo: puesto que la distancia para calificar era de tan sólo 7.15 metros, ¿por qué Jesse no "pintaba su raya" (literalmente) unos centímetros antes de la marca de salto, y así saltar con la seguridad de que no le marcarían falta? Owens hizo caso al consejo, y calificó fácilmente.

Ya en la final, Jesse Owens abrió con un récord olímpico de 7.76 metros para rematar con otro salto de 7.87 metros. En el quinto de sus seis saltos, Lutz Long hizo rugir a la multitud germana al igualar el salto de Owens. Pero inspirado por el desafío y animado por su nuevo amigo, Jesse Owens se proyectó en el aire en su último salto para llegar a los 8.06 metros y a su segunda de cuatro medallas de oro. Lutz se quedaría con la Plata, y el japonés Naoto Tajima, con el Bronce.

Como reza la leyenda, Adolf Hitler abandonó su palco en el estadio para no tener que saludar al nuevo campeón olímpico (¡un negro, nada más!), pero el honor deportivo alemán fue salvado por Lutz Long, quien a pesar de las miradas de desaprobación (por decirlo decentemente) corrió a felicitar a Jesse Owens, arriesgando su reputación y quizás su futuro por ese gesto, enfrente de todos. Tiempo después, Owens escribiría: "podría haber fundido todas las medallas y copas que tenía, y no alcanzaría para enmarcar la amistad de 24 quilates que sentí por Lutz Long en ese momento".

En uno de los casos de Hermandad deportiva (y más que eso, humana) que surgen a menudo, Jesse Owens conservó la Amistad de ese hombre, a pesar de los terribles acontecimientos en que, años más tarde, se viera envuelta toda Europa y los Estados Unidos también.

Desgraciadamente, estos dos "hermanos olímpicos" jamás se volvieron a abrazar: Lutz Long murió en la Batalla de San Pietro, el 14 de Julio del Año del Señor de 1943: había sido reclutado en el ejército del III Reich. Sin embargo, fiel a esa Hermandad, Jesse Owens continuó escribiéndole a sus familiares, hasta que él también se marchó para acompañarlo, ¿quién lo puede decir?, tal vez a seguir charlando allá, donde todos soñamos con volver a ver a nuestros seres más entrañables.
¿Por qué será tan difícil tener la Rectitud (ser honrado con todos, y saber hacer lo que es Correcto, en oposición a lo Incorrecto) necesaria? ¿Necesitamos quizás de Coraje, Bondad, Respeto hacia el que es, simplemente, Mejor, al menos en esa área, aunque nosotros seamos mejores en otro campo, tener el Honor de aceptarlo y la Lealtad de mantener una Amistad así, a pesar de todo?

Pues bien, Herman@s mí@s, pueden ver que eso SÍ es posible. Lo que ocurre es que quizás tengamos miedo de hacerlo, porque eso nos definiría, sencillamente, como HÉROES. Y a veces uno no se siente que pueda serlo. Pero, ¿por qué no?

Nada más piénsenlo tantito, compañer@s: Lutz y Jesse eran, en el fondo, personas "ordinarias"... PERO DECIDIDAS A HACER ALGO EXTRAORDINARIO...

... AUNQUE SÓLO FUERA POR UN INSTANTE DE SUS VIDAS.

Que tengan entonces un Hermoso Inspirado y Gratificante (y algún día, hasta heroico, que no les asuste la idea, jejeje) Día de la Amistad, camaradas del Ciberespacio.

Y con todo el Afecto del mundo, se despide, con un abrazo igual de fuerte que el que unió a estos dos magníficos seres humanos, hace ya ¡casi 72 años!...
El soñador Unicornio...

P.D. Y ya saben: ¡Que tengan un Luminoso Día, Dondequiera Que Estén!

martes, 12 de febrero de 2008

Preparación...


Mis Muy Estimad@s Damas y Caballeros...

Tengo un dilema: debo contarles de los Principios Básicos del Bushido, como se los aseguré, pero ¿cómo hacerlo sin parecer pedante o sermoneador? ¿Cómo traducir el núcleo del sentido sin desvanecerlo en interpretaciones materialistas? ¿Cómo compartir algo en lo que creo sin aburrir y cansar a los que intento transmitir lo que siento?


Vaya, bienvenidos al mundo del didacticismo y la narrativa. Y la frustración. Si alguno de los presentes alguna vez ha intentado el Noble Arte de la Enseñanza, sabrá que, si amamos lo que tratamos de enseñar, en ocasiones es frustrante la sensación de no poder transmitir todo lo que quisiéramos a nuestros escuchas, público o alumnos. A veces, uno se queda con la sensación de ser un completo zopenco, con la certeza de que todo el conocimiento que se tiene es casi inútil al no poder transmitirlo en su totalidad, con su importancia, con su transparente (al menos para el que enseña) claridad.


Y entonces debo usar un truco del salón de clases: los ejemplos. ¿Qué mejor que traducir un concepto teórico a un ejemplo práctico? Creo que sería la mejor manera de tratar de mostrarles lo que yo veo del tema, y así, poder recibir buenas críticas, comentarios y correcciones, al entender de lo que se trata sin complejidades artificiales.

Entonces, comenzaré el primer tema con uno (o varios) ejemplos. Espero que no los aburra en el proceso. Y nos vemos (leemos), si así lo desean, mañana.

Tengan un productivo día (y que el nuevo día pueda traerles mucha inspiración), son los mejores deseos del






Entrampado Unicornio...










martes, 5 de febrero de 2008

Nobleza, Honor, Lealtad: ¿Mitos, Leyendas?

Estamos de viaje. Abajo, nos rodean esos fantásticos copos gigantes de nieve, nieblas de figuras legendarias, nubes cargadas de fantasía y electricidad. Y me recuerdan imágenes de otros tiempos:


Y de la bruma sedosa, surgían
lentos, inteligentes, increíbles,
como nuestros pensamientos,
como nuestros errores,
como nuestros más profundos temores,
los elefantes imposibles de Aníbal,
nuestras pesadillas e ilusiones...

Y para llenar el tiempo con pensamientos, y no con el sueño de Cartago, nos pusimos a analizar las diferencias culturales de los sitios que visitábamos con nuestras propias costumbres.

Llegamos al extremo de hablar de comportamientos universales. Es decir, formas de actuar que se mantenían como una constante entre culturas y civilizaciones distintas, por considerarse comportamientos que ayudarían a la sobrevivencia de un grupo, llámese familia, tribu, pueblo o nación.

Y la polémica se hizo más incisiva cuando llegamos a los términos "Nobleza, Lealtad". Y a la acción de "Cumplir, Honrar La Palabra". ¿Acaso aún son funcionales en este tiempo? Mi posición (ya se lo habrán imaginado) era que sí, definitivamente sí.

Será porque a lo largo de la Historia, las civilizaciones que pierden contacto con sus principios rectores, con los principios que las hicieron grandes, caen más rápida y estrepitosamente que las que conservan esas guías de comportamiento bajo casi cualquier circunstancia.

"¿Por qué serás tan idealista?", es la pregunta que invariablemente surge. Y la explicación se repite en mi interior (y ahora también ante ustedes). Será que me educaron, sin saberlo, en las antiguas normas o virtudes del "Bushidō".

"¿Qué es el Bushidō?", es la pregunta obligada. De las antiguas conversaciones con amistades japonesas, de las enseñanzas de mis maestros y de la consuetudinaria referencia a los "Wiki-términos", les puedo decir que en la tradición japonesa, el Bushidō (武士道) se traduce como "el camino del guerrero". Puede considerarse un estricto código ético al que los célebres Samurái (o Bushi) entregaban sus vidas. Era un código demandante, ya que exigía tener Lealtad y Honor hasta el fin.

Y aquí empiezan los problemas: Occidente ve de manera "romántica" este tipo de "filosofías orientales". Pero a veces no tiene nada que ver con la superficial visión occidental. Veamos, por ejemplo, lo del "Honor":

Para muchas personas, aún en la actualidad (pleno siglo XXI), el Honor tiene que ver con la pureza, virginidad y prestigio social de sus mujeres y en forma extendida, de sus familias. Tiene que ver más con las apariencias que con el sentido original del término. Desde este punto de vista, el "honor" sería un sentimiento de dignidad personal, PROVENIENTE DEL EXTERIOR, y por tanto, en extremo susceptible e inseguro. Por este tipo de "honor", la gente se ha matado, pueblos enteros se han destruido entre sí, y muchas vidas se han desperdiciado y corrompido. Lo peor de nuestra especie ha salido a la luz a través de esta ventana deformada llamada "honor".

Y para que sepamos de que estamos hablando, les describo lo que serían estas virtudes para el Bushidō. Originalmente, serían siete virtudes vinculadas entre sí:


義 - Gi - (Rectitud)
Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la propia, la que se ha madurado a través de generaciones, de ancestros, y que te ha sido entregada como una sagrada posesión. Para un auténtico samurái no existen "tonalidades" o "matices" en lo que se refiere a honradez y justicia. Sólo existe lo Correcto y lo Incorrecto. Simple. Sencillo.

勇 - Yuu - (Coraje)
Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir. Un samurái debe tener valor heroico. Es arriesgado, sí. Es peligroso, también. Pero es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico NO ES ciego. ES inteligente y fuerte. Es compasivo, pero también implacable. Y reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.

仁 - Jin - (Benevolencia)
Mediante el entrenamiento intenso el samurái se convierte en rápido y fuerte. NO es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos. Tiene Compasión. Ayuda a sus compañeros en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.

礼 - Rei - (Respeto)
Los samuráis NO tienen motivos para ser crueles. NO necesitan demostrar su fuerza. Un samurái es cortés INCLUSO con sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales. Un samurái recibe respeto no solamente por su fiereza y arrojo en las batallas, sino MÁS AÚN por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior del samurái surge como relámpago en tiempos difíciles.

誠 - Makoto - (Honestidad, Sinceridad Absoluta)
Cuando un samurái dice que hará algo, es COMO SI YA ESTUVIERA HECHO. Nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará. NO ha de "dar su palabra" NO ha de "prometer", el simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer. Hablar y hacer son la misma acción.

名誉「名譽 - Meiyo - (Honor)
El auténtico samurái sólo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo. Las decisiones tomadas y cómo son llevadas a cabo reflejan quién el verdadero ser de sus ejecutores. Esto es verdadero, porque NADIE PUEDE OCULTARSE DE SÍ MISMO.

忠義 - Chuugi - (Lealtad)
Haber hecho o dicho "algo", significa que ESE "ALGO" le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan. Un samurái es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, permanece fiel. Porque LAS PALABRAS DE UN HOMBRE SON COMO SUS HUELLAS; puedes seguirlas donde quiera que él vaya.

Si nos damos cuenta, los términos no nos hablan de algo a lo que estemos acostumbrados. Por ejemplo, la última virtud, "Lealtad"... ¿podrían entenderla en este sentido los políticos partidistas, por ejemplo? NO, no lo creo. Porque ellos, basándonos en Maquiavelo, piensan que la Lealtad es una cuestión "estratégica", que debe servir al bien del "Principado" (o partido)... y no al bien común.

Pero creo que ya me metí en un Enorme problema: no me alcanza el espacio ni el tiempo para elucubrar sobre cada uno de estos puntos. De modo que los espero pasado mañana, si así lo desean, para continuar con cada uno de estos "Mitos", que en alguna época llamábamos Principios...

Confiando en Ovidio ("Si lo vas a intentar, culmínalo"), les deseo un Día Luminoso, dondequiera que estén, y nos leemos en dos días (si aterrizamos bien en esta reliquia voladora, jejeje).

Con afecto para todos,

El Bushi Unicornio.

lunes, 28 de enero de 2008

Maratón, Fermi y los Propósitos de Año Nuevo...

Muy buen día tengan vuesas mercedes...

Después de tener que salir a soportar fríos casi nórdicos (y todavía por una temporada, bbrrrr!), vengo acá para desearles muchos parabienes para este nuevo año que inicia. ¿Cómo van esos propósitos de “Anno Nuovo”? Quizás igual que algunos de los míos, ya hayan durado lo que tenían que durar: es decir, la primera semana de Enero, jejeje.

Creo que nos pasa algo muy común: cuando vemos la magnitud de lo que debemos emprender, nos intimidamos y (a veces casi instintivamente) abandonamos el propósito, o la meta a la que aspirábamos con tanto entusiasmo. (Como un ejercicio de ejemplificación, digamos: cuántos de ustedes habrán querido abordar a la chica de sus sueños para darse a la fuga en cuanto el asunto se torna complicado? ).

Lo que ocurre es que nos dejamos avasallar por lo que parece complejo, siendo que se puede pensar estratégicamente (a largo o mediano plazo), y NO tácticamente (a corto plazo, urgentemente) para resolverlo. En este caso, HAY QUE DIVIDIR EL PROBLEMA EN PARTES. Era lo que aconsejaba el Maestro Enrico Fermi (físico italiano, premio Nobel en 1938): dividir un problema en pequeñas partes solucionables a priori (o sea, con aproximaciones estimativas), para después resolver el todo. Y esto funciona a todos niveles.

Por ejemplo...

...En el año 490 a. de C. Atenas estaba invadida por el fatalismo: los persas habían desembarcado casi 40 km al Norte en las planicies costeras cerca de un sitio que llamaban Maratón. 8 años antes. Atenas había apoyado una rebelión de las ciudades griegas de Asia Menor contra el rey Darío. A pesar de haberse retirado al ver la causa perdida, habían participado en la destrucción de la ciudad de Sardes, y los 80,000 hombres (en promedio) del ejército persa, entre infantería, caballería y arqueros llegaban ahora para vengar esa afrenta, contra más o menos 10,000 hombres de infantería, eso sí, de los mejores de la época.

Se había enviado un mensajero a Esparta (que incluso se dice pudo ser el mismo que luego enviarían a informar del resultado de las acciones a Atenas, un tal “Filípides”) para pedir refuerzos, pero... ¿qué creen? NO podían enviar tropas porque estaba prohibido en sus ritos lunares: lo harían al terminar estas, en una semana aproximadamente... quizás ya demasiado tarde. ADEMAS... había un grupo de simpatizantes de los persas (la gran mayoría, entre los más ricos) en la mismísima Atenas (para que vean que no nada más en México pasan estas cosas). ¿CÓMO SALIR DEL PROBLEMA? Con razón estaban (como muchos de nosotros) descorazonados y pesimistas.

Uno de sus generales más influyentes, Milcíades, conocía a los persas y aconsejó marchar con TODO el ejército ateniense a un estrecho paso en Maratón. Cuando llegaron, vieron que los persas eran un número enorme. Durante varios días nadie se movió, y los atenienses tenían la esperanza de que llegaran a tiempo los espartanos. Sin embargo, antes del amanecer del 12 de septiembre (otros autores alegan que fue el 12 de agosto) se enteraron que los persas habían partido por mar hacia la bahía de Falera (Phalerum) a las afueras de Atenas, dejando solamente como 15,000 persas como contención en Maratón. Aunque el desánimo cundió entre ellos, Milcíades les dijo que ESE era el momento de atacar: CUANDO EL ENEMIGO ESTABA DIVIDIDO. Los atenienses, mejores en la infantería, podrían ganar esta batalla, mientras que el viaje por la costa les llevaría a los persas cerca de 12 horas, tiempo suficiente para REGRESAR CORRIENDO a Atenas.

A las 6 de la mañana, comenzaron el ataque. Para las 9, ya habían derrotado al enemigo, perdiendo muy pocos hombres. Y acto seguido, CORRIERON DE REGRESO hasta Atenas, donde los más rápidos llegaron alrededor de las 1600H, 4 de la tarde, a un punto desde donde dominaban la bahía de Falera. (Hombre, no los critiquen: recuerden que tenían que cargar con una pesada armadura y armas con 20-30 kg de peso!!! No por nada se murió Filípides, de agotamiento). Minutos después, los alcanzaron los demás. Poco después, llegó la flota persa, la cual, al ver lo impensable (multitud de soldados atenienses, llenos de lodo y sangre, en formación cerrada para hacer frente al posible desembarco), dedujeron que habían perdido Maratón, y después de varias horas, se dirigieron mar adentro, rumbo a su hogar. Atenas (y el mundo que conocemos hasta ahora) se había salvado por un pelito!!

(Aclaración Histórica:
Filípides, o mejor Fidípides (Φειδιππίδης), es, según la leyenda, el soldado ateniense que en 490 a. de C. recorrió la célebre distancia que separa la llanura de Maratón de la ciudad de Atenas (aproximadamente 42190 metros) para anunciar que contra todo pronóstico, el ejército ateniense había vencido al invasor persa en la batalla de Maratón. A su llegada a la ciudad, supuestamente, gritó "Νενικήκαμεν!" (¡Vencimos, vencimos!) y murió exhausto. Esta leyenda inspiró la actual prueba olímpica del maratón.
Según los historiadores, sólo es una leyenda, ya que los contemporáneos de los hechos no hacen referencia a esta hazaña. La primera referencia a este hecho es quinientos años posterior a los acontecimientos, por el célebre Plutarco (46-127 dC), quien nos dice que el corredor se llama "Tersipo" o "Eucles". Doscientos años más tarde, Luciano de Samosata, le nombra como "Fidípides", el que la tradición convertiría en "Filípides". No obstante, de ser cierta la leyenda, es más probable que para correr desde Maratón hasta Atenas, nuestro héroe utilizara el camino del norte, de 32 kilómetros, antes que el camino del sur de 40,8 kilómetros... aunque quién sabe, con la emoción (o tal vez quería que en el futuro los "maratonistas" sintieran tan feo como él? Nunca lo sabremos, jejeje).



Pero en realidad Fidípides muere tras correr "La Maratón" 3 veces seguidas. La primera iría (según las consejas) hacia Atenas para pedir refuerzos. La segunda regresaría al campo de batalla con el mensaje de que las tropas irían en cuanto estuvieran listas. Y la tercera y última, cuando al llegar a Maratón y ver que la batalla se ha ganado, vuelve a notificar la victoria. Y es cuando finalmente muere.]


En pocas palabras: traten sus retos dividiéndolos por partes, y ocupando el centro del problema o propósito, un sitio desde donde no pierdan la vista del todo. Ataquen las partes más pequeñas (o menos difíciles) primero, SIN TITUBEOS. Y continúen así, paso a paso, parte por parte, objetivo tras objetivo, hasta terminar con la meta final: la totalidad de la tarea o proyecto... o “propósito de Año Nuevo”. Eso es estrategia. Ver más allá del momento siguiente. Y ha servido no sólo a los atenienses en Maratón, sino a Napoleón, a Aníbal, a Julio César, a Enrico Fermi, a Edison, a Miguel Angel. De manera que, ¿por qué no habría de servirnos a nosotros, por muy “humilde” que sea nuestro propósito?

Entonces, esperando que tengan muchos “buenos propósitos” para este año, y (lo más importante) que lleven la mayor parte de ellos a buen fin, se despide por el momento, esperando no haberlos aburrido,

el estratégico Caballito con Cuerno.

lunes, 14 de enero de 2008

El "Eterno Retorno"

Cuando uno arranca "simbólicamente" con un "nuevo" comienzo, aunque sea del todo arbitrario, acostumbra realizar una lista de "propósitos" para ese nuevo principio, llámese nuevo Año, nuevo sexenio, nuevo gobierno o simplemente nuevo relajo.

Pero cuando se regresa cansado, después de andar (y desandar) por lejanas tierras, puede que se sienta la soledad y el desencanto de ser recibido como extraño en el propio hogar... aunque la mascota de la casa brinque, corra y baile de contento, con su cargamento, para la ciudad, aayyy, para la ciudad... (¿no les sonó como a una canción?)

Y recordando a Argos, el perro de Ulises, [que nomás le meneó la cola... (¡la suya, no la de Ulises!) cuando lo reconoció, antes de morir], les ofrezco un poema que siempre me ha gustado y que refleja lo que pasa por la cabeza (y el Cuerno, but of course!) del fugaz Unicornio:

ÍTACA


Si vas a emprender el viaje hacia Ítaca,
pide que tu camino sea largo,
rico en experiencias, en conocimientos.

A Lestrigones y a Cíclopes,
o al airado Poseidón nunca temas,
no hallarás tales seres en tu ruta
si alto es tu pensamiento y limpia
la emoción de tu espíritu y tu cuerpo.

A Lestrigones y a Cíclopes,
ni al fiero Poseidón hallarás nunca,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma quien ante ti los pone.

Pide que tu camino sea largo.
Que numerosas sean las mañanas de verano
en que con placer, felizmente
arribes a bahías nunca vistas;
detente en los emporios de Fenicia
y adquiere hermosas mercancías,
madreperla y coral, y ámbar y ébano,
perfumes deliciosos y diversos,
cuando puedas invierte en voluptuosos
y delicados perfumes;
visita muchas ciudades de Egipto
y con avidez aprende de sus sabios.

Ten siempre a Ítaca en la memoria.
Llegar allí es tu meta.
Mas no apresures el viaje.
Mejor que se extienda largos años;
y en tu vejez arribes a la isla
con cuanto hayas ganado en el camino,
sin esperar que Ítaca te enriquezca.

Ítaca te regaló un hermoso viaje.
Sin ella el camino no hubieras emprendido.
Mas ninguna otra cosa puede darte.

Aunque pobre la encuentres, no te engañará Ítaca.
Rico en saber y en vida, como has vuelto,
comprendes ya qué significan las Ítacas.

- Constantin Kavafis (1863-1933) -

Por ello, creo que me quedaré un buen tiempo en la llamada Muy Noble y Muy Leal Ciudad de México. En realidad, la gente es tan cálida como en pocos lugares sobre la Tierra... y esto dicho con conocimiento de causa, sin asomo alguno de chauvinismo forzado.

Además, TODO el Mundo está emocionadísimo con sus "Nuevos" Propósitos de Año Nuevo. Pero desgraciadamente algunos me piden consejo acerca de "y, ¿cómo logramos cumplirlos en su mayoría?" (Es decir, que al calor de los abrazos de Año Nuevo, uno hace "promesas" que después no sabe cómo cumplir). Y supongo que sería interesante compartir las ocurrencias de amigos, colegas y compañeros para "tratar de consumar" al menos algunos propósitos de Año Nuevo.

Pero no, no podría avergonzarlos acá, frente a tantos lectores (nótese que el Unicornio es siempre sumamente optimista, jajaja). Por ejemplo, alguno de ellos me confió, pasados ya los vapores etílicos que emanaban de su triste figura: "¿cómo le hago ahora para dejar a mi secretaria, después de convencerla de no casarse por mí?" Patético, en verdad. Pero también algo irónicamente divertido (y es que no conocía el "propósito" de la linda secretaria para el 2008... pero esa es oootra historia).

De manera que, pensando en esto, recordaba la disciplina del Bushido, acerca de algo que caracteriza a los buenos seres humanos: el hecho de ser tan desesperados, de pensar TÁCTICAMENTE, a corto plazo, y no ESTRATÉGICAMENTE, a largo plazo. Y esto también incluye los tan mencionados "propósitos de año nuevo"... que duran sólo la "quincena nueva".

De manera que tendré que publicar las famosas Máximas Unicornianas sobre Cómo Tener Paciencia y Perseverancia para Cumplir Propósitos de Año Nuevo, S.A. de R.L... y Sobrevivir a la Tarea.

Y nos vemos con la primera lección, en la siguiente entrega.

Un saludo a todos, de parte del

Retornado Unicornio.

martes, 1 de enero de 2008

Un Nuevo Principio




A todos aquellos que por su gentileza o curiosidad,
visitan este escondido lugar del ciberespacio,
con toda sinceridad, gratitud y simpatía,
hago votos porque en este simbólico (y arbitrario, como lo son Las Cosas de los Hombres) "Principio" de Año,
podamos conocer más de los demás,
más de nosotros mismos,
y mucho más de nuestros propios y personales sueños,
propósitos y objetivos,
para llevarlos a buen fin.

Que Sigamos Aprendiendo a Ser Felices, son los mejores deseos del

Singular Unicornio...

P.D. Nos vemos (leemos) muy pronto...

viernes, 14 de diciembre de 2007

En Tierra de Dragones...

Hoy no sé de que escribir. Como que estoy apentontado (ya estoy mejorando mi idioma "mexicano", o castellano tenochca, ¿verdad?). Han sido sesiones muy desgastantes, entre lo lógico y "lo conveniente"; entre lo que se DEBE hacer y lo que es "políticamente correcto". De modo que estoy cansado y agotado mentalmente.

Es en ocasiones como esta que me declaro otra vez incapaz de entender los aviesos giros de los traumas humanos. Personas que dicen "blanco" en un segundo se vuelven a decir "¡negro!". Compañeros que están contigo, voltean la espalda al momento siguiente. Los Caballos con Cuerno están acostumbrados a estos súbitos giros, y los comprenden (aunque no los justifiquen)... pero no a la velocidad y en la cantidad que he presenciado estas semanas!!!

Este argumento me recuerda una de las más inquietantes y quizás la más influyente de las novelas tipo "filosófica-ficción" (¿antecedente de nuestra "ciencia-ficción"?) de la época medieval, escrita por una especie de "Renacentista" musulmán (almorávide) español, si mal no recuerdo: Ibn Tufail (siglo XII). Se llama "El Viviente, Hijo del Vigilante" (Hay Ibn Yaqzan). Trata de un niño, abandonado en una isla desierta. Es criado por una cabra, y al crecer, obtiene conocimiento de manera autodidacta y empírica: estudia las estrellas, aprende a sembrar y cosechar, a tejer y anatomía, disecando animales. Pasa de la ciencia a la filosofía y a la teología, demostrándose a sí mismo, de manera indubitable, la existencia del Creador. Al llegar a ser un adulto maduro, descubre a la Humanidad, aprende sus lenguas y se decepciona de la vulgaridad y miseria espiritual de la religión popular. Criticó que una pizca de moralidad fuera obtenida por estrechas y vagas promesas de cielo y crueles amenazas de infierno. Decide entonces convertirles a la más pura religión filosófica. Por supuesto, no lo comprenden y hasta le llegan a ser hostiles: pagan odio por amor y sabiduría. Y con el entendimiento luminoso que le caracteriza, nuestro personaje aprende que el pueblo solamente puede respetar cierto "orden social" con la ayuda de "religiones" llenas de mitos y milagros; ceremonias y ritos; castigos y tal vez recompensas, y entre más "sobrenaturales", mejor. Al final, se disculpa por su noble intromisión para intentar mejorar sus vidas y sus espíritus, y regresa a su isla y a sus compañeros, los animales.

No hay nada nuevo bajo el sol, definitivamente. Pero Ibn Tufail también tuvo otra gran influencia en el pensamiento medieval: presentó a un joven e idealista médico y jurista con el califa en turno: un tal Averroes, el espíritu más influyente (y también polémico) de la filosofía islámica. De él, precisamente, quiero compartirles una frase que a veces ayuda a comprender y a tomar rumbo en estas etapas oscuras: "Sed Renovadores en lo que se refiere a la Ciencia y el Pensamiento... pero sed Conservadores en lo referente a los asuntos de los Hombres."

Es mi problema. A veces olvido que evolucionamos tecnológicamente a velocidades enormes... pero en el fondo, en nuestras emociones, instintos y temores, seguimos casi en la edad de las cavernas; es decir, avanzamos a paso de tortuga obesa y reumática con principios de artritis (perdón, creo que exageré).

No quiero aburrirlos con más quejas. Otro día les platico de Averroes y de los sabios musulmanes de España. por el momento, únicamente les deseo que tengan un día luminoso, dondequiera que estén!!





jueves, 29 de noviembre de 2007

Después de la Tormenta... llegan Virus y Extorsiones: ¡Cuidado con la "Ingeniería Social"!

El día de hoy, amanecimos mucho más optimistas (bueno, al menos que el día de antier).
Estábamos en un Laboratorio, esperando el empaque de ciertos fármacos, cuando escuchamos del episodio de la "extorsión telefónica" colectiva a los in...cautos diputados del H. Congreso.

La primera reacción (RHN, por supuesto) fue de sarcasmo, sorpresa y (qué pena decirlo) gozo, seguido de comentarios tales como "¡¡¡Vaya, para que sientan lo que nos pasa al común de los mortales, a ver si así hacen algo estos #%*&$!^ parásitos del pueblo!!!

La segunda fue de silbatina y pitorreo hacia el Caballito con Cuerno, cuando mencionó que "bueno, es algo que no se le desea a nadie, sobre todo a esta gente que, de tan consentida, casi les daba un infarto o el patatús (= soponcio, vahído, "mimiqui" o "tramafat"... otra vez, según el Unicornis Veritas Dictionariu... perdonen ustedes), cuando recibieron la noticia.













Pero el siguiente comentario despertó más interés: "Todo esto por no saber contrarrestar la Ingeniería Social...!" Enseguida comenzaron los irónicos comentarios: "Ay, sí tú (= "I see two", en lengua inglesa, según el ya célebre Dictionariu), como eres ingeniero, ya lo estás presumiendo. Y uno, ya acostumbrado al "Efecto Cassandra", suspira una vez más y se dispone a explicar el punto:
La "Ingeniería Social" EXISTE, es un término acuñado en el campo de la seguridad informática, y es una práctica para obtener información confidencial a través de la manipulación de los usuarios. Un "ingeniero social" (por no llamarlo más correctamente para mi gusto "hacker social") usará comúnmente el teléfono o Internet para engañar a la gente y llevarla a revelar información sensible, o bien a violar las políticas de seguridad típicas. Con este método, los "ingenieros sociales" aprovechan la tendencia natural de la gente a confiar en su palabra, antes que aprovechar agujeros de seguridad en los sistemas informáticos. Generalmente se está de acuerdo en que “los usuarios son el eslabón MÁS débil” en seguridad; éste es el principio por el que se rige la ingeniería social.
Por lo tanto, se denomina fundamentalmente "ingeniería social" a todo artilugio, treta y/o técnica con la cual, a través del engaño y manipulación emocional o sensorial de las personas, se obtenga información relevante para los intereses del "ingeniero social", ya sean contraseñas, claves, información personal o empresarial. Esta vertiente o especie de "virus" llega a tener más éxito en la obtención de dicha información que la que obtendría a través de las debilidades propias de un sistema.
Aquí, después de cierto silencio, el mismo colega antipático (al que llamaré mi Némesis), vuelve a la carga: "Ay, y ahora hablando de virus... como dizque eres biomédico...".
La respuesta es que también tienen que ver: por ejemplo, cuando los creadores de virus (informáticos... otro día hablamos del "Ébola") se dieron cuenta que las medidas contra ellos tenían buenos resultados, recurrieron a la "ingeniería social", en el sentido de ofrecer a los usuarios alguna recompensa implícita en los mensajes maliciosos: por ejemplo, cuando ofrecen una forma de obtener gratis tiempo aire para el teléfono móvil ("Haga clic aquí!"), o de descargar algún video gracioso, o ayudar a alguna obra de caridad ("¡Por cada clic, Juanito recibirá un dólar para su tratamiento contra el cáncer!!")... y así LOS MISMOS USUARIOS descargaban y activaban el software malicioso.

También existen variantes como la llamada "pesca" ("pishing"): los usuarios de Internet reciben mensajes solicitando sus contraseñas o cierta información de sus tarjetas de crédito, por ejemplo, con el motivo de "reclamar un premio", "reactivar una configuración", o alguna otra operación que parezca"inofensiva" en principio. No obstante, estos usuarios deberían ser advertidos oportunamente para no divulgar información delicada a personas que "dicen ser" administradores o técnicos de la red. De hecho, los administradores de sistemas informáticos raramente (o nunca) necesitan saber la contraseña de los usuarios para llevar a cabo sus labores. (Y esto sin contar de "links" o "vínculos" hacia sitios "falsos" que simulan ser bancos o comercios establecidos en la red, y cuyo objetivo es capturar números confidenciales de cuentas y tarjetas de crédito).
"¿Qué hacer entonces contra estos sinvergüenzas?!", exclamó el colega, ya un poco intimidado. Pues según opiniones de expertos "hackers sociales", NO CAER en una RHN (que, para los que apenas están leyendo estos Unicornianos escritos, les aclaro que significa Reacción Humana Normal, o Estándar: RHE), porque, fundamentalmente, la ingeniería social se basa en estas cuatro tendencias del comportamiento social:
1.- A todos nos gusta sentir que ayudamos.
2.- La primera impresión siempre es de confianza hacia el otro.
3.- No nos gusta decir NO, en principio.
4.- A todos nos agrada que nos halaguen.



Y yo agregaría una 5a. quinta 5a.: No caer en el pánico súbito... aunque sé que es algo de lo más difícil que hay, sobre todo cuando no estamos ya acostumbrados en esta sociedad urbana a enfrentar crisis inmediatas.


Como ejemplo práctico, quiero compartirles un caso recurrente en esta temporada y una experiencia familiar cercana:


(1): Hay gente que se comunica a las casas particulares fingiendo enojo o angustia, argumentando que en su celular tienen registradas llamadas del número residencial de dichas casas con amenazas de muerte o extorsión.
Insisten que es nuestro número de teléfono el que aparece en su identificador de llamadas... pero esto es un truco para obtener información privada de la persona que contesta la llamada.



"¿Cómo es esto?", se preguntarán. Pues... por medio de afirmaciones "gancho", que permiten, debido a la RHN, que la gente "buena" HABLE DE MAS (¡¡recuerden las 5 tendencias 5 antes mencionadas!!):


"¡Acabamos de recibir una llamada de amenaza de muerte (o secuestro exprés, o extorsión) desde ese número y fue un hombre quien nos llamó!", es lo que escuchamos al teléfono.


¿Qué respondería alguna persona consciente y comprometida?

Al percibir la ira o angustia de la otra persona, la que contesta se siente presionada y obligada a aclarar la cuestión, PERO TAMBIEN TRATARA DE ENFATIZAR SU INOCENCIA, O DE CONFORTAR A LA OTRA, con frases como éstas:

- "¿Cómo, si aquí no vive NINGÚN HOMBRE?"
- "¡Ay, Dios mío, cómo cree, si aquí vivo SOLA CON MI BEBE!"
- "¡Es imposible, mis hijos y esposo NO LLEGAN sino hasta la noche!"
- "Se equivoca, amigo, no HAY NADIE EN ESTA CASA LOS FINES DE SEMANA, pero espero que se resuelva su problema..."


¿Se dan cuenta de lo que hacemos por "solidaridad"? Posteriormente, esa persona QUE NO CONOCEMOS, quizás se disculpe, tal vez solloze y pida más datos de ustedes, "para estar seguro"... y entonces seguiremos diciendo cosas e información como:


- "Ay, cómo lo siento. ¡Yo tengo DOS HIJOS PEQUEÑOS, EN PRIMARIA, imagínese! Y mi esposo TRABAJA DE VELADOR, así que comprendo su angustia, pero no se preocupe, primero Dios todo se arreglará!" (¡Qué ternura la de la buena gente de mi pueblo, caray!) Y entonces cuelga, satisfecha de haber "confortado" a la angustiada persona que le llamó.


A los pocos días, llaman nuevamente para decir (y lo peor, con lenguaje altisonante): "Los tenemos bien controlados, sabemos muy bien a qué hora entran y salen, quién está EN LA CASA, cuántos HIJOS PEQUEÑOS tiene, donde estudian la PRIMARIA y si no quieren que les pase algo a sus HIJOS o a su ESPOSO, (o a sus papás, hermanos, etc.) tiene que darnos $$$$$$ cantidad".


¿Qué hacer? No permitir que nos controlen. Escuchar pero responder con firmeza, negando lo de la llamada y sugiriendo que se llame a las autoridades, de las dos partes. Si acaso, decir que lamenta el hecho Y COLGAR EL TELEFONO. TRATAR DE NO PROPORCIONAR información alguna, por mucho que sea nuestro primer impulso. Este es el objetivo de estos tipos o "hackers" (¡más bien, delincuentes, qué va!) sociales.


(2): Hace tiempo, un miembro de la familia llamó desesperado al ignorado Cuaco con Cuerno, para buscar consejo URGENTE. Les acababan de llamar para decirles que un pariente cercano que trabajaba en los Estados Unidos (sí, adivinaron: era indocumentado) había ocasionado un accidente, herido o matado a una persona y que estaba detenido en la terminal aérea de la Muy Noble y Muy Leal. Y para no "regresarlo" (con el agravante de que lo juzgarían allá por el accidente) tenían que depositar una cantidad para "echarle la mano" (¡estos eufemismos del mexicano!) y que el "Comandante" se "hiciera de la vista gorda" y que se "saliera" el susodicho parientico.


("¿Y yo por qué?", me pregunté al estilo Fox). Le dí ánimos y le confesé mi falta de capacidad para aconsejar en un asunto tan delicado, de modo que consultara con algún profesional. Me contestó que no, que confiaba más en mí, y el pretexto para consultarme es que había estado en Inteligencia y si tendría contactos para resolver el asunto (!!) Pues... no. Pero estaba tan desesperado que le planteé un plan de acción.

Plan A: ¿Ya trataron de contactarlo con o a través de su familia? "Pero... ¡¿cómo *$%#!!&+# vamos a contactarlo, si está detenido en el Aeropuerto?!" Y perdonándole las palabras altisonantes, comprensibles en todo lo que cabe, dada la situación, le contesté: ¿Y quién te asegura que REALMENTE esté en México? En 1er. lugar, si es indocumentado, ¿cómo va a tomar un avión, a escasos minutos del supuesto accidente? ¿Y ya viste la hora? Según esto, tomó el Concorde, o un caza supersónico para estar ya en la capital? Su respuesta: NO, NO SE NOS HABIA OCURRIDO.

Le dije: entonces, háganlo y si no, pasamos al Plan B. Aquí, mis colegas que escuchaban (nooo, si chismosos los hombres, no son), me preguntaron: "Y... ¿tienes ya un Plan B?" N'ombre, el orgullo que sintió el Caballito con cuerno al decirles: "¡¡Pues, claro que no!! Es para tranquilizarlo".


El final fue feliz. Después de hora y media de angustia (y de "dialogar con el *"%$$#!!&?%+* "Comandante" por teléfono), confirmaron que el pariente sí estaba... pero en su trabajo, en la Unión Americana. O sea, puro y vil chantaje embustero. Pero con esto quiero ilustrar la 5a. tendencia: caer en pánico. No obstante, los entiendo: ¿cómo no creerles si saben (o "parecen saber") datos que uno cree solamente conoce la familia más cercana. Los exhorté a investigar entre amigos del susodicho, incluso allá, en Estados Unidos (sobre todo, de la familia de su "esposa"), pero, quizás comprensiblemente, ya no quisieron tocar el asunto más.

Por lo tanto, la moraleja de esta plática fue: no comenten nada a favor de los diputados, porque los colegas (sobre todo mi "Némesis") empiezan a silbarle y a ridiculizar al caballito con cuerno.

(Ya veré mañana qué les cuento, para que no me anden echando montón estos cuates, jejeje).

Un saludo afectuoso (y más aún si llegaron hasta el final de este rollo "delincuencial"), asegurando que procuraré conversar de algo más ameno la siguiente vez, de parte del

"¿Inteligente?" (juar, juar, sí, cómo no) Cuaco Cornúpeta.

martes, 27 de noviembre de 2007

Elucubraciones (griegas) después de la tormenta...


En la anterior entrega (y única hasta ahora) de la rechazada y estigmatizada serie "Las tristezas del Unicornio", hablaba de las definiciones otorgadas a los insignes, indemnes, incautos (y otras palabras que empiezan con "in...", como indignos, inútiles, ineptos, incomprensibles, inicuos, inservibles, insolentes, ..., y otras lindezas por el estilo, jajaja) políticos mexicanos. Unánimemente, los colegas a los que les relataba ese episodio se inconformaron: ¿eso no implica que se sientan difamados, ofendidos? No, les dije. No se les está ofendiendo. Se les está DEFINIENDO.

"Pero... el sentirse ofendido es algo unívoco, NO biunívoco", me dice uno de los colegas. Es decir, "no importa si para mí es un halago, la respuesta depende de cómo haya interpretado ESA información la OTRA persona".
Aún así, entonces debe decirse que la mayoría de los calificativos utilizados en nuestra lengua, provienen de expresiones descriptivas, no peyorativas, de las lenguas griega o latina. Y aquí les ofrezco un ejemplo:
Entre los griegos, existió el deseo ÚNICO de entender al Hombre, a la Humanidad. De rendir cuentas de nuestra vida en aras de la razón y de una ambición Universal: "Nada más" trataron estos Singulares Griegos del Siglo V (a. de C.) de conocer a los demás y hacerse conocer por ellos: "los demás".

De modo que, para ellos, la trillada frase "¡¡Como México no hay Dos, ajúa!!", que en su caso sería "Como Grecia No Hay Dos", fue pensada así: "¡¡Como Los GRIEGOS, Son TODOS los HOMBRES!!"


Y de hecho, esa era la semilla de su Universalidad y de la mítica "Democracia" (que ahora no entendemos): TODOS tenían derechos, en la medida que TODOS eran RESPONSABLES de ellos.


Así, la participación en los asuntos de interés del estado era la GRAN RESPONSABILIDAD y afición de todo griego que se respetase. Aquél raro ejemplar de griego que se ocupase únicamente de sus asuntos privados, dejando a un lado los asuntos públicos, era un IDIOTES, de la palabra griega IDIOS que significa peculiar (particular). La opinión griega respecto a una persona así era obvia. Idiotes e idiota tendrían "casi" el mismo significado. Hoy en día, la persona más severamente retardada se conoce como "idiota": alguien que no es capaz de un lenguaje coherente o de protegerse contra los riesgos ordinarios de la vida; que no puede ser RESPONSABLE de sí mismo, mucho menos de los demás.



De manera que, en el sentido estricto, decirle a un moderno político mexicano (y quizás de otros lares también) "¡¡IDIOTA!!" NO es un insulto, sino que lo define completamente: es un IRRESPONSABLE (Socialmente Hablando).

"¡Aún así", me espetó otro de mis aguerridos discutidores, tu punto es insostenible!" ¿Por qué?", pregunté yo. Porque de todos modos, los gobernantes deberían ser personas medianamente CULTAS para saber de griegos y romanos... y los políticos, "POR INDEFINICION", NO LO SON!!

¡Ja, ja, ja! Efectivamente, esa es una variable que yo NO había contemplado. Y entonces, para todo fin práctico, todo político "chanchomonero" se sentirá agredido incluso si se le halaga al decirle: "¡señor diputado, es satisfactorio advertir que sea usted tan meticuloso!"

Inmediatamente nos acusarían a Nosotros, Nobilísimos, Magnánimos y Señoriales Caballitos con Cuerno, de:

- Exagerados ("¿Señor?"),
- Vulgares (¿por lo de diputado?),
- Hedonistas egoístas (¿por lo de satisfactorio?),
- Violentos amenazadores (¿por lo de "advertir"?) y, sobre todo,
- "¡Jijos pederastas del góber precioso y su "papá"!" (o sea, el hórrido Gobernador de Puebla, Mario Marín y su "papito" protegido, el empresario acusado de pederastia Kamel Nacif), por aquéllo de "METICULOSO" (??!!).

O sea, ¿qué culpa tienen los benévolos y "carismáticos" (= "de cara con cuerno automático": breviario cultural del Unicornis Veritas Dictionariu...De nada) Unicornitos de que los políticos ignorantes sean tan malpensados!!!???

En fin, habremos de ser más meticulosos... NOOO, PERDON!!... quise decir, minuciosos (= osos minúsculos? ... otro breviario cultural del citado Dictionariu??!!). Para la próxima, nomás mentamos madres y nos vamos, cabalgando al viento!!!

Y así, con un rapidísimo (y avergonzado) saludo (¡la culpa es de los "Dictionarius"!), por aquello de la cabalgata al viento, y antes de que esta cultural disertación se corrompa más, se despide, algo apenado (NO!, ni crean que buscaré esta palabra en el canijo diccionario de los unicornios!!!),


El desglosado Caballito con Cuerno...


P.D. Luego preguntan por qué acabamos como nuestro primo lejano (¡ya iba por La Rumorosa!), el Caballo Blanco: con "todo el hocico sangraaandoooo...". Caray, ya mejor regreso dicho Dictionariu a su caja fuerte... puros problemas nos da...

miércoles, 21 de noviembre de 2007

¿El egocentrismo es autóctono aquí?

Esta vez estoy triste. Cómo no estarlo después de ver todos los infortunios de nuestros hermanos en las zonas de desastre por los fenómenos meteorológicos recientes en el Sureste Mexicano. Quisiera uno quedarse, pero también hay mucho trabajo por acá, en la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de México.

Estas son las ocasiones en que quiero (y debería) tomar a mi fiel compañera, abrazarla fuertemente, sentir sus curvas frente a mi cuerpo, y suave, delicadamente, hacerla cantar, para llevarse con sus sonidos la pena que embarga mi alma. Después de todo, nada como una hermosa dama española de seis cuerdas, que responde al nombre de "Alhambra".

Es que te duele (bueno, a los Unicornios sí les cala) ver que, después de la tempestad... NO viene la calma: más bien, llega la desesperación. Al irse "secando" las zonas antes inundadas, aparecen los escombros de lo que una vez fue una casa, un comedor, una cocina, etc. Y entonces la desesperanza y la angustia se reflejan en los rostros, de por sí cansados y pesimistas, de los lugareños.
Y como ustedes ya sabrán, si han leído los escritos del Cuaco con Cuerno, lo que más me lastima son los peques. Sobre todo cuando los personajes en quien más confían en el mundo, sus padres y familiares mayores, se comportan a veces como niños malcriados, a veces como infantes indefensos, pero de todas formas los hacen sentirse desvalidos y con mucho miedo.

Me explico: he visto cómo las personas discuten y hasta llegan a los golpes por una despensa que podrían compartir. Y quizá digan ustedes "¡es comprensible!"... pero, ¡¿entre miembros de la misma familia??!! Y obviamente los niños se asustan y no comprenden y lloran, más que por falta de alimento, por miedo a esta situación.

¿Será una constante de nuestros pueblos? ¿Por qué podemos ser personas tan galanas en situaciones límite, y con personas ajenas a nosotros, pero también TAN egoístas cuando se trata de la gente que nos está más cercana (familiares, vecinos, en fin, Mexicanos)?

Existe una frase que aborrezco, de entre muchas otras. Es una especie de "dicho popular" por estos lares: "¡Po's de que lloren en mi casa, a que lloren en la tuya, mejor que lloren en la tuya!" Me molesta sobremanera que el egoísmo más estúpido tome carta de naturalización entre mi querido pueblo en forma de un "dicho de sabiduría popular". (Luego por qué ciertaj imbécilej autoridadej explican los linchamientoj en araj de los "usos y costumbres" del pueblo).

[Aquí vale la pena una aclaración: el Unicornio NO insulta gratuitamente. Lo que hace es DEFINIR. De modo que no crean que califico a las "autoridades" de la Ciudad de México y otros lares como "imbéciles", noooo, de ninguna manera. Lo quiero decir es que SON Imbéciles: i.e., "atontados, escasos de razón", según la definición. Gracias por la atención debida a este breviario cultural. Continuamos].

Sin embargo, hay esperanza: en comunidades más pequeñas, las cosas se repartían como iban llegando, entre los que se hallaban más necesitados. Eso me hizo recordar una vieja historia (en versión super-abreviada) que me contaban mis mayores, en tiempos navideños (y que me hace recordar a Virgilio, no sé por qué):

Érase una vez, que un santo varón se preguntaba por qué, si todos los hombres eran hermanos, hacían tanta diferencia entre ellos. Y sufría al pensar en el castigo que sobrevendría para aquéllos que no comprendieran que el Amor era más importante que el Egoísmo.

Y resulta entonces que vino el Ángel de la Muerte. Y se dispuso a llevarlo al Paraíso. Sin embargo, antes de entrar, pidió conocer los infaustos castigos que se deparaban a aquéllos que habían sido egoístas, malvados, envidiosos...

El divino guía lo transportó entonces a un salón, de donde escapaban los gritos y aullidos más estremecedores. Al entrar, apreció una escena espeluznante: en una mesa enorme, adornada y repleta con las más exquisitas viandas y manjares, se encontraban una gran cantidad de personas, peleando por un bocado de comida. Todos tenían una especie de cucharón, unido a sus manos de manera fija... ¡¡pero con una longitud del doble de sus brazos!! De esta forma, podían tomar los alimentos, y también golpear hasta hacer sangrar a los demás comensales... ¡¡PERO NO PODIAN ACERCAR LA COMIDA A SUS PROPIAS BOCAS!! ¡¡NINGUNO DE ELLOS!! Los aullidos y alaridos eran por el hambre, la furia, la frustración y el odio que emanaba de aquella habitación maldita.

Aterrado, el santo varón pidió salir: su sensitivo corazón parecía estallarle ante las dantescas imágenes. De este modo, se le llevó a observar la contraparte de este sitio, en el Paraíso. Cual no sería su sorpresa cuando, al llegar al sitio equivalente en ese lugar, observó con enorme sorpresa que todo era PRACTICAMENTE IGUAL que en la habitación infernal que acababa de abandonar, PERO...

...allí se percibía un ambiente de paz, casi festivo. Todos COMÍAN de buena gana, y con gran alegría, de las viandas repartidas en EXACTAMENTE los mismos lugares en que las había visto en el infernal comedor. LA UNICA DIFERENCIA ES QUE, AQUI, TODOS LOS COMENSALES SE DABAN DE COMER LOS UNOS A LOS OTROS, con sus largos y surrealistas utensilios ... !!

Así, así me hubiera gustado ver a la mayoría... pero no ocurrió de ese modo. De manera que hay trabajar más para reforzar nuestra capacidad de empatía para lograr, aunque sea de poco a poco, mejorar cada vez más... haciendo mejorar a los demás.

¿Es este deseo una ilusión, un espejismo de la mente? No, no lo creo así. Ya han existido épocas doradas en las que el Hombre logró gobernarse (y gobernar) de manera excelente, tolerante, respetuosa, inteligente y bondadosa, involucrando a TODOS para el bien de TODOS. Ya les platicaré la próxima vez de una de estas épocas, entre los años 90 a 180 de nuestra Era "Cristiana", en la antigua Roma.

Y por el momento, permítanme dejarlos aquí. Les deseo un buen principio de semana y fructíferos y animosos momentos para este y los días que le siguen.

(Y que alguien me de ánimos a mí, jejeje.... ¿se puede?)

Un abrazo entonces, desde el Sureste Mexicano (y la Muy Noble y Muy Leal también) a todos los rincones del ciberespacio, de parte del


Melancólico Unicornio.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

¿Daña más la indiferencia?

Es martes 13. Cabalístico. Y la gente pasa a mi alrededor como "encogiendo" los hombros. Pero no es por el día... ha de ser por el frío...
En fin, pasan las personas, algunas con miradas tristes. Y entonces se me acerca una señora con su niño: "¿no sabe como cuánto tarden en atender? ¡Es que ya llevo aquí media hora y nadie me hace caso!"
Y ahí va el que esto escribe, Cuerno en ristre, a ver por qué la tardanza. Ocurre que nuestra eximia burrocracia no la había tomado en cuenta, porque ¡se habían ido a desayunar! ¡Ya no la friegan! Pero el punto es que pasaban y pasaban y hacían como si la señora NO existiera. Y creo que es de lo que más puede enardecer a cualquiera: la sensación de indiferencia que nos envuelve en estas áridas zonas urbanas. Sin embargo, platicando con la Sra., me entero de que su melancolía se debía a que su pareja no llegaba, y el desinterés que mostraba hacia su familia... aún más de lo que exhibían estos burrócratas desconocidos (aunque esto no es pretexto para su falta de atención!).
Todavía estábamos platicando, cuando, a punto de pasar, llegó corriendo el señor, diciendo que el tráfico estaba fatal y otros justificativos por el estilo. Pero hubieran visto la cara de la señora: estaba aliviada, ¡qué digo! ¡Estaba feliz! Y más cuando el señor empezó a exigir que los atendieran, cosa que ya habían empezado a hacer.
Me puse a pensar, cuán sencillo es que hagamos sentir bien a las personas, mediante el simple expediente de hacerlas sentir que EXISTEN. Tan simple como eso. En una civilización que empieza a corromperse por su falta de Empatía o "Humanidad" (luego hablaré de esto), ¿qué nos cuesta mostrar algo de interés por nuestros semejantes? ¿No nos damos cuenta que la INDIFERENCIA hiere más que quizás cualquier otra cosa? ¿Y tal vez eso haga que estemos inmersos en esta "Era de la Depresión?"
Y por asociación de ideas, recordé Oootra historia (si sigo así, el vivaz Unicornio será rebautizado, sin lugar a dudas, como "El Nano Unicornio"... pero eso será oootraaa Historia, juar, juar! ¿Recuerdan a la "Nana Goya"?).
Tiene que ver con el hecho de que, aunque nos falte algo que la mayoría ESPERA, no siempre implica que haya desinterés o falta de afecto.

Había una vez... (¿listo el café de olla y las galleticas?) :

...un gran maestro llamado Zubin Mehta, director de orquesta hindú, de serio carácter y siempre dispuesto a retos profesionales. De hecho, primero quiso estudiar medicina y se inclinó al final por la música. Quizá lo recuerden como el director en el 1er. concierto de "Los Tres Tenores" en 1990, y como el director del Réquiem de Mozart, en un concierto a beneficio de las víctimas del horror de las guerras fratricidas en lo
que era Yugoslavia, justo en las ruinas de lo que fue la Biblioteca Nacional de Sarajevo, como un símbolo en contra de la locura de ese conflicto, en 1994.
Ese es Zubin Mehta.
Pues bien. Esta historia empieza en la ciudad de Praga, donde se había hecho una tradición que su festival anual de primavera se cerrara con la ejecución de la novena sinfonía de Beethoven. En 1963, la filarmónica checa encargó al renombrado y estricto maestro hindú, Zubin
Mehta, que la dirigiera en la catedral de San Vito.
(Esta Catedral, Katedrála Svatého Víta en checo, la más antigua catedral gótica de toda Europa, se encuentra DENTRO del llamado "Castillo de Praga" (Pražský hrad), que es el castillo más grande de todo el mundo. Aparte, es un monumento a la perseverancia: comenzada su construcción un 21 de noviembre de 1344, no se terminó sino hasta el siglo XIX, siendo abierta al público ya totalmente terminada el 28 de diciembre de ¡1929! ¡585 Años Después!). Véanse las fotografías:
El nunca antes había dirigido esa magna obra y ahora le tocaba hacerlo para los checos, que además tenían fama de ser muy exigentes. El día designado, al observar desde la sacristía, el director huésped vio cómo se llenaban los asientos delanteros con funcionarios municipales y el cuerpo diplomático residente. Detrás de ellos había unas 8,000 personas, todas de pie. En esas estaban, cuando uno de los directores del festival se aproximó y le susurró a Mehta: "¿Le explicaron a usted que NO HABRA APLAUSOS? Por tradición no se permite aplaudir dentro de la iglesia".



¡Caraxo! (¿Expresión en checo que significa "me lleva la chiretongada?") ¡Todo había ido mal durante los ensayos; y para colmo esto! Para el maestro Mehta, conservar el aplomo aquella noche era una de las tareas más difíciles que tenía ante sí. Pero la Novena Sinfonía (¿ya la han escuchado?), como ninguna otra composición musical, le parecía escrita para inspirar Confianza y Esperanza, de modo que la inició con entusiasmo, inspirándose cada vez más, y a los músicos con él.
Cuando ya el conjunto orquestal entraba en el final (Fraude, schöner Götterfunken), el director mismo sentía algo de la "chispa divina" de la alegría. El final fue apoteósico. Al Maestro le hubiese agradado mucho escuchar aplausos atronadores, pero al menos tenía la satisfacción de saber que había superado todos los obstáculos que se le habían presentado… y al final, había triunfado.
Mehta esperó a que el público abandonara la iglesia y entonces se dirigió, con semblante exhausto, pero satisfecho, al automóvil que le esperaba. Melancólico y pensativo, recorrió en el silencio parte del camino.
¿No les ha ocurrido a USTEDES algo así?: que después de entregar lo mejor de ustedes, a personas que quizás ni conocen, que tal vez ni valoren el esfuerzo, cariño o simplemente la ilusión que aplicaron en su labor, ni siquiera tomen en cuenta el sencillo y luminoso arte de decir "Gracias"? Se siente como que un huecotote en el estómago, ¿no? Así debe haberse sentido el Maestro Zubin Mehta, esa noche de primavera de 1963...
Pero... cuando el auto dobló la esquina frente a la catedral, le sorprendió un espectáculo INCREÍBLE. Prácticamente TODOS los 8000 integrantes del auditorio, con el cuerpo diplomático y demás dignatarios presentes en el Concierto, estaban haciendo vallas de honor a los lados de la calle. Cuando lo vieron aparecer, comenzaron a aplaudir y a ovacionarlo. Como un monarca visitante, el maestro saludó por señas a la multitud que se extendía desde el atrio de la catedral, por una calle inclinada, hasta el viejo puente sobre el río Moldau.
Su chofer, con el pecho henchido de orgullo y satisfacción, sonreía con la vista al frente, y mientras el automóvil atravesaba el puente, miró por el espejo retrovisor para felicitar al maestro, y comentarle que nunca había visto un reconocimiento así, ni siquiera a algún otro líder extranjero. Pero, entonces, su sonrisa desapareció para dar paso a una expresión de sorpresa, al observar algo quizás igualmente insólito:
... gruesas lágrimas rodaban por las mejillas del austero rostro de Zubin Mehta.

Y colorín, colorado (y azul), esta historia de reconocimiento, ha terminado.

Bueno, bueno... no pretendo que también se nos salgan las de San Pedro cada que nos pase algo parecido, pero sí que no nos dejáramos llevar por el "Efecto México": cuando todo va requetebien, ni nos damos por enterados, y ni nos importa el esfuerzo que haya implicado... pero en cuanto las cosas ya no son tan atractivas como al principio, entonces luego luego ¡a tirar el arpa!, ¿no?

Luego entonces, esperando que tengan TO2 ustedes ocasiones de doblar la esquina y recibir el reconocimiento a su diaria y fructífera labor de TO2 los días (trabajar con gusto, hacer sonreír a alguien más, recibir un besito y un abrazito fuerte, pero muy fuerte, de algún chiquitín muy querido por ustedes, o un besototote y un abrazototote de alguna guapísima mujer o algún galante caballero, o la felicidad del ancianito o ancianita cuando le ceden el asiento junto a la persona que se hizo la
dormida en el transporte público...
), se despide, con un ENORME, PERO DE VERDAD ENORME ABRAZO,

El Sinfónico Unicornio...
P.D. Y, si su espíritu lo permite, no seamos tan indiferentes. Tampoco seamos "metiches". Pero a la mitad entre lo "indiferente" y lo "entrometido", podemos hallar un lugar donde quepa un "Buenos Días", una Sonrisa o quizás, tal vez, un valeroso "¿Puedo ayudarle en algo?". ¡Que tengan un Luminoso Día, dondequiera que estén!

lunes, 12 de noviembre de 2007

¿La "Era de la Depresión"? ¿No que la de Acuario?

Por ahí, dentro de los múltiples menesteres científicos que se deben dominar, aparte de la preparación del café (y en particular el de olla original, práctica ancestral de los Unicornios), tenemos la asistencia a los "seminarios" o cursos de diversas especialidades. Y justamente, al acudir impulsado por la curiosidad a uno de ellos, me introduje en un mundo oscuro... solamente comparable al de mis colegas y adversarios, los dragones...



En general, no tengo mucha confianza en la Psicología. Básicamente, es sumamente difícil verificar cabalmente sus teorías, porque es un área donde nuestros métodos de evaluación (mediciones, inferencias, estadística, inducción, deducción, etc.) y adquisición de conocimiento no se pueden aplicar tal cual. Y al mismo tiempo los admiro porque tienen que lidiar con una de las zonas más complejas del universo conocido: el cerebro humano... haciendo uso del mismo para tratar de entenderlo!


En fin, después de asistir a una conferencia sobre "Depresión y Ansiedad en Niños, Adolescentes y Jóvenes" (o algo así)... me pues a pensar en que, más que estar en la "Era de Acuario" (Walter Mercado dixit), estamos en la "Era de la Depre"...!


En resumidas cuentas, entendí (y espero haber entendido bien) que la predisposición a una vida de depresiones y angustias recalcitrantes se tiene que buscar en los eventos "traumáticos" que hayamos tenido de escuincles, según los conferencistas. Claro, dieron más detalles "técnicos", pero para que voy a aburrirlos con toda esa jerga profesional. Básicamente, creo que entendí que se tenían cuatro causas principales:

- Conductual, donde planteaban que acontecimientos negativos en la infancia favorecen los estados depresivos.

- Cognitiva, donde se presentan juicios negativos a consecuencia de experiencias de "fracasos" mal asimilados, situaciones de indefensión aprendida, modelos depresivos familiares, etc.

- Psicodinámica, donde interviene la pérdida de autoestima y/o pérdidas a edad temprana de (así les llaman) "objetos amados", i.e., personas queridas, familiares cercanos, hasta mascotas.

- Biológicas, que tienen que ver con cuestiones funcionales, i.e., disminución de neurotransmisores cerebrales (como la dopamina, la serotonina, etc.) o fallas en el sistema neuroendocrinológico, y hasta componentes genéticos.

Presentándoles a la Dopamina:

... y a la Serotonina:


Pero... también mencionaron algo curioso: muchas veces, al atender a uno de los múltiples pacientitos con diagnóstico INICIAL de TDAH (Trastorno de Déficit de la Atención e Hiperactividad), al no mejorar a pesar de examinar cada una de las posibles causas, incluida la depresión y/o la ansiedad, resultaba que se lograban resultados positivos (y sorprendentes, según uno de los expositores) con 2 sencillas 2 fórmulas:

1.- Tratando a los PADRES... NO al niño!!! Al hacer esto, y al mostrar una mejora el ambiente "familiar", el niño (o incluso el adolescente) se "componía" solo!

2.- Educando a los PADRES... ¡para que EDUQUEN al niño! Es decir, muchas veces, los canijos chamacos NO TENIAN LIMITES... y eso los hacía (además de niños malcriados, but of course!) confundirse y presentar síntomas de hiperactividad extrema o bien, de apatía anormal. Al corregir este punto, también se notaba una mejoría significativa en los infantes...


De aquí me pregunto: ¿realmente estamos dándole más oportunidades a los niños, o los estamos haciendo seres dependientes, incapaces de resolver problemas y enfrentar retos, y sobre todo, impedidos para ser FELICES???!!!


Es tanto nuestro afán por darles TODO lo que no tuvimos, que nos olvidamos de DARLES lo que SI TUVIMOS: disciplina, sentido de responsabilidad, lealtad, DERECHOS, sí, PERO también OBLIGACIONES que implican ESOS Derechos.


Quizás, después de todo, esos sentimientos de Depresión y Angustia son reflejos de nuestros espíritus extraviados, sin una meta o destino al cual dedicar nuestras energías y nuestras esperanzas.


Pensándolo bien, tal vez tenga algo de razón L. Marinoff, cuando plantea que necesitamos "Más Platón (en el sentido de una filosofía, un sentido para la vida) y menos Prozac (Fluoxetina, un popular antidepresivo, del tipo de los inhibidores selectivos de recaptación de serotonina)".


Caray, y por el momento me retiro. Empiezo a deprimirme al ver todo el mal que causa la incapacidad gubernamental, la cobardía política y los berrinches partidistas en una tragedia (que pudo ser previsible) como la de Tabasco (ohh, San Peje, San Peje, ¿por qué los habréis abandonado?). Ya luego les contaré, si es que me envían hasta allá...

Hasta Mañana, entonces...